A 34 años de su creación, las Fuerzas Especiales se distinguen por contar y poner al servicio del país su alto grado de adiestramiento, disciplina, valor, capacidades físicas, psicológicas y de combate, convirtiéndose en pilares en las misiones para capturar o abatir objetivos de alto valor estratégico para la seguridad interior del país.
Las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano están conformadas por tropas altamente adiestradas y divididas en 6 batallones de fuerzas especiales. Estas tropas implementan operaciones no convencionales por aire, tierra o agua durante combate o en tiempos de paz, como incursiones ofensivas, demoliciones, reconocimiento, contraterrorismo, búsqueda y rescate.
Para entender más de estas misiones, CAMPO MARTE se adentró al Centro De Adiestramiento De Fuerzas Especiales, en Temamatla, Estado de México, en el contexto de los 34 años de estas unidades militares, entrenadas para llevar a cabo misiones de operaciones ofensivas y de reconocimiento, destinadas a la obtención de información, por lo que operan en grupos pequeños, dependiendo de la misión, pero con gran autonomía y precisión.
En exclusiva con esta casa editorial, el Capitán Segundo Cárcamo, cuyo nombre completo se omitió por razones de seguridad, perteneciente al Cuerpo de Fuerzas Especiales, compartió que esta fuerza de élite tiene como fin servir a la nación.
“Para poder integrar este cuerpo partimos de la premisa, querer pertenecer a las Fuerzas Especiales. Nuestro lema es siempre buscar un trabajo, una tarea, una superación. Se requiere un soldado que tenga las ganas de superarse, de poder romper sus límites”, explicó.
Integradas actualmente por más de 3 mil efectivos distribuidos en 6 batallones, una Fuerza de Reacción Inmediata y un grupo especial de intervención, las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano se han convertido en bastión en la estrategia de pacificación en el país.

Entre los logros más destacados, están las capturas de Osiel Cárdenas Guillén, líder del Cártel del Golfo (CDG), en marzo de 2003; Vicente Zambada Niebla, Vicentillo, del CDS, en 2009 y Vicente Carrillo Leyva, hijo de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, del Cártel de Juárez, entre otros nombres.
Así, el Cuerpo de Fuerzas Especiales (anteriormente conocido como Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales o GAFE), es un cuerpo militar compuesto por tropas de élite altamente adiestradas para realizar operaciones consideradas como información clasificada, y únicamente son conocidas por los altos mandos del Ejército, incluido el Presidente de la República, en su estatus de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.
En la actualidad, las unidades de fuerzas especiales se encuentran realizando operaciones en contra de los cárteles del narcotráfico y crimen organizado en México. Todos los elementos están especialmente entrenados en tácticas de supervivencia y reacción inmediata para poder combatir contra cualquier fuerza.
A decir del propio Capitán Cárcamo, esta fuerza de élite se compone de soldados con apertura y profesionales en la parte táctica y técnicamente, sin embargo, para la obtención de la máxima eficiencia operativa del personal integrante de las unidades de fuerzas especiales, el aspirante recibe un adiestramiento constante, que le permite actuar en cualquier ámbito geográfico al recibir la orden correspondiente.
Cabe mencionar que para lograr esos objetivos, por órdenes del Alto Mando, en abril de 1998 se creó la Escuela Militar de Fuerzas Especiales, con el propósito de unificar los criterios de doctrina y homogeneizar el conocimiento en las diferentes especialidades de los miembros de las fuerzas especiales, y en mayo de 2002, cambió su nombre a Centro de Adiestramiento de Fuerzas Especiales, dependiendo técnica y administrativamente del Cuerpo de Fuerzas Especiales.
Entre la formación que se otorga a este personal, está el Curso Básico de Fuerzas Especiales, el cual fue renombrado Curso de Comandos, de Operaciones de Intervención, Contraterrorismo, Francotirador o tiradores selectos, Combate Urbano, Adiestramiento de Operaciones en selva y agua, Operaciones en Desierto, en Montaña, Seguridad Integral, Operaciones Ribereñas, Buceo, Brechadores y Explosivos, de Sargentos de Fuerzas Especiales y de Oficiales de Fuerzas Especiales.

En total, la formación básica de un elemento del Cuerpo de Fuerzas Especiales toma aproximadamente 6 meses, tiempo al que se añadirán las especialidades y cursos recurrentes de actualización cuya duración es variable.
Así que, basados en la filosofía del Cuerpo de Fuerzas Especiales, el Capitán Cárcamo explica su lema: Todo por México, el cual “Significa que nosotros damos cada una de las lágrimas, sudor y sangre que tenemos, es dedicada para poder tener un mejor país”.
De ahí su icónico exhorto: “La fortaleza del hombre radica en el dominio de su mente, su grandeza se conoce por la humildad de su espíritu, la honradez de su alma y su voluntad de vencer…Fuerzas Especiales… ¡Todo por México!”
Fuerzas Especiales ganan competencia continental
Además de sus misiones operativas en el territorio nacional, las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano también se han convertido en rostro de un Ejército Mexicano preparado, versátil y de élite.
Como muestra, en mayo pasado, durante la competencia intercontinental Fuerzas Comando 2024, el equipo de las Fuerzas Especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional de México se consagró ganador de la XVII edición de este certamen.
El segundo lugar lo ocupó el equipo de Fuerzas Especiales del Comando Conjunto de Operaciones Especiales de Colombia y en tercer lugar los integrantes del 7º Grupo de Fuerzas Especiales del Ejército de los Estados Unidos.
En esta edición participaron 17 países, en un ejercicio que se realiza desde 2007, al que México es invitado desde 2016, dejando a Colombia en segundo lugar y a Estados Unidos en el tercer sitio.
Para el Capitán Cárcamo, esta vivencia se convirtió en una experiencia única, “El reto inicia al poder competir con diferentes ejércitos de otros países como lo es Estados Unidos, Colombia, Brasil, Guatemala, El Salvador. Es demandante saber que tus capacidades se están midiendo con las de otros países o de otros ejércitos”.
Las competencias individuales y combinados de asalto, resistencia física y tiro combinado y de alta precisión con armas cortas y largas, se realizaron mayoritariamente en el polígono “Monstruo verde” de la base de las unidades tácticas de la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales de la Policía Nacional de Panamá, mientras que la etapa acuática y de asalto aéreo se realizó en Fuerte Sherman, con la participación de 4 helicópteros Black Hawk UH-60L del Batallón N.º 1 del Regimiento de Aviación N.º 228 de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo.
Las competencias físicas consisten en hacer flexiones, barra y correr varios kilómetros con la mochila de servicio, con 20 kilos de carga, para después hacer disparos de precisión a una diana, a 50 metros, sin fallar.
Desde un helicóptero, los participantes son lanzados a mar abierto, para remar un kilómetro, nadar la misma distancia, llegar a la playa para correr ocho kilómetros y volver a hacer un disparo de precisión.
En la prueba de asalto, los francotiradores disparan a un agresor ubicado a 500 metros.
“Se manejan diferentes premiaciones, que son asalto, francotiradores, el desempeño físico y un premio en general; en esta ocasión nosotros tuvimos el tercer lugar de asaltantes, el segundo lugar de francotiradores, el primer lugar en el físico y el primer lugar general”, explicó el capitán segundo Cárcamo.
“Se tiene un rol de actividades, pero en esta competencia no se tiene un orden cronológico. Por ejemplo, llegamos al campo de tiro y en el momento te dicen qué es lo que debes hacer, cómo va a ser la pista, cómo la vas a desarrollar. Y con el equipo nos reunimos y empezamos a planear qué es lo que se va a hacer, cómo lo vamos a hacer, quiénes son los que participan, dependiendo de cada una de las habilidades de los integrantes”.
“Entonces como líder teníamos que saber quiénes son los que participaban, en cuáles habilidades, cuáles eran sus áreas de oportunidad, pero en general, tenemos algo claro, somos como una parte del Ejército Mexicano, con una gran capacidad física y el desarrollo de habilidades como Fuerzas Especiales”, narró.
Así, a 34 años de la creación del Cuerpo de Fuerzas Especiales en México, este grupo de élite se convirtió en un epicentro de las nuevas generaciones de combatientes, cuyo fin establece mantiene su naturaleza armada de… ¡Todo por México!





