Selva de espejos: El nexo “competencia estratégica – crimen organizado”

Selva de espejos: El nexo “competencia estratégica – crimen organizado”

En la pasada edición de marzo, este espacio abordó el retorno de la geopolítica en América Latina y el Caribe. En síntesis, señalé que la competencia estratégica entre Estados Unidos y China en el Hemisferio Occidental podría estar alimentando directamente dinámicas preexistentes de fragmentación social, inestabilidad política y violencia armada en países latinoamericanos. Asimismo, se enfatizó que la existencia de vastos recursos naturales estratégicos en la región podría convertirse en un “mecanismo causal” (Elster, 1989) que exacerbe estas dinámicas de riesgo político.   

En este sentido, las tendencias de la delincuencia organizada transnacional en América Latina y el Caribe, dan testimonio de la compleja interacción de estas tres variables estructurales, a saber: la competencia estratégica, los recursos naturales críticos y la violencia armada. Tal fue el caso, por ejemplo, de los Caballeros Templarios en 2013, su infiltración en la explotación ilícita del mineral de hierro en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y el trato que mantenían con intermediarios chinos de esa industria –para más información sobre este caso de estudio, ver: Where the Metal Meets the Flesh (Carbajal Glass, 2020).

Al respecto, no se puede entender el control que los Caballeros Templarios ejercieron sobre la extracción y venta del mineral de hierro, sin considerar la dimensión internacional de dicha economía ilícita. De acuerdo con funcionarios públicos en el sector de seguridad durante el sexenio 2012-2016, entrevistados en 2019, el dominio de los Caballeros Templarios en el puerto de Lázaro Cárdenas no fue un impedimento para que las empresas mineras chinas enfocadas al corretaje y exportación de mineral de hierro siguieran operando en este municipio.

Desde luego, no se pretende criminalizar a un gobierno o a un país entero. En cambio, lo que se quiere argumentar con este caso de estudio, y otros, es traer a la vista que la actual reconfiguración del sistema internacional –y particularmente la competencia estratégica que Estados Unidos y China mantienen a nivel global– está agudizando procesos criminales que impactan en la vida interna de países latinoamericanos –Ecuador es otro caso más reciente. En particular, es especialmente importante resaltar que para América Latina y el Caribe la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China se ha concatenado con la existencia de recursos naturales estratégicos y la presencia de actores no estatales violentos –entre los que destacan los grupos del crimen organizado, aunque también se podría incluir a organizaciones subversivas.

Dicho de otro modo, además de ser una consecuencia política, económica y social, la delincuencia organizada transnacional en América Latina y el Caribe es una consecuencia crecientemente geopolítica. De ahí que sea necesario incorporar el componente geopolítico al análisis de fenómenos como las economías ilícitas, las redes criminales o la violencia armada en países latinoamericanos. A ello habrá de seguirle el diseño e implementación de políticas públicas de carácter estratégico orientadas a prevenir o mitigar estas problemáticas.

Compartir :