Los motivos de Biden

Los motivos de Biden

La decisión del presidente Biden de impulsar la incorporación de Ucrania a la OTAN estuvo precedida de los discursos agresivos del presidente Donald Trump contra los aliados europeos por la falta de inversión en el ámbito militar y su anuncio de que iba a disminuir la presencia de tropas estadounidenses en la zona.

La formación política de Biden sobre temas de seguridad y defensa viene de su presencia varios años como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y luego ocho años como vicepresidente de Barack Obama encargado de temas de seguridad nacional.

Sin embargo, una cosa es la formación burocrática y administrativa en esos temas y otra la de enfoques geopolíticos y estratégicos.

El orden mundial de la guerra fría encontró mecanismos de coexistencia y entendimiento con Nixon y Kissinger, pero Estados Unidos regresó a la beligerancia antisoviética durante los ocho años de presidencia de Reagan que condujo al colapso presupuestal de la URSS y al desplome del imperio soviético.

Biden le otorgó prioridad al predominio internacional de Estados Unidos y anunció en la Conferencia de Seguridad de Múnich en febrero de 2021 –pocas semanas después de haber tomado posesión de la Casa Blanca– el regreso de EU al liderazgo mundial, el cual, desde su punto de vista, se había deteriorado con la visión aislacionista de Donald Trump y los mensajes de repliegue de tropas de Europa.

La estrategia de Biden buscó reforzar la presencia estadounidense en Europa y definir nuevas líneas rojas de contención al expansionismo de Rusia y China.

Para reforzar su enfoque, Biden tomó la decisión nada agradable de aceptar la derrota de Estados Unidos en Afganistán y retirar todas las tropas de ese país, cambiando el equilibrio geopolítico a favor de los musulmanes radicales de Irak e Irán.

Para el enfoque de la Casa Blanca, el centro del nuevo equilibrio mundial se encuentra en Europa, aunque Rusia y China se están expandiendo en zonas de control político estadounidense como el espacio indio, África, América Latina y el Caribe.

A la estrategia estadounidense no le ha beneficiado la falta de una definición comunista real de Rusia y China, pues estos dos países forma parte ya de la comunidad capitalista administrada por el Fondo Monetario internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio, en tanto que los países subdesarrollados y dependientes con conciencia geopolítica están reconstruyendo el modelo del Foro de Sao Paulo basado más bien en el enfoque de no alineamiento y el populismo, y no tanto el socialismo.

La propuesta geopolítica de Biden tiene el ancla de medio Estados Unidos todavía bajo la influencia de Trump.

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