En la era de la ciberanarquía, lo que nació como una alternativa antisistema para que los hackers evitaran el seguimiento de sus actividades ilícitas, se transformó y esparció en el mercado financiero global como un modelo alternativo y una nueva forma de intercambio no regulada, fuera del alcance del ojo del gran hermano y del control por parte de los Estados, sentando las bases de las criptomonedas.
Por otro lado, el lavado de dinero es uno de los procesos más importantes y complejos para el C.O.T, con él se materializan las transacciones ilícitas y los activos generados por dichas actividades, el lavado de activos permite al C.O.T expandirse a nivel global, el daño ocasionado por el blanqueo de activos impacta en la economía y atenta contra el Estado de Derecho.
En la era digital las criptomonedas adquieren gran importancia para el C.O.T.
ya que son utilizadas para alcanzar sus objetivos, el Bitcoin abre las posibilidades para la expansión del capital ilícito debido a su naturaleza, anonimato y los vacíos legales internacionales.
Es entonces que los blockchain han modificado el escenario financiero global y a su vez la actuación del C.O.T., actualizándose y encontrado nuevas formas de lavar sus ganancias sin ser detectados.
La ONU estima alrededor de 25 mil millones de USD que los cárteles mexicanos y colombianos blanquean a través del Bitcoin.
Crean varias cuentas y la criptomoneda es enviada a sus aliados alrededor del mundo a través de “Ciber-mulas” o “Pitufeo”, ya que es posible comprar fracciones de Bitcoin decenas de personas son reclutadas para comercializarlos, haciendo casi imposible su rastreo, no hay mecanismos para vincular la identidad de una persona en el envío y recepción de criptomonedas, tampoco existe alguna metodología por parte de la ONU ni del GAFILAT para combatir su uso por parte de los Cárteles; los Estados con mayor participación en esta dinámica son CDMX, EDOMEX, NUEVO LEON Y JALISCO.
Ahora es menor la cantidad de dinero físico asegurado y cada vez mayor el número de usuarios que intercambian Bitcoin, cualquier persona con INE, una cuenta de débito y acceso a internet puede participar en el lavado de activos.
Para cerrar la pinza, los Cárteles compran legalmente mercancía en China pagando con Bitcoin, esta mercancía es importada y vendida en todo el continente Americano, legalizando de esta manera los activos y retornándolos a través de la compra legal de bienes muebles e inmuebles.
Santiago Nieto, ex titular de la UIF y hoy procurador del Estado de Hidalgo, detectó estas técnicas por parte del C.D.S y del C.J.N.G, como respuesta se creó la ley Fintech la cual obliga a los cripto-operadores a reportar transacciones a partir de 2800 dólares; por su parte BANXICO no reconoce a las criptomonedas como activo de curso legal, creando un limbo: el intercambio de Bitcoins es una actividad no regulada; por su parte la SHCP añadió a las criptomonedas y su intercambio como una actividad vulnerable dentro del marco de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita.
Estamos ante un fenómeno implacable, la sangre seguirá derramándose hasta que el dinero se detenga, la respuesta del Estado debe ser contundente para frenar los activos ilícitos, la solución debe versar en el principio del Gafilat “sin financiamiento no hay crimen organizado”.





