Seguridad en Privado: Seguridad especializada; Arte

Seguridad en Privado: Seguridad especializada; Arte

El esquema de seguridad en un lugar es esencial para lograr sus metas, algunos esquemas de seguridad están diseñados para ser casi imperceptibles y por ello no sabemos lo elaborados, sofisticados y costosos que pueden ser. El planteamiento inicial para el especialista en seguridad y la organización consiste en ubicar el bien a proteger, lo que lleva a la primera pregunta, conocer ¿cuáles son las amenazas?, en muchos de los casos las amenazas se conocen y actualizan porque el objeto en cuestión sufrió una afectación y la organización dimensiona un riesgo, o bien porque se conoce el valor del bien a proteger y los riesgos se calculan y se actúa en consecuencia a un buen ejercicio preventivo.

 En toda organización o lugar hay un bien a resguardar y se generan las condiciones para espacios seguros=protegidos. Los museos son espacios seguros, así es, un museo es un lugar que genera estructuras completas de especialistas en seguridad que se dedican las 24 horas y los 365 días a vigilar los activos de dicho espacio. A quién no le gusta disfrutar de un museo, son lugares turísticos altamente visitados; el museo de Louvre registra más de 10 millones de visitantes al año, el MoMA 2.5 millones de visitantes al año, el Museo Nacional de China 7.5 millones de visitantes anuales, evaluemos cuántos agentes externos ingresan y los vulneran todos los días. Ahora bien, al valor de activos en un museo suma el agregado de lo histórico e irremplazable; por ello, en el museo de Louvre opera una importante dirección de vigilancia con un estado de fuerza de 1,100 agentes que resguardan de manera perimetral, interior, cctv, rondinero, etc., cada una de las salas, accesos, bóvedas, colecciones, personal, piezas en exhibición (sólo exhiben un 15% del total de lo que poseen que son más de 400 mil piezas). Cada negocio requiere por su especial naturaleza una evaluación puntual acompañada del desarrollo de consignas, protocolos y procedimientos para la gestión de su seguridad. Proteger arte es una tarea especializada de la seguridad y en muchos de los casos y por su importancia, una tarea conjunta de las empresas de seguridad privada y las instituciones de seguridad pública.

El mundo del arte tiene activos con un valor millonario, «Salvator Mundi» de Leonardo da Vinci está valuado en 450.3 millones de dólares, «Interchange» de Willem de Kooning en 300 millones de dólares (piezas que se han subastado y comercializado). Existen piezas que son patrimonio de una cultura y su valor es inimaginable, por consecuencia su resguardo tiene los más complejos y novedosos dispositivos de seguridad; hablamos por ejemplo de la “Mona Lisa” de da Vinci, “El Guernica” de Picassoo “La noche estrellada” de Van Gogh.

Estas piezas de arte en sus respectivos museos o colecciones privadas a las que pertenecen cuentan con cristales blindados, circuito cerrado de televisión monitoreado las 24 horas, sensores de movimiento, alarmas, agentes de seguridad desplegados en el museo que no ves pero que están protegiendo las piezas mientras tú visitas y admiras la belleza de una obra o de un objeto que ha adquirido valor en el tiempo por su importancia y riqueza cultural.

Si eres especialista en seguridad viene a tu mente la cantidad de veces que perdemos el universo de todo lo que se puede y debe proteger, la seguridad si se hace en tantas áreas como subespecialidades, hay especialistas en brigadas de museos y su seguridad. La policía nacional francesa y la policía de Nueva York intervienen y coadyuvan en la seguridad de museos, por ser instalaciones vulnerables. Un factor recurrente en el desarrollo e implementación de esquemas de seguridad en los museos consiste en que sus dispositivos de seguridad cuidan de la armonía y estética del lugar lo que puede convertirse en una vulnerabilidad que debilita la implementación ideal; recordemos la belleza, iluminación, ubicación, proyección del lugar, en general su ecosistema sutil y relajante.

Los atentados, ataques y robos son unas de las amenazas que enfrenta todos los días un museo abierto y con flujo de extraños que acceden con la simple compra de un ticket; de ahí la importancia en los protocolos al control de accesos, máquinas de rayos x, arcos detectores, prohibición de artículos, en general todo lo que ayude a prevenir y evitar el acceso de un posible sujeto atacante. Hoy en día el robo más grande de la historia fue cometido por dos sujetos disfrazados de policías al Museo Isabella Stewart Gardner en Boston en 1990, robaron 13 obras de arte valoradas en más de 500 millones de dólares, el caso sigue sin resolverse.

La Mona Lisa robada en 1911 por un empleado del museo (recuperada años después), las amenazas continuas por querer dañarla hacen que sea una de las obras con más seguridad.

Como te darás cuenta, los especialistas en seguridad estamos inmersos en todas las actividades, nuestro preponderante papel en las organizaciones depende de la comunicación efectiva de los riesgos y las estrategias que planteamos a la organización cuando conocemos su negocio, necesidades y objetivos. La próxima vez que visites un museo no olvides prestar atención en cómo protegen sus activos, la próxima vez que veas arte recuerda que un mundo lo vigila.

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