Hace unos años el que fuera director del Centro Nacional de Inteligencia de España dijo en sus palabras de presentación de la empresa Two Worlds Collaborative Intelligence (TWCI), de la que soy socio fundador, que era necesario “desacralizar la inteligencia”.
Esta frase despertó la atención de los asistentes, al no entender el verdadero alcance de ella, lo que a lo largo de su intervención quedó meridianamente claro, en la medida que al referirse a desacralizar no lo está haciendo a que haya perdido importancia ni que está pierda su carácter reservado. Al contrario, puso de manifiesto que la Inteligencia es, en nuestros días, más importante que nunca por lo incierto de los contextos en los que nos movemos, que tiene una mayor amplitud y complejidad que requiere la concurrencia de diferentes agencias y organizaciones, que sus productos deben de estar con la oportunidad que precisan los consumidores y, por último, pero no menos importante, que se requiere la colaboración permanente de los sectores público y privado.
Esta reflexión ha influido sin duda a que me decidiera a escribir el libro cuyo título ilustra este artículo, entendiendo que por encima de todo la Inteligencia, más allá de su condición funcional e instrumental, es un Servicio. La información no es un medio para garantizar el poder, se trata de elaborarla adecuadamente para generar conocimiento.
Para respetar la extensión solicitada por la dirección de la revista Campo Marte, me centraré en responder brevemente dos cuestiones que planteo en la introducción de mi libro. La primera de ellas se refiere a: ¿son ustedes conscientes de lo que aporta la Inteligencia a nuestra sociedad? Una pregunta que no es retórica, sino el fruto de una reflexión que durante años me ha ocupado en los diferentes foros en los que tuve ocasión de participar en mi condición de profesor en la Licenciatura en Inteligencia Estratégica, y posteriormente su coordinador, en la Universidad Anáhuac México, así como en mis labores docentes en el Centro de Estudios Superiores Navales y en el Colegio de Defensa Nacional.
No siempre se concede la importancia que tiene esta función, incluso, no en pocas ocasiones se trata de una de las áreas del conocimiento menos desarrollada en los ámbitos públicos y privados. Si nos preguntamos por las razones se podrían enunciar varias, pero yo destaco dos. Una de ellas, es que existe un pensamiento bastante generalizado de que el entendimiento de cualquier asunto o situación está al alcance de todos; y la otra, viene de la deformación de asociarla a prácticas de espionaje al margen de la ética Nada más lejos de la realidad, si nos referimos a la comprensión de situaciones, en su mayoría complejas, ésta solo alcanza, en el mejor de los casos a los aspectos visibles, lo que en el libro identifico como el «sé lo que sé», pero no llegamos a comprender lo que no se sabe ni se conoce; y desde el foco de la ética solamente cabe hacer una afirmación irrefutable sobre el compromiso con la integridad moral de esta función.
Con este libro pretendo llevar al gran público en general, y al mundo empresarial en particular, el conocimiento de la Inteligencia como disciplina académica y como función indispensable en las sociedades. Y lo hago desde un enfoque integral, superando el aura de ocultismo y sacralización que tradicionalmente la han caracterizado, para entenderla como un servicio a los que puedan ser sus potenciales consumidores desde un enfoque más holístico y colaborativo. Lo que he intentado plasmar en la primera parte del libro.
La segunda parte se orienta a cómo aplicarla del modo más eficiente en el mundo empresarial. Si la primera parte me apoyaba en mi experiencia docente, esta segunda se sustenta en la experiencia adquirida fruto de mis años de servicio en las Fuerzas Armadas españolas y de mi trabajo en el sector privado en los campos de seguridad e inteligencia. Para ello, he tratado de dar respuesta a la segunda de las preguntas que me planteaba en la introducción del libro ¿qué aporta la Inteligencia al sector privado y cómo debe ser aplicada para que sea un verdadero valor añadido? Esta cuestión, aparentemente concreta, requiere de una amplia respuesta en la que incluyo cómo abordar la Inteligencia como una necesidad para el mundo empresarial, haciéndolo con un enfoque desde dos de los condicionantes más significativos de la empresa privada, la seguridad -continuidad de negocio- y la competitividad -desarrollo de negocio-, y por último, dar sentido a un aspecto cada día más influyente en todo tipo de organizaciones, como es la necesidad de gestionar el cambio de manera eficiente.
En resumen, en sus manos he puesto a disposición de los lectores una obra[1] que tiene un carácter divulgativo que considero de recomendada lectura para los tomadores de decisiones, a los que desarrollan su actividad profesional en el campo de la Inteligencia, y en general a estudiantes y estudiosos de materias como estudios estratégicos, planeamiento, seguridad, negocios y, por supuesto inteligencia, entre otras.
[1] Editada por Eliva Press y distribuida por Amazon





