Ser de la Heroica Escuela Naval Militar, una opción de liderazgo, disciplina y valor

El Sistema Educativo Naval de la Secretaría de Marina no se podría entender sin conocer la Heroica Escuela Naval Militar, que desde hace más de un siglo cuando se fundó en 1897, se convirtió en una constante formadora de líderes navales y futuros comandantes de la Armada, con una formación de nivel superior de vanguardia, con calidad y excelencia.

Para comprender más del papel que desempeña este recinto en el sistema educativo naval, CAMPO MARTE se trasladó a estas históricas instalaciones educativas, ubicadas en Antón de Lizardo, Veracruz, donde el calor y la brisa marina convergían en un ambiente lleno de camaradería, respeto, pero sobretodo, disciplina militar.

En este contexto, esta casa editorial conoció de forma presencial cómo es la formación de los elementos navales y futuros líderes, tal como fue el caso del Almirante José Rafael Ojeda Durán, quien ingresó a este recinto educativo en 1969 y cinco años después egresó como guardiamarina, similar al Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, actual Secretario de Marina, quien causó alta como cadete en la Heroica Escuela Naval en 1983.

En el recorrido, el Campo de Honor acapara la primera impresión, donde cada año se realiza la Jura de Bandera, graduación y eventos especiales de la Secretaría de Marina Armada de México y donde en una jornada habitual, el sonido de tambores y trompetas, así como formaciones, acompañan el día a día.

Además, de acuerdo a las autoridades, el Alto Mando de la Armada de México ha iniciado un profundo proceso de transformación del Sistema Educativo Naval, tendiente a elevar el rendimiento del proceso enseñanza-aprendizaje en la Heroica Escuela Naval Militar, atractivo a las nuevas generaciones.

De ahí que el Vicealmirante Félix de Jesús Martínez Tiburcio, director de la Heroica Escuela Naval Militar, hizo un llamado a los jóvenes para que conozcan más sobre este recinto y exploren la posibilidad de ingresar al colegio en calidad de internos.

“La Heroica Escuela Naval Militar ofrece estudios a nivel profesional, pero no solamente basado en la parte académica y práctica, sino también una formación militar forjada en la disciplina y los valores que caracterizan a la Secretaría de Marina Armada de México, como son honor, deber, lealtad, patriotismo, espíritu de cuerpo, don de mando, liderazgo….”

“¿Por qué estudiar aquí en la Heroica Escuela Naval Militar? Aquí, además de las carreras, también está una formación militar y se les ofrece todo, tienen alimentación, hospedaje, libros, simuladores, laboratorios, salones de clases, dormitorios climatizados, al igual que aulas climatizadas, instalaciones deportivas y servicio médico, pero lo mejor,  no solamente es una carrera universitaria, sino también se les ofrece un proyecto de vida, para desarrollarse con especialidades, maestrías o doctorados que también ofrece la institución”, comentó.

La vida en la Heroica Escuela Naval Militar

Dada la demanda para ingresar a este recinto escolar, la selección pasa por varios filtros, con el fin de encaminar a los nuevos integrantes en una educación militar de alto nivel, con materias que van desde “Operaciones especiales”, “Principios básicos de explosivos”, “Guerra de Guerrillas”, entre otras.

Desde muy temprano, aún sin la luz del sol, al rededor de las 5:00 de la mañana, la vida de los cadetes comienza, con un toque de diana y pase de lista, para dar paso al desayuno, previo a las clases que comienzan en punto de las 7:00.

Por cinco horas, hasta el mediodía, los estudiantes toman clases  de ciencias aplicadas al tema naval, abriendo sólo una pausa para a la hora de la comida y después, continuar con dos horas de prácticas que tiene en relación con sus academias que ya establecieron por la mañana.

Después, como parte de la disciplina militar, los estudiantes tienen sesiones de ejercicio, de fortalecimiento físico y en diferentes variedades de deportes con los que cuenta el plantel: desde baloncesto, fútbol, atletismo, box, gimnasio; hasta deportes acuáticos como buceo, natación y canotaje, de donde surgen también nuevas joyas navales.

Dado el desgaste, cuando el sol está a punto de ponerse y el reloj marca las 6:00, la cena rompe la rutina y abre la posibilidad de un breve receso, antes de cerrar la jornada con una hora obligatoria de estudio, hasta las 9:00 de la noche, cuando es momento de alistar todos los enseres de la próxima jornada, como cierre de una completa y rigurosa disciplina militar.

En ese sentido, el Vicealmirante Félix de Jesús Martínez Tiburcio presume, “Somos la institución de mayor confianza a nivel de dependencias del gobierno y eso ha sido en gran parte por lo que se forma aquí, por los valores que se les inculcan a los cadetes, la disciplina y obviamente los conocimientos para estar a la vanguardia para lo que la institución necesita”. 

Bajo ese panorama, CAMPO MARTE conoció cómo se forman estos oficiales que van a estar al mando de estas unidades y establecimientos de la institución o los futuros comandantes y durante el recorrido por sus instalaciones, atestiguó el uso de simuladores aéreos y de navegación, laboratorios de inglés e instalaciones equipadas con tecnología actualizada a las necesidades de la Secretaría de Marina y del país.

Equidad y formación

En octubre pasado, Claudia Sheinbaum Pardo no sólo se convirtió en la primera presidenta en la historia de México, sino en la Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas. Reflejo de ello, la formación educativa también vive esa metamorfosis  a un sistema cada vez más equitativo.

Entre las voces que compartieron su experiencia en este recinto, está la cadete de segundo año, del Cuerpo General de la Armada de México, Analí Trujillo Armenta, estudiante de la carrera de ingeniería de Sistemas Navales, quien compartió que desde pequeña tenía el sueño de navegar, por lo cual encontró apoyo de sus padres para estudiar en la HENM, convirtiéndose en la primera en su familia en estar en las Fuerzas Armadas, un camino duro, pero con mucha satisfacción.

“Lo primero es apegarnos un poco a la rutina, lo que dificulta un poco, sin embargo no es imposible, al final de cuentas nos acoplamos, nos hacemos parte de la escuela, sin importar el género, porque la misma escuela, la Armada de México, se ha encargado de hacer inclusión y equidad. La Armada de México nos da mucho, son muchas las recompensas al esfuerzo que también ponemos”.

“En lo personal, yo siento que como mujeres nos han dado nuestro lugar…  mi familia está muy orgullosa de mí, me muestran como un ejemplo, desde un principio me han apoyado”, confesó.

En ese tenor,  la cadete insiste que ser parte de la Armada de México le da a los jóvenes la oportunidad de conocer muchos lugares, algunos que jamás se pueden imaginar, “En verdad, na vez que estás en esta escuela, le agarras amor, el mismo amor a nuestra patria, el servir a México… es algo muy reconfortante”.

Entre las experiencias que la tocado vivir, la cadete destaca los viajes de prácticas de cada fin de año, “como generación nos vamos a ciertos lugares, a una orden de operaciones que en mi caso fue a bordo del buque ARM Isla Holbox, donde navegamos a tres distintos puertos, Puerto Progreso, Dos Bocas y Coatzacoalcos”.

“En mi vida me hubiese imaginado poderlo conocer… tuve experiencias inimaginables que me tocó vivir mis compañeros, mis hermanos de generación, es algo muy reconfortante que te llena el corazón, el cuerpo, el alma y el espíritu”, compartió en medio de sonrisas. 

Así como ella, el mismo director de la Heroica Escuela Naval Militar no mira lejano el día en que una mujer ocupe el cargo de titular de la Secretaría de Marina y tal vez, hoy esa próxima líder ya está en los pasillos de este recinto.

“La institución tiene la política de igualdad, igualdad de género. Todos tienen las mismas oportunidades; cada año se ha visto esto reflejado en la cantidad de mujeres que ingresan a la institución, aquí en la Heroica Escuela Naval Militar. Actualmente tenemos un porcentaje, 30% son mujeres, pero cada año se reciben más mujeres, más solicitudes, que si cumplen con los requisitos, ingresan”.

“Todos tienen las mismas oportunidades, algunas de ellas ya han sido comandantes de las unidades de superficie, entonces no hay distinción, simplemente son capacidades, sean mujeres u hombres”, insistió.

Excelencia educativa

Por su parte, el Contralmirante Juan Ramón Sans Aguilar, Jefe de Estudios de la Heroica Escuela Naval Militar detalló que la institución ofrece una formación integral, “todo encaminado a que el personal de cadetes y futuros oficiales de la institución aprendan primero la parte teórica, por supuesto, y después poder poner en práctica los conocimientos adquiridos en las aulas de una manera controlada”.

“Para ello, el plan de estudios de la Escuela Naval Militar, así como el modelo educativo naval, está basado principalmente en competencias, un enfoque de competencias, el cual permite no sólo obtener el conocimiento teórico, sino también ciertos valores y conocimientos prácticos que les permitan desarrollarse ya como oficiales una vez que se gradúan”, detalló.

Este modelo educativo y formación militar incluye prácticas de tiro, incursión acuática, combate urbano, operación convoy y emboscadas, además de adiestramiento de incursión acuática y patrullajes para reconocimiento, así como prácticas de buceo, entre otras, orientadas a que los cadetes puedan cursar tres carreras: La Ingeniería en Sistemas Navales, enfocada a la operación de las unidades de superficie de la Armada de México; Ingeniería Hidrográfica, donde se forjan a oficiales al mando de unidades operativas en tierra u la Ingeniería Aeronaval, también conocida como Aeronáutica Naval, prepara a los cadetes oficiales para operar las unidades aeronavales de la institución.

En cualquiera de los casos, las carreras se estudian en ocho semestres, según el Contralmirante Juan Ramón Sans Aguilar y al final, adquieren el grado de Guardiamarina y durante un año llevan a cabo prácticas profesionales ya en las unidades, “posteriormente se gradúan, presentan sus exámenes de pasantía o de pasantes, con lo cual obtienen el grado de Teniente de corbeta y prácticamente ya salen con un trabajo dentro de la institución”.

Aunque al final, la clave del éxito de este sistema educativo radica en la disciplina, honor, deber, lealtad, patriotismo, espíritu de cuerpo, don de mando y liderazgo que de él emanan, bajo la premisa “Para Servir a México”, como reza el lema de la Heroica Escuela Naval Militar.

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