Análisis Estratégico

Donald Trump y la Doctrina Monroe
  • La Doctrina Monroe

Como nunca había ocurrido antes en la historia del siglo XX y lo que va del siglo 21, el presidente Donald Trump está reactivando los contenidos, principios y consideraciones militares y geopolíticas de la doctrina Monroe, al grado de que el miércoles 8 de enero el periódico The New York post le dedicó la portada al presidente y al mapa de América bajo el título de: The Donroe Doctrine.

La doctrina Monroe fue definida entre los presidentes John Quincy Adams y James Monroe y se resumía en una frase muy sencilla: “América, para los americanos”, considerando A América a todo el continente y asumiendo que los americanos eran exclusivamente los estadounidenses.

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En términos estrictos, la doctrina Monroe está contenida en un discurso del presidente Monroe el 2 de diciembre de 2023 dentro del informe a la legislatura federal. La doctrina quedó Resumido en dos párrafos; el primero decía:

Los continentes americanos por la condición libre e independiente que han asumido y sostienen, de hoy en adelante no se considerarán como objetivos de futura colonización por ninguna potencia europea.

Y el segundo señalaba que EU no se metería en guerras europeas

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En las guerras de las potencias europeas, en asuntos relacionados con ellas mismas, nunca hemos tomado parte, ni concuerda con nuestra política de hacerlo. Solamente cuando se invaden o se amenazan seriamente nuestros derechos, resentimos los daños o hacemos preparativos para nuestra defensa. Con los acontecimientos en este hemisferio, estamos, necesariamente, más estrechamente ligados por motivos que deben ser evidentes para todo observador ilustrado e imparcial. La organización política de las potencias aliadas es esencialmente distinta, en este aspecto, a la América… Por tanto, debemos, en honor a la sinceridad y a las relaciones amistosas existentes entre los Estados Unidos y esas potencias, declarar que consideraríamos cualquier intento de su parte para extender sus sistemas a cualquier porción de este hemisferio, como un peligro para nuestra paz y nuestra seguridad. En las colonias o dependencias de cualquier potencia europea, ahora existentes, no hemos intervenido ni lo haremos. Pero, tratándose de gobiernos que han declarado su independencia y la han conservado, y cuya independencia, nosotros, con cuidadosa consideración y basándonos en justos principios, hemos reconocido, ninguna intervención de cualquier potencia europea con el propósito de oprimirlos o de controlar su destino en otra forma, podría interpretarse por nosotros más que como la manifestación de una actitud hostil hacia los Estados Unidos.

Esta doctrina, desempolvada, dominará la geopolítica continental de Trump en la Casa Blanca.

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