Donald Trump ya estaba en caballo de hacienda o más bien dicho en su carrito de golf de Mar-a-lago para ganar la presidencia de Estados Unidos el 5 de noviembre de este 2024. La cada vez más deteriorada y cuestionada salud mental del actual presidente y entonces candidato demócrata Joe Biden aunado al atentado que sufrió el 13 de julio en la ciudad de Butler, Estado de Pennsylvania con una paupérrima actuación del servicio secreto lo tenían ya prácticamente jurando ante la Biblia el 20 de enero del 2025.
Por el lado demócrata, la familia Obama estaba desesperada en hacer entender a Biden que no iba bien en la campaña y también en justificar al “pueblo americano” vía la red X el fatídico debate que tuvo con Trump aludiendo al cansancio de luchar por el mundo libre.
Un personaje clave fue quien hizo entrar en razón al octogenario presidente imponiendo su relevo en alguien de su confianza y que le daría continuidad al proyecto actual. La madrina, aludiendo a la novela de Mario Puzo, Nancy Pelosi, movió todo los hilos del poder demócrata para generar el cambio. Pelosi demostró, con una excelente operación política y uso del poder que ella es quien manda a los burros y no la frivolidad de los Obama.
El cambio resultó, Kamala Harris sorprendió y demostró al mundo que no era la vicepresidenta de cartón que había proyectado durante 4 años. Los demócratas resucitaron en su convención para la nominación con la frase del discurso de Kamala <no vamos a volver>, ahí la vicepresidenta gris quedó atrás para dar paso a la candidata que brilla. Kamala buscó un grupo de poder, como Hollywood con Trump (CM 40), para que su respaldo fuera fresco, novedoso y conectara con el americano culto. Encontró en la comunidad Hip-hop, que dicho sea de paso es económicamente superior a la de Hollywood, el eco y soporte que estaba buscando.
En su nominación durante la convención demócrata en Chicago, como si fuera un concierto, el rapero Lil Jon introdujo a los Estados Unidos para anunciar su respaldo y postulación de Kamala. La magnate de los medios y productora musical Oprah Winfrey donó 150 millones de dólares a la campaña y por si fuera poco, la reina midas moderna Taylor Swift anunció su respaldo al terminar el debate. Este último muy significativo ya que los fans y seguidores de la NFL y su novio el ala cerrada de los Kansas City Chiefs de futbol americano Travis Kelce podría, por así decirse, ser más proclives al pensamiento republicano.
El momento clave entre ya ganado a poder ganar se da en el debate del martes 10 de septiembre en el National Constitution Center de Philadelphia. Se observó un Trump poco preparado y acostumbrado a que su contrincante cayera una y otra vez en sus provocaciones. Por otro lado, Kamala cruzó el escenario para saludar al expresidente pronunciando su nombre de manera correcta, ya que él siempre lo dice en acentos diferentes.
Trump no pudo usar a Hunter Biden como principal ataque, en cambio cometió un error que puso en riesgo la elección. El afirmar que los inmigrantes se están comiendo mascotas en Springfield sin tener videos, declaraciones o noticias, sólo así, a su más puro estilo. Hasta sus propios seguidores han cuestionado tan semejante declaración, claro él esperaba una respuesta tipo Biden de <es que no tienen más que comer> o <mi hijo es inocente>, en cambio la sola risa de la vicepresidenta y la automática corrección del moderador David Muir liquidaron a Trump.
Hasta el momento Trump ha anunciado que no participará en más debates, se podría decir que están empatados lo cual es un gran avance de la ex fiscal de California. Un segundo atentado en su contra el 15 de septiembre en Mar-a-lago profesa un cierre caótico a este año electoral para Estados Unidos.
Kamala ha sorprendido a todos, en efecto, como dijo en el debate, no es Joe Biden. Estamos a meses de lo que podría ser una foto histórica, la nueva presidenta en México, Claudia Sheinbaum y la nueva presidenta en Estados Unidos Kamala Harris.





