EU: la decadencia

EU: la decadencia

Algunos especialistas estadounidenses se están comenzando a preguntar, aunque con temor, si lo que está viviendo Estados Unidos es una crisis de reestructuración política y generacional o de plano se están percibiendo los signos de decadencia del funcionamiento del modelo estadounidense como eje generador del capitalismo mundial.

La pandemia abrió algunos pequeños espacios de reflexión en el pensamiento estadounidense, pero los americanos se encontraron unas evidencias de que no hay politólogos, filósofos, prospectivistas y hasta religiosos que estén dispuestos a pensar que a lo mejor el modelo Estados Unidos que nació a finales del siglo XVIII estaría llegando ya a su fin de ciclo.

El problema de Estados Unidos se debe ver en el fondo de su sociedad, no en los comportamientos coyunturales, superficiales y tendenciosos de sus políticos en lucha por posiciones de poder. Ningún candidato a la presidencia de EU ni menos aún alguno de los presidentes en funciones se preguntó si el papel dinamizador de Estados Unidos en el planeta debe derivar de su modelo económico de concentración de la riqueza o si el país juega un papel de estabilizador del equilibrio mundial aun pasando por encima de sus problemas ideológicos y económicos.

Nadie en Estados Unidos está reflexionando sobre las razones y derivaciones de las turbulencias generalizadas. El presidente Biden está decidiendo como un político mediocre que no ve más allá de sus narices, su equipo de seguridad nacional carece de brillantez y prospectiva y todo se está orientando a utilizar las amenazas de guerra ya otra vez nuclear para resolver las controversias político-diplomáticas.

En su tesis de doctorado en Harvard, el estratega Henry A. Kissinger estudió el Orden Mundial derivado de las guerras napoleónicas e hizo hincapié en el papel fundamental que jugaron los estrategas diplomáticos como estadistas, pero hoy sólo se advierten gobernantes sin autoridad política y por supuesto sin propuestas de reorganización del Orden Mundial, aunque con la justificación de que sus adversarios son peores y no entenderían de negociaciones diplomáticas.

Lo que hoy se vive es consecuencia de la Paz de Yalta –usando el perfil de la Paz de Westfalia–, pero no significó un orden mundial sino el reparto del mundo entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Los candidatos Biden y Donald Trump están buscando la candidatura presidencial sin entender el papel estabilizador de Estados Unidos en el mundo.

En este contexto es en el que se debe pensar a Estados Unidos como una potencia en decadencia inevitable.

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