Seguridad y Defensa: Nuevo des – orden internacional

Donald Trump implementó su plan de deportaciones masivas contra inmigrantes

La elección presidencial estadounidense del pasado martes 5 de noviembre conducirá a un nuevo acomodo geopolítico (orden internacional) a partir del lunes 20 de enero en que Donald Trump jure para un segundo período en las escalinatas del Capitolio.

El dato no es insustancial. El 6 de enero de 2021 el presidente saliente Trump había azuzado a sus seguidores radicales de la ultraderecha para un mitin alrededor justamente del Capitolio, la sede de la Cámara de Representantes y del Senado, y luego los conminó a entrar por la fuerza para interrumpir la sesión que estaba formalizando la victoria electoral del presidente electo Joseph Biden.

Con un poco de curiosidad, los visitantes al Capitolio podrían encontrar algunos vestigios de aquella violencia que hizo tambalear la democracia estadounidense y que al final de cuentas careció de un objetivo político y quedó solo en una turbamulta que causó destrozos en los edificios.

Con Trump en la presidencia iniciará un nuevo ciclo de inestabilidad internacional por la falta de un proyecto presidencial coherente y articulado, sobre todo por los indicios que ya se detienen en el sentido de que el próximo presidente se dedica a opinar con enfoques personales a través de sus redes sociales sobre política internacional sin que sus afirmaciones formen parte de un nuevo marco geopolítico.

El narco en EEUU

Eso ocurrió, por ejemplo, cuando en la segunda semana de diciembre pasado Trump invitó informalmente al presidente chino Xi Jinping a su toma de posesión, pero justo en momentos en que China está fortaleciendo sus lazos estratégicos con Rusia para dar el zarpazo final sobre Ucrania pero desde la expectativa de los intereses de Putin.

Como presidente electo, Trump comenzó a moverse en el escenario internacional por su cuenta, sin compensarlo con su designado secretario de Estado Marco Rubio. Lo de menos es saber que la política exterior de EU forma parte de la estrategia de seguridad nacional de Estado, pero Trump ya desestabilizó sus relaciones internacionales con México, con América Latina, con Europa, con Corea del Norte, con China y con Rusia, como si el trato amigable del próximo presidente se fuera a colocar por encima de la estrategia imperial de Washington.

Como ocurrió en su primera presidencia 2017-2021, Trump se comporta como un gobernante compulsivo y no como un estadista. Aquellos años, Trump tuvo varios secretarios de Estado, varios consejeros de seguridad nacional y varios directores de la CIA, porque nadie pudo entender cuál es el enfoque estratégico y de seguridad nacional de Trump.

Vienen cuatro años de desorden internacional por el voluntarismo del presidente de EU.

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