Inteligencia de mentiras

Inteligencia de mentiras

Fechada el 5 de febrero de este año, la oficina del director de Inteligencia Nacional de la Casa Blanca entregó al congreso la evaluación anual de amenazas que la Comunidad de Inteligencia asumía como prioridades de sobrevivencia estratégica del país, aunque el documento se entregó a la prensa hasta el 11 de marzo cuando la jefa de ese grupo, Avril Haines, compareció ante el Senado.

El documento de Amenazas (https://www.odni.gov/files/ODNI/documents/assessments/ATA-2024-Unclassified-Report.pdf) se puede sintetizar en la página y un párrafo que le dedicó (páginas 36 y 37) al tema México: desde el punto de vista americano, el problema de las drogas se localiza en la existencia de cárteles del narcotráfico en México. Sin embargo, desde 2005, la DEA –que forma parte de la Comunidad de Inteligencia– ha estado alertando sobre la facilidad con la que operan dentro de Estados Unidos las organizaciones criminales transnacionales que trafican con droga y sobre todo fentanilo, como lo reitera su reporte de 2020: https://www.odni.gov/files/ODNI/documents/assessments/ATA-2024-Unclassified-Report.pdf.

El problema principal se encuentra en que la famosa Comunidad de Inteligencia como centralización de las actividades de agencias dedicadas a la inteligencia y la seguridad nacional de Estados Unidos no funciona como tal. De acuerdo con sus propios documentos, la Comunidad de Inteligencia está formada por 20 agencias con presupuestos personal y actividades muy concretas, de seis departamentos del gabinete presidencial y la CIA como agencia autónoma y subordinada a la Dirección de Inteligencia Nacional.

El último reporte de la DEA –que está dentro de la estructura de poder del Departamento de Justicia– estableció que en Estados Unidos existen once cárteles mexicanos que se encarguen del contrabando que ingresa a droga al territorio americano, de su distribución en los 50 estados, de la venta al menudeo en las calles y de lavado de los recursos ilícitos, pero sin que ni por equivocación las autoridades americanas pongan freno al funcionamiento de estas organizaciones extranjeras dentro del espacio de poder de EU.

Lo paradójico del asunto radica también en el hecho de que la DEA coloca al Cártel de Sinaloa como el principal organismo delictivo dentro de Estados Unidos que controla el tráfico de drogas, pero tiene en sus cárceles americanas al Chapo Guzmán y a su hijo que eran los operadores del contrabando de droga, pero aún en la cárcel ese tráfico sigue creciendo.

Lo único que queda claro es que la pomposa Comunidad de Inteligencia es una burocracia que no funciona.

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