Agendas, Alertas, Actores

Agendas, Alertas, Actores
  • El senador Marco Rubio no parece haber dimensionado todavía la función estratégica que representa el Departamento de Estado en la lógica geopolítica del activismo a veces imprudente del presidente Donald Trump. El discurso del cubano Rubio no genera efectos reales en los liderazgos reactivos de dureza de los líderes de Europa occidental y su eco no se escucha en el archipiélago político de Sudamérica.
  • Rubio no parece haber tenido ninguna voz ni voto en el relevo de la Organización de Estados Americanos, cuyo exsecretario general Luis Almagro acabó peleado con muchos países y con la amenaza de algunos gobernantes de salirse de esa comunidad institucional del continente americano. Tiene más poder la Comunidad Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), aunque también sin ningún liderazgo continental que pudiera tomar las riendas de las estrategias latinoamericanas de contención de la iracundia trumpista.
  • En Europa se dio un cambio estratégico en Alemania manteniendo con muchas dificultades la coalición centroizquierda que gestionó con mucho éxito Ángela Merkel. El agotamiento de la socialdemocracia en modo de populismo aguado y el avance de la derecha y la ultraderecha encendieron los focos rojos en Washington sobre los problemas que se ciernen sobre Europa, sobre todo por el acoso de Rusia, China, Corea del Norte e India y el alargamiento de la guerra en Ucrania que no encuentra financiamiento en los países europeos.
  • La insistencia del presidente Trump en recuperar el Canal de Panamá y de adquirir-tomar-invadir Groenlandia está prendiendo los focos de alerta en los diferentes países de América Latina porque están viendo un acoso imperial estadounidense para tratar de reconstruir una hegemonía continental que sobrevivió hasta el Gobierno de Reagan y que después fue abandonada por la Casa Blanca en función del criterio ideológico de Henry Kissinger de que salvo el Canal de Panamá no hay nada de interés para Estados Unidos al sur del Río Bravo. Pero en geopolítica no hay desdenes sino acosos intervencionistas.

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