Alto Mando: México sí es el país más peligroso para periodistas

Alto Mando: México sí es el país más peligroso para periodistas

¿México es el país más peligroso del mundo para los periodistas? Sí. El atentado a Ciro Gómez Leyva es una muestra palpable de esa violencia ejercida en contra de los comunicadores.

Una violencia rampante, que proviene de varios frentes, que, sin embargo, no deja de ser una respuesta cobarde, que viene de cobardes que se escudan siempre en el anonimato.

Agresiones derivadas por los señalamientos, las críticas agudas, o por revelar información delicada que pone al inmiscuido en la mira y el escrutinio de la opinión pública, y eso, por supuesto, no gusta y es preferible acallar esas voces que cuestionan.

Hoy para los políticos es muy fácil agredir e incluso ordenar matar a un periodista y esconder la mano, inculpando siempre al crimen organizado, a sabiendas de que nunca prosperará la investigación y menos, se dará con los responsables.

La situación del periodismo en México es de suma delicadeza, al menos así lo ve el mundo entero, menos las autoridades de nuestro país, que como en el caso de Ciro Gómez, el propio presidente López Obrador, minimiza el atentado, asegurando que no es grave y que bien podría tratarse de un plan de grupos contrarios para desestabilizar a la Cuarta Transformación.

¿Puede alguien atentar contra un periodista por el proceso de transformación que lleva a cabo el presidente y que no les gusta a algunos? Sí.

Pero también señala y responsabiliza al propio periodista por hacer su trabajo.

“Ciro hizo un reportaje sobre delincuencia organizada, tres o cuatro días antes de este atentado, y puede ser una respuesta”.

El presidente bien podría reflexionar lo que hace en sus mañaneras, donde de manera irresponsable exhibe lo mismo a periodistas que a empresarios o cualquier otro ciudadano, y lo pone en la palestra de acusados, expuestos al atentado.

El surrealismo de los abrazos no balazos

Decía el padre del surrealismo, André Breton, que México es el país más surrealista del mundo, y no le faltó razón.

En México lo absurdo es una realidad y la realidad por absurda que parezca puede ser una política de Estado.

¿A qué viene esto? A la estrategia surrealista de abrazos no balazos, la cual, por orden de su comandante supremo, nuestras Fuerzas Armadas y Guardia Nacional, en lugar de perseguir y aprehender a los sicarios del narcotráfico, deben abrazarlos, no perseguirlos y tolerarlos, lo que no pasa en ningún otro país del mundo.

Por si no bastara, en los últimos 15 días se han registrado mil 56 homicidios dolosos, 71 diarios en promedio, la mayoría cometidos en los estados de Guanajuato, Edomex, CDMX, Michoacán, Gro., Zacatecas y Sonora, pero el presidente López Obrador está más enfocado y más preocupado en que se apruebe su llamada reforma electoral y en convencer al rapero Bad Bunny para que dé un concierto gratuito en el Zócalo capitalino, que la seguridad de la población.

También, mientras el Ejército Mexicano sufría el secuestro y probable asesinato de otro militar de alto rango, el coronel José Isidro Grimaldo Muñoz a manos del CJNG, el subsecretario de Seguridad Ciudadana, Ricardo Mejía Berdeja hacía todo lo posible por ganar la candidatura de Morena para Coahuila, hasta videos de TikTok hizo, pero de nada le sirvió; ahora, tras sus berrinches al perder las consultas internas, el presidente lamentablemente lo ratificó en su cargo y le tiene deparadas otras misiones al frente de la seguridad del país.

Así de ese tamaño y en estas manos estamos.

Alto Mando: México sí es el país más peligroso para periodistas

El coronel José Isidro Grimaldo Muñoz sigue desaparecido y medios locales aseguran que fue asesinado.

Se desempeñaba como comandante del 16/o Regimiento de Caballería Motorizado, en Nuevo Laredo, Tamaulipas; el pasado martes 13 de diciembre, al trasladarse hacia Zacatecas, se perdió todo contacto con él cuando viajaba a bordo de una camioneta modelo Mazda, color gris oscuro en una carretera de Jalisco a Zacatecas.

La Sedena, a través de la Policía Militar de la Quinta RM, en Jalisco, emprendió su búsqueda sin resultados.

Esta sería la segunda baja más importante para la Defensa Nacional en menos de un mes, aunque la Sedena no lo ha confirmado aún.

Primero fue el Gral. Brig. José Silvestre Urzúa Padilla, Coordinador de la GN en Zacatecas, asesinado en un enfrentamiento con sicarios del Cártel de Sinaloa en Pinos, Zacatecas, ahora el coronel Grimaldo Muñoz. Ya hay malestar evidente al interior de las FA.

Pasó más de un año para saber que la detención del ex secretario de la Defensa, Gral. Salvador Cienfuegos, en octubre de 2020, se hizo sin pruebas sólidas, sin embargo, el caso tensó tanto las relaciones diplomáticas que el ex fiscal, William Barr se vio orillado a ofrecer disculpas a Marcelo Ebrard y al gobierno de López Obrador.

Barr reconoció que no valía la pena poner en riesgo la cooperación ni la presencia de la DEA en México.

La decisión dio resultado, la DEA sigue operando en nuestro país, pero sin el control de la 4T.

Lo había señalado en esta columna, en Chiapas crece la delincuencia organizada, lo que se suma al problema del EZLN, que busca rebelarse nuevamente.

El subsecretario Alejandro Encinas reconoció que operan cárteles indígenas, los cuales realizan actividades como el trasiego de drogas, robo de hidrocarburos, secuestro, extorsión, robo a transporte de carga, de vehículos, narcomenudeo y tráfico de indocumentados.

El Ejército Mexicano tiene ubicados al Cártel Chamula, en la zona de los Altos; a los Chamula Power, en San Cristóbal; Los Pelones, en La Concordia, Tzimol y Socoltenango y Los Chumises, en la Frontera Comalapa.

Gracias a trabajos de inteligencia, el Ejército Mexicano decomisó más de una tonelada de metanfetamina en Tijuana, B.C., en Sinaloa aseguró 450 kilogramos de la misma droga y 300 litros más.

La droga en su conjunto tiene un valor comercial de casi 200 millones de pesos en EU.

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