El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) convirtió la zona serrana de los municipios de Aguililla, Tepalcatepec, Buenavista Tomatlán, Los Reyes, Coalcomán y Cotija, en la zona de Tierra Caliente y los límites con Jalisco, en una zona minada.
Este territorio es considerado el corazón del grupo criminal está infestado de cientos de explosivos terrestres para evitar el ingreso de sus rivales y de las fuerzas armadas, que intentan combatir la influencia de este grupo, uno de los más peligrosos del país.
Este territorio está plagado de brechas y caminos rurales, por el que operan los comando del CJNG y donde tienen instalados sus campamentos, narcolaboratorios y bases de operaciones.
Uno de sus caminos más importantes comunica los municipios de Cotija con Tepalcatepec, a través de la comunidad de Santa María del Oro. Otro de los caminos identificados, comunica Cotija con Buenavista Tomatlán, y de conecta con Aguililla y Coalcomán. En este trayecto se encuentra la comunidad de Paredes del Ahogado, donde hace unos días murieron dos soldados cuando intentaban desactivar una mina casera.
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También hay minas identificadas en la comunidad de Tazumbos, donde se encuentra el Centro Federal de Readaptación Social número 17, ‘CPS Michoacán’, que conecta con la tenencia de La Ruana en Buenavista Tomatlán, donde actualmente hay una disputa entre la alianza CJNG-Los Viagras, conocida como el Cártel Michoacán Nueva Generación (CMNG) y Los Caballeros Templarios.
De Punta de Agua se puede llegar al Aguaje, en Aguililla, donde se presume se encuentra oculto el líder del CJNG, Nemesio Oseguera, ‘El Mencho’, a través de brechas y de acuerdo con fuentes de seguridad consultadas por El Universal, todas las brechas están infestadas de minas terrestres.
Habitantes de estos seis municipios señalan que esta zona se encuentra minada desde hace varios años para proteger campamentos de células del CJNG que pretende expandir sus operaciones a otras regiones de Michoacán.
Estos artefactos han provocado lesiones y la muerte de varios soldados en los últimos tres años, cuando el CJNG comenzó a utilizarlas en los límites entre Michoacán y Jalisco, luego que recibieron adiestramiento de exmilitares y exguerrilleros colombianos contratados por el grupo criminal.





