El presidente Andrés Manuel López Obrador reivindicó la soberanía nacional y aseguró que México nunca será colonia ni protectorado de ningún gobierno extranjero durante el 162 aniversario de la Batalla de Puebla, donde reconoció “México es una nación libre, independiente y soberana. No somos ni queremos ser nunca una colonia o un protectorado de ningún Gobierno extranjero, trátese de Rusia, de China, de Francia o de Estados Unidos”, afirmó antes de dar inicio al desfile cívico militar en la ciudad de Puebla, en el centro del país.
La Guerra de Reforma trajo consecuencias severas para la nación mexicana, una de ellas fue la crisis económica que orilló al Presidente Juárez a suspender el pago de las deudas contraídas con otros países.

Afectados sus intereses Francia, Inglaterra y España enviaron tropas a las costas mexicanas; no obstante, debido a las negociaciones diplomáticas y a la firma de los Tratados de La Soledad, el gobierno mexicano se comprometió a realizar los pagos correspondientes. Por ello Inglaterra y España abandonaron el territorio nacional, sin embargo, el gobierno francés no cumplió con lo pactado en los citados tratados y comenzaron una intervención armada en México.
A 162 años de aquel momento, el mandatario aseguró que la condición fundamental de México es ser un país libre e independiente, frente jóvenes que concluyeron su servicio militar en el acto protocolario, mismos a los que tomó protesta junto a autoridades de las Fuerzas Armadas.
Para el evento, el presidente llegó al colegio militar de la central ciudad de Puebla, acompañado de los titulares de las Fuerzas Armadas, secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, y de la Secretaría de Marina, José Rafel Ojeda Durán.

“Soldados integrantes de las Fuerzas Armadas…Nuestro país construyó el respeto a su soberanía con la lucha y el sufrimiento de varias generaciones de mexicanos. Y enfrentó, como pocas naciones, traiciones internas de conservadores y prepotentes intervenciones extranjeras”
“Antes de la heroica Batalla de Puebla del 5 de Mayo de 1862 que conmemoramos, nuestro actual territorio ya había sido invadido y colonizado durante 300 años por la monarquía española. La independencia nacional hubo de enfrentar y derrotar varios intentos de reconquista, y casi al mismo tiempo que los españoles dejaron de asediarnos con nuevos desembarcos en 1838, nos invadieron por primera vez los franceses en la llamada Guerra de los Pasteles”, narró.
Ante el interés de Francia de ocupar el vacío dejado por España para regresarnos a la condición de colonia, el mandatario nacional detalló que el patriotismo se manifestó en los puertos del golfo, durante la previa invasión estadounidense.
“De modo que cuando la invasión francesa de 1862, ya los mexicanos sabían que la defensa de la patria era cuestión de vida o muerte. Esto explica en buena medida el por qué, en la Batalla de Puebla, no sólo lucharan militares dirigidos por el general Ignacio Zaragoza, sino también gente del pueblo, campesinos, indígenas, que fueron decisivos para escribir el célebre telegrama ‘Las armas de supremo gobierno se han cubierto de gloria’”, enfatizó.

De tal modo, aseguró que el mejor homenaje que se puede rendir a quienes hace 162 años defendieron a la patria de la agresión y la voracidad extranjera es invocar su memoria para decirles que “las y los mexicanos hemos recuperado la soberanía, la dignidad nacional y la libertad para decidir el rumbo de México, sin injerencias ni presiones extranjeras, que hemos establecido relaciones constructivas, pacíficas, respetuosas y en pie de igualdad con otros pueblos del mundo, que hemos dejado atrás una época de entreguismo y sumisión”.
De acuerdo a los pasajes históricos oficiales, a las 9 de la mañana del 5 de mayo de 1862, con el disparo de un cañón mexicano dio inicio una de las jornadas más gloriosas que registra nuestra historia patria.
El mando francés concentró su esfuerzo en el Fuerte de Guadalupe, por lo que lanzó un primer embate a este punto. A pesar de la superioridad en armamento de las fuerzas de Lorencez, estas fueron detenidas por las tropas nacionales.
El ataque francés hacia el Fuerte de Guadalupe se repitió dos veces más, sin embargo, los soldados mexicanos lograron rechazarlos en ambas ocasiones y provocar con ello la retirada francesa.
El arrojo, valentía y patriotismo mostrado por los hombres comandados por el General Zaragoza hicieron que este hecho de armas sea un símbolo de defensa de la soberanía e independencia de nuestra nación. En aquella gloriosa jornada, las armas del Supremo Gobierno se cubrieron de gloria ya que el mejor ejército del mundo fue derrotado por los primeros hijos de México.
Bajo ese contexto, Sergio Salomón Cespedes Peregrina, Gobernador de Puebla, refirió que la Batalla del 5 de Mayo hace entender que los pueblos no se miden por su extensión o por su riqueza, sino por la dignidad que manifiestan frente al embate de afuera y esa dignidad se construye desde adentro.
Finalmente, el general de Brigada de Estado Mayor, José Manuel Ramírez Martínez, solicitó autorización para iniciar el desfile cívico militar conmemorativo al 162 aniversario de la Batalla de Puebla, 5 de mayo de 1862.
Un desfile donde participaron 20 banderas de guerra, 3 mil 249 integrantes de las Fuerzas Armadas, incluyendo a la Guardia Nacional, 35 instituciones educativas, 140 zacapoaxtlas, xochiapulcos y tetelemenses, 56 vehículos, 9 aeronaves, 5 binomios canófilos y 10 carros alegóricos.

La Batalla de Puebla de 1862 en la Dirección General de Archivo e Historia
Cabe mencionar que la Secretaría de la Defensa Nacional resguarda en su Dirección General de Archivo e Historia diversa información sobre la guerra impulsada por Napoleón III con la que pretendía imponer un imperio en territorio mexicano.
Dentro de esta colección hay varios expedientes pertenecientes al fondo de operaciones militares, los cuales se enfocan principalmente en la Batalla de las Cumbres y la Batalla de Puebla, que se dan el 28 de abril y el 5 de mayo de 1862, respectivamente.
El expediente información de la guerra de intervención francesa y retiro del ejército francés después de su derrota el 5 de mayo de 1862 en Puebla muestra las circulares donde se advierte a comandancias militares y gobernadores sobre la derrota de los galos a manos del Ejército de Oriente, por lo que se les faculta para organizar tropas para repeler los ataques que pudiera haber como respuesta, adoptando un estado de alerta.
Asimismo, se presenta el documento Concesión de medalla de honor por acción de cumbres de Acultzingo y por la jornada en la ciudad de Puebla, donde se especifica que la presea llevará grabada la inscripción “La República Mexicana a sus valientes hijos”. Otro expediente más, Reconocimiento a Ignacio Zaragoza y a los generales, jefes, oficiales y soldados del Ejército de Oriente por las batallas de Acultzingo y Puebla, declara al general Ignacio Zaragoza como ilustre defensor de la reforma y vencedor de los franceses y al general Miguel Cástulo de Alatriste como Benemérito del estado de Puebla.





