Política para militares: Los nuevos liderazgos parlamentarios

Los nuevos liderazgos parlamentarios

Se puede comparar a un grupo parlamentario con un ejército: no solo requieres disciplina al momento de votar, y los mandos requieren contar con el apoyo de sus compañeros de grupo si desean ser eficaces en el Pleno. En su interior, existe alguien que coordina, pero delega otras funciones según los intereses, capacidades y estructuras de cada bancada.

Sin embargo, y al contrario de un ejército, la cohesión se teje constantemente al interior de los grupos parlamentarios, y en muchos casos implica pactar y negociar. Aunque puede haber algo de coacción o chantaje, sólo se puede recurrir a ello por excepción: quien crea que es algo habitual, carece de capacidades de negociación y operación. De manera similar, armar un equipo eficaz requiere de saber qué hacen sus integrantes y cuáles son sus habilidades, para potenciarlas en los roles adecuados.

Aunque los partidos políticos intervienen de manera directa en la designación de los coordinadores parlamentarios, se espera que conforme haya legisladores que permanezcan en su cargo a través de la posibilidad de reelección inmediata, los liderazgos tengan cada vez mayor ascendente entre sus compañeros, pudiendo en algunos casos tener mayor autoridad que las presidencias de sus partidos.

Dicho lo anterior, ¿qué sabemos hasta el momento sobre quiénes coordinarán los grupos parlamentarios de los principales partidos políticos? ¿Cuáles serían sus perfiles? ¿Su capacidad de coordinación?

Morena

Hasta el momento, las dos únicas coordinaciones de grupo parlamentario que se han designado con las de Morena, con Ricardo Monreal en Diputados y Adán Augusto López en el Senado. La razón: fue parte del acuerdo tomado entre quienes compitieron por la candidatura de la presidencia de la República que quien no ganara, se repartirían otros cargos como premio de consolación, de acuerdo con el lugar en el que hayan quedado.

Ambos tienen gran experiencia política, como gobernadores y legisladores. Incluso el segundo llegó a ser secretario de Gobernación durante este sexenio. Sin embargo, queda la pregunta de qué tan confiables serán para Claudia Sheinbaum: ¿serán obradoristas cerrados, o en cuanto cambien los equilibrios de poder serán los primeros en decir “el rey ha muerto, viva la reina”? También enfrentarán el reto de mantener cohesivo a sus grupos parlamentarios conforme López Obrador se vaya retirando de la vida pública, sea de forma gradual o súbita.

PAN

Un problema serio para la oposición es que la próxima legislatura arrancará con una agenda intensa de reformas, la mayoría constitucionales, y todavía parece no haberse repuesto de las pasadas elecciones. Lejos de ello, el PAN y el PRI se encuentran más ocupados en pelearse por sus despojos y designar sus respectivas presidencias de partido – con la expectativa que las mantengan las mismas personas y grupos.

Por lo pronto, parece que la renovación de Acción Nacional favorecerá a Jorge Romero, con el beneplácito del actual presidente, Marko Cortés. Eso significará que el mismo grupo permanecerá al frente. Aunque se diagnostica que Marko Cortés puede llegar a ocupar la coordinación del grupo parlamentario en el Senado, faltará ver la capacidad que tendrá para mantener la cohesión ante posibles rebeliones internas. Sobre la Cámara de Diputados, hay especulación y se manejan nombres como Kenia López Rabadán o Andrés Atayde.

PRI

Las recientes reformas a los estatutos del partido dan mano libre para que el presidente de esta institución pueda nombrar y retirar libremente a quienes coordinen a los grupos parlamentarios, tanto a nivel federal como local. Eso implica el control total de la dirigencia nacional sobre la vida interna de los órganos legislativos, y presumiblemente la muerte de todo disenso.

Aunque no hay mucha especulación sobre las bancadas, todo indica que Rubén Moreira puede repetir en su cargo al interior de la Cámara de Diputados, y nada está dicho aún sobre el Senado.

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