Educación y Seguridad: Dogmática de las virtudes cardinales, clave en la formación humana

Educación y Seguridad: Dogmática de las virtudes cardinales, clave en la formación humana

Estimado lector(a) un cordial saludo; es importante puntualizar: “que todo aprendizaje da un cambio de conducta a la evolución de nuestra personalidad y que la educación nos dará el camino a seguir más indispensable para toda la vida” (Hernández, 2024); primeramente para el alcance del objetivo de este artículo, hablemos de la Filosofía que “es una disciplina académica y un conjunto de reflexiones sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el universo”  (Oxford University Press, 2021), proviene del griego φιλοσοφία, “amor a la sabiduría”, derivado de φιλεῖν, fileîn , “amar”, y de σοφία, sofía, “sabiduría” (Manual Griego, 1996); y que en latín está dado como philosophĭa (R.A.E., 23ª. Edición).

La filosofía es la actitud que consiste en indagar la búsqueda de respuestas racionales de forma natural sobre la especie humana que nos ayudan a emprender acciones de cara al futuro que nos encuentra y la experiencia del pasado de nos deja; con el propósito de aumentar los conocimientos por medio de la razón, es importante tener el panorama de que la filosofía esta en búsqueda del conocimiento intelectual mientras que la religión se sustenta en la fe y las creencias; así pues, esta es una actividad propia de la humanidad, ya que el resto de los seres vivos del planeta, existen sin la necesidad de saber su origen y destino; “es lo que nos hace totalmente distintos, somos entes pensantes y por ende racionales” (Hernández, 2024).

De las divisiones existentes dentro de la Filosofía nos ocuparemos de referir en este caso a la Filosofía Moral, es decir la ética, que tiene que ver con carácter, disposición y modales; razón que fuera de estudio de la bondad, el bien y el mal (capacidad sinderica), la justicia (virtud cardinal) y la virtud (parte práctica de los valores). Los estudios de la ética vienen dados desde la Antigua Grecia en conexión con la filosofía, su amplio desarrollo a través de generaciones es muy variado, existen diversos modos de entenderla y distintas proyecciones morales orientadoras sobre cómo debería ser la vida humana.

También debemos dar atención a la Filosofía de la Mente, como rama de la filosofía (analítica) que es la responsable del estudio de las percepciones, sensaciones, emociones, fantasías, sueños, pensamientos y creencias (indicadores influyentes en las virtudes); por la amplia participación que tienen en el desarrollo de la personalidad; siendo uno de los ejes centrales determinar cómo se manifiesta cada uno de los indicadores anteriores y las cuestiones ontológicas acerca de las raíces de los estados mentales, también debe abordar situaciones epistemológicas en el espacio de la cognoscibilidad propios de la mente.

Recordemos que la Ética (filosofía moral), también identificada como una rama de la Filosofía tiene como fin el estudio de la Conducta Humana, en su faceta de lo correcto y de su antagónico lo incorrecto, por supuesto también en consideración de las manifestaciones del desarrollo de la capacidad sinderica (lo bueno y lo malo), las bases de la moralidad, los principios del modo más honesto de vivir, los axiomas de las virtudes, el alcance de la felicidad y los medios para estar dentro de la disciplina y el campo de conocimiento del deber como individuo. Por su parte la Ética contemporánea está integrada por tres espacios de conocimiento tales como son: la metaética como responsable de estudiar los orígenes, la naturaleza y los significados de los teoremas éticos; después tenemos a la ética normativa que engloba las normas o estándares para la regulación de la conducta humana con atención al desarrollo de la personalidad; y por último, no porque sea menos importante sino por orden de ideas, la ética aplicada que examina las controversias éticas en forma más específica.         

Es muy importante puntualizar a la Moral, como disciplina filosófica ya que esta da curso a la puesta en práctica (acciones reales por ejemplo) de la teoría, que es el aporte dado por la ética (estrategia por citar); La moral es: “la puesta en práctica de aquellos principios éticos con los que se identifica un grupo de personas” (S.E.M., 2016), es el contenido de las características de un grupo de individuos en relación con su capacidad sinderica a través de la indicación de las diferencias y sobre las semejanzas con otros conjuntos de personas, y como los colectivos de personas pueden presentar intereses comunes o particulares.

En sentido estricto la moral tiene un significado de “Costumbre”, en el latín se dice Moris; siendo de esta forma como la muestra de una persona respetuosa y prudente antes de establecer cualquier criterio de juicio para definir cuándo es buena o mala sobre algún uso o costumbre. “El término moral tiene un sentido opuesto al de inmoral (contra la moral) y amoral (sin moral), abarca la acción de las personas en todas sus manifestaciones, además de que permite la introducción y referencia de los valores.”(Wayne, 2008)

Por el año 387 a.c. fue la fundación de la Academia de Atenas, una institución que estuvo vigente durante 900 años y a la que el filósofo Aristóteles (384-322 a.c.) asistió a estudiar 20 años (367 a.c.) después de su apertura, donde compartió trabajo y amistad con su mentor Platón (427-347 a.c.), deentreestospensadores de la antigüedad también destacan las aportaciones de Sócrates (470-399 a.c.), todos dedicaron su atención en gran medida a las virtudes; por su parte uno enseñaba la importancia que tiene la virtud en la lucha por la vida cada día de nuestra existencia (Sócrates); otro citó que la virtud era un bien intelectual por medio de su manifestación la sabiduría (Platón) y uno más que sostuvo que las virtudes son hábitos que con práctica disciplinada y constante se modifica la conducta de las personas con el fin de que sean mejores por el alcance de la excelencia, quien fue maestro de Alejandro Magno (Aristóteles), este último pensador dejó como base su enseñanza de una comprensión objetiva de los conceptos de justicia, amor y virtud, y sostuvo que el conocimiento es virtud y la ignorancia un vicio. “La sabiduría de Sócrates no consiste en la simple acumulación de conocimientos, sino en revisar los conocimientos que se tienen y a partir de ahí construir conocimientos sólidos.”(Remacle, 2011)

 Después de un breve repaso histórico de los postulados de los pensadores de la antigüedad, hay que tener consideración que: “siendo la virtud de dos especies, una intelectual y otra moral, aquella resulta casi siempre de una enseñanza a la que debe su origen y su desenvolvimiento, y de aquí nace que tiene necesidad de experiencia y de tiempo; en cuanto a la virtud moral nace más particularmente del hábito y de las costumbres y de la palabra misma hábito, mediante un ligero cambio, procede el nombre de moral que hoy tiene.”(Costa Rica, 2016); la palabra Virtud del latín Vrtus, significó primeramente vigor y se refería a la fortaleza física y anímica de frente a la adversidad, en la actualidad se utiliza en todos los ámbitos del quehacer humano como sinónimo de dominio de una actividad con gran maestría, no olvidemos que el origen de las virtudes es simplemente la práctica constante y el incremento de experiencia.

 Sin dejar con menos importancia, los valores son conceptualizaciones que se aprenden con el conocimiento en la teoría ética como ideas; en diferencia por así decirlo, las virtudes son el desarrollo de la práctica permanente y con alta calidad de esos valores en la vida moral, por un individuo a quien debe denominarse virtuoso. “La ética contiene los valores como conceptos teóricos y la moral contiene las virtudes como hábitos practicados por la personas; esto significa que es un error decir que se vive en valores, pues lo valores solo se piensan como ideas, lo correcto es decir que se vive en virtudes, aunque es un verdadero reto llegar a convertirse en virtuoso.”(S.E.M., 2016)

Las identificadas como Virtudes Cardinales materia del presente artículo, son hábitos que se practican en la vida cotidiana; en las distintas fuentes o vertientes ya sea por el medio, con un fin u objetivo y por la propia actividad constante; y se les denomina “cardinales” por la gran importancia fundamental que tienen en la vida, puesto que se definen como los rasgos del carácter del  ser humano y por tanto, el lugar que le corresponde a cada persona en una sociedad, con sus diferentes posiciones o jerarquías indispensables en cualquier comunidad.

Este tipo de virtudes morales de conducta de la filosofía clásica, son las que han ejercido una gran influencia en el pensamiento de la humanidad, sobre estas se fundamenta la moral humana y sirven de base para principios de virtudes derivadas; las virtudes cardinales son las siguientes: Templanza, Prudencia, Fortaleza y Justicia, estas virtudes fueron incorporados a distintas organizaciones de índole educativa, religiosa, social, política y militar. 

Templanza

La Templanza “en su uso moderno, es definida como moderación o autocontrol voluntario” (Green, 2011), ante esta virtud nos referimos a una abstención voluntaria en contra de hacer algo que sea perjudicial, en épocas más recientes los especialistas en psicología la presentan particularmente como psicología positiva; generalmente presenta la característica del control de los excesos y tiene en su expresión distintas cualidades como la modestia, la humildad, la hospitalidad, el decorum, la abstinencia y el perdón; con esto presuponiendo reprimir o evitar todo tipo de impulso sobre cualquier situación que pueda generar consecuencias negativas. Se ve presente en la capacidad de autogobernarse, mantener un orden en la vida con hábitos útiles, sanos y buenos que nos puedan llevar acercarnos al perfeccionamiento. Esta virtud cardinal es aplicada en el orden, la disciplina, la mesura y la higiene.      

 Prudencia

“La Prudencia es la regla recta de la oración” (De Aquino, 2001), es importante no confundirse con la doblez o el temor, la disimulación o la timidez, debido al aporte que presenta la prudencia los individuos aplican los principios morales en casos o situaciones particulares sin que incurran en el error; asimismo, cada persona debe analizar las dudas que existan sobre las consecuencias que sobrevengan para hacer el bien o evitar el mal. Esta virtud permite identificar el bien que se manifestara en una acción a realizar, es la virtud intelectual del modo de obrar del ser humano con el fin de encontrar la relación con la acción. “Las virtudes inferiores a la prudencia son el deliberar bien, el juzgar bien y el discernimiento.” (Baltazar, 2000). Esta virtud cardinal es el entendimiento para obrar al mayor bien a riesgo de ceder otros bienes, esta implica sensatez al actuar y es producto de la experiencia que da la adultez.

Fortaleza

“La fortaleza es una de las virtudes cardinales que consiste en vencer el temor y huir de temeridad, abarca los dos conceptos de “fuerza física” y “energía de ánimo” no debe confundirse con el concepto y el vocablo “violencia”.” (Rialp, 2016). Por lo que nos referimos a Fuerza Física se aplicación cuando el individuo repele y supera los ataques inmediatos, mientras que con respecto a la Energía de Ánimo este soporta, rechaza y supera las dificultades mayores que le impiden o se oponen a la ejecución de acciones en pro del bien encuadrado en la razón. “Es la virtud cardinal en la que el Sujeto es el apetito irascible en cuanto está subordinado a la razón, su Fin es quitar los impedimentos de temor o temeridad que llevan consigo las pasiones, para conseguir que la voluntad no deje de guiarse por los dictados de la recta razón frente a los serios males y peligros corporales” (Madrid, 2016). Esta virtud cardinal es una manifestación con firmeza del carácter ante la adversidad y el inminente peligro.     

Justicia

Plantón, “describe la justicia como la virtud fundante y preservante porque solo cuando alguien comprenda la justicia puede conseguir las otras tres virtudes, y cuando alguien posee del todo las cuatro virtudes es la justicia lo que las mantiene todas juntas”. Consiste en dar a cada uno lo que le corresponde por derecho sin atacar o arriesgar el bien común, se da cuando alguien gobierna grupos de personas reunidas en comunidad. “Si amas la justicia, los frutos de la sabiduría son las virtudes, porque ella enseña la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza, las virtudes más provechosas para los hombres en la vida” (Sb 8,7) 

En conclusión, los sustentos de las virtudes cardinales indican que si la razón de ser de estas, debe ser en la sociedad una aportación para todos los individuos direccionada al Bien Común y no únicamente que descanse sólo en el Bien Particular; entonces, a mayor jerarquía social debe exigirse más virtud, pues las virtudes es el reflejo de la dignificación de un individuo, representando a este como un ente valioso para los demás, antes que solo para sí mismo.

En la familia, como primer núcleo de formación del ser humano deben los padres y hermanos mayores enseñar a los más pequeños los ejes directrices de las virtudes cardinales, que tendrán como resultado una sólida base moral en sus primeros años de vida, recordemos que lo que vea en casa será lo primero que grabara en sus pensamiento mental, y por supuesto que imitara todas la conductas que observe sin ningún alcance de percepción a nivel crítico positivo. En el segundo ciclo, como lo es la escuela la interacción con individuos de su edad genera un cúmulo de experiencia de los diferentes núcleos familiares de donde provienen cada uno de los alumnos, por tanto padres, maestros, directivos y autoridades, deben considerar ampliamente medios educativos para el aprendizaje de la consolidación de las virtudes cardinales a través de escenarios o entornos reales en todos los espacios y ámbitos. En el espacio laboral como es el trabajo, los ahora ciudadanos e individuos independientes, están subordinados en los distintos niveles jerárquicos conforme a la organización particular de las empresas o instituciones, por lo que los más altos escalones deben procurar que todos los empleados a su cargo apliquen las virtudes cardinales para lograr los fines colectivos y no sólo particulares. Y finalmente en el entorno más importante la comunidad es donde debe permanentemente y constantemente debe existir la aplicación por parte de las autoridades e instituciones la educación moral a través de programas sociales que difundan el conocimiento y la práctica de las virtudes cardinales, que servirán de apoyo para que todos los ciudadanos procuren en todo momento encontrarse dentro del marco de la ley y la normatividad vigente en las sociedades. Platón, “define como un individuo puede lograr estas virtudes cardinales: la Prudencia viene con el ejercicio de la razón, la Fortaleza de ejercer las emociones o el espíritu, la Templanza de dejar que la razón anule los deseos, y desde estas viene la Justicia; un estado en cada elemento de la mente está de acuerdo con los otros”.   

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