América Latina frente a China, Estados Unidos en el ciberespacio

América Latina frente a China, Estados Unidos en el ciberespacio

El ciberespacio es un lugar en el que se debate una lucha de poder entre los Estados Unidos y China, en ese sentido, este mes publiqué el artículo académico “China y Estados Unidos: antagonismos y liderazgos en el ciberespacio frente a América Latina” en URVIO. Revista Latinoamericana de Estudios de Seguridad, Volumen 36, en el que presentó un análisis sobre como la confrontación entre estas dos naciones puede influencia a la región de América Latina. Para esto analicé el nivel de asimetría de capacidades cibernéticas, entre estos dos actores y los países de nuestra región. En ese sentido, en esta edición de Campo Marte compartiré parte de este análisis estratégico.

Para cumplir el objetivo de analizar la diferencia de poder entre China y Estados unidos se utilizaron instrumentos como el Global Cybersecurity Index (GCI, 2021) y el National Cybsersecurity Index (NCSI, 2023). Para esto, es importante mencionar que en ambas mediciones se promediaron las calificaciones de los países de la región para analizarlos como conjunto. En el gráfico 1 se presenta la información de los tres actores. En él se observa que la métrica la lidera Estados Unidos con una calificación de 100 puntos, nota más alta del GCI (2021). Mientras que China alcanza una cifra de 92,53 puntos. Es importante aclarar que para alcanzar dicha cifra se suman las cinco dimensiones, en los que la nota más alta para cada una son 20 puntos. Estados Unidos alcanza esta cifra en todas, mientras que China solo lo hace en medidas legales. Las medidas en las que América Latina presenta fortalezas es en esta misma dimensión, con 11,99 puntos, lo que indica que los países han avanzado en leyes contra el cibercrimen y en la creación de estrategias nacionales de ciberseguridad. En contraposición, sus principales carencias están en medidas organizativas (5,87 puntos), las cuales implican la delimitación de responsabilidades y la estructura organizaciones para implementar una política nacional de ciberseguridad. Y la dimensión de capacidad de desarrollo (5,84), que implica la creación de una cultura de ciberseguridad en la población, el desarrollo de una industria nacional y expertos en la materia.

Gráfico 1. Comparativo GCI de Estados Unidos, China y América Latina

América Latina frente a China, Estados Unidos en el ciberespacio

Con relación a los doce indicadores del NCSI[1] (2023), en el gráfico 2 se presenta el comparativo entre los tres actores. En él se destaca que las dimensiones entre las que mejor se encuentra posicionada la región son el desarrollo de política contra cibercrimen (73,63 puntos de un total de 100), protección de datos personales (65,53) e identificación electrónica y confianza de servicios (56,58). Sin embargo, la región detenta severas fallas en dimensiones como protección de servicios esenciales (15,89), protección de servicios digitales (11,11) Del mismo modo, destacan las bajas notas en contribución global (22.1), manejo de crisis cibernética (22,11) y operaciones militares (39.63).

Gráfico 2. Comparativo NSCI de Estados Unidos, China y América Latina.

América Latina frente a China, Estados Unidos en el ciberespacio

La información de NCSI (2023) es relevante y da nuevas ópticas sobre las capacidades cibernéticas de Estados Unidos y China, desde un enfoque de la gobernanza global del ciberespacio. Por ejemplo, en el caso de la nación de Asia se le evalúa de forma severa en manejo de crisis (20,00), desarrollo de política (14,00), delimitación de amenazas (20,00) e identificación electrónica y confianza de servicios (22.00). Por su parte, Estados Unidos detenta notas bajas en delimitación de amenazas (20,00), protección de servicios esenciales (17,00), protección de servicios digitales (20,00). Incluso en la dimensión de identificación electrónica y confianza de servicios la medida da la nota de cero al país. Probablemente esto se deba a la gran cantidad brechas de información a empresas privadas y vulneraciones a agencias gubernamentales de Estados Unidos.

En las fortalezas de China están protección de datos personales (100,00), protección de servicios esenciales (100,00) y desarrollo de programas de educación (89,00). Mientras que Estados Unidos destaca en desarrollo de política (100,00), contribución global (100,00), protección de datos personales (100,00), política contra cibercrimen (100.00) y operaciones militares contra el ciberespacio (100,00). El análisis de los instrumentos del GCI (2021) y el NCSI (2023) muestran que en el desarrollo de políticas nacionales, medidas legales, combate al cibercrimen y capacidad organizativa, Estados Unidos es un referente global y un ejemplo para la región latinoamericana. Se afirma esto porque dichos modelos de política se basan en referentes internacionales como la UIT y la ONU. A la par que, al ser un Estado democrático, la cercanía con los gobiernos latinoamericanos se empata más en estas áreas. Por otra parte, China es una nación que presenta fuertes esferas de influencia en modelos de educación, y tiene potencial para ser proveedor clave en la protección de servicios esenciales y digitales para la región.

América Latina frente a China, Estados Unidos en el ciberespacio

En el caso de China, destaca su liderazgo en el desarrollo de tecnologías innovadoras como la inteligencia artificial, la computación cuántica, las redes 5G, o el procesamiento de big data. En la actualidad, el país representa uno de los máximos referentes de desarrollo tecnológico y es considerada una potencia del ciberespacio en estas áreas. Esto se refleja en el peso cada vez mayor en el mundo de sus compañías tecnológicas como Huawei, Xiaomi, o las aplicaciones de redes sociales y sitios web de e-commerce como Ali Express o Tik Tok. En este sentido, es importante mencionar que con base al World Intellectual Property Indicators 2022, durante el periodo 2020-2021, China fue el país número uno que presentó solicitudes de patentes a nivel global, con una cifra de 1 585 663 casos, lo cual representó el 46,6% del total de solicitudes mundiales (WIPO 2022). En segunda posición se encontraron los Estados Unidos, muy por detrás, con 591 473 solicitudes, que representan solo el 17,4% global. Un ejemplo de desarrollo de China en esta área se observa en IPlytics, que documenta el número de patentes desarrolladas por compañías internacionales, en diferentes sectores. El cual indica que para el caso de las telecomunicaciones la empresa Hauwei lidera la lista de patentes a escala internacional con un total de 3 325.

También, en julio del 2021, la Universidad de Ciencia y Tecnología de China presentó el computador cuántico Zuchongzhi, que batió el récord establecido por Google en 2019 para la resolución de un problema de análisis de datos. Esto una muestra de la aceleración tecnológica de China para ser el líder en este sector y conseguir la supremacía en las distintas áreas como computación cuántica e inteligencia artificial (Zhang et al. 2019). Otro aspecto trascendental de señalar es el desarrollo de “El Cerebro”, un enorme sistema de vigilancia digital por parte del Estado, que recopila big data por medio de una compleja red de cámaras de videovigilancia, así como el procesamiento de información de su población a través de los dispositivos IoT. Dicho sistema permitió aplicar medidas coercitivas para el control de la población durante la pandemia de COVID-19 que ayudaron a superar más rápido la emergencia global de salud. Todas estas acciones se vinculan al hecho de que los líderes chinos han abrazado al desarrollo tecnológico y en materia de ciberseguridad como un aspecto clave en su posicionamiento global (Raud 2016). Este poderío tecnológico puede materializarse en el futuro como componente de la estrategia política y económica de China en América Latina. Sobre esto Farah y Babineau (2019) indican que China ha invertido más de 250 000 000 000 de dólares en la región para incrementar su influencia. Esta estrategia económica se combina con acercamientos políticos a países con ideología de izquierda y antagónicos a Estados Unidos como Venezuela, Nicaragua y Cuba. Para Ellis (2022) esto refuerza los modelos políticos autoritarios de China en la región, a la par que garantiza el apoyo de las naciones latinoamericanas en iniciativas globales como la cuestión de Taiwán, así como la disponibilidad de recursos naturales y refuerza una dependencia económica que puede extender a áreas como la tecnología y la ciberseguridad.


[1] Los datos de Estados Unidos, China y América Latina se obtuvieron en la última actualización del NCSI con corte al 24 de abril de 2023.

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