El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) nombró a la capitán de altura Ana Laura López Bautista como la nueva coordinadora general de Puertos y Marina del país, en sustitución de Rosa Icela Rodríguez.
Con 49 años de edad cumplidos, López Bautista es originaria de Chilapa, Guerrero, cuenta con la carrera profesional de Piloto Naval e Ingeniero Geógrafo e Hidrógrafo.
Inició su carrera en la Escuela Náutica Mercante de Tampico en 1989 de la que egresó en 1993 con mención honorífica como oficial de cubierta en prácticas de la Marina Mercante Mexicana.
Hasta antes de su nuevo nombramiento, Ana Laura López Bautista era titular de la Capitanía de Puerto de Playa del Carmen, en Quintana Roo.
Cuenta con gran experiencia en el sector portuario, desempeñándose como capitán de Puerto, principalmente.
Además de sus estudios de Oceanografía, cuenta una maestría internacional en Administración Marítima y Portuaria de la Escuela de Negocios Islas Canarias, con formación como operador Ilimitado de Posicionamiento Dinámico en el Nautical Institute de Londres y capitán de altura de la Marina Mercante Mexicana.
Entre los cargos en capitanías de puerto se ha desempeñado como jefe del departamento de Navegación en la capitanía de puerto regional, en Veracruz, entre febrero y agosto de 2018; capitán de puerto en Isla Mujeres, Quintana Roo, entre 2018 y 2019 y capitán de puerto en Puerto Escondido, Oaxaca y capitán de Puerto, en Playa del Carmen, Quintana Roo en septiembre –diciembre 2020.
Como parte de su desarrollo profesional a bordo, ha sido oficial en prácticas en buques de portacontenedores; segundo y tercer oficial de cubierta en buques de pasajes, carga rodada, carga general.
También se ha desempeñado como primer oficial de cubierta en buques cementeros y graneleros en navegación de altura; capitán al mando de buques de buceo y construcción costa fuera.
De acuerdo a su perfil profesional, tiene conocimientos de inglés para gente de mar; operador general de sistema mundial de socorro y seguridad marítimos (GMDSS); oficial de protección de buque gestión de recursos de puente; sistemas de información y visualización de cartas electrónicas; control de multitudes; DPO operador ilimitado de posicionamiento dinámico por el Nautical Institute de Londres, y Control naval de tráfico marítimo.
Obtuvo el grado más alto de maestría en noviembre de 2018 con el trabajo “La problemática de los despachos costa afuera desde la perspectiva de la legislación mexicana”, que fue calificado como sobresaliente.
En su trayectoria ha obtenido distintos grados como:
• Piloto Naval Ingeniero, Geógrafo e Hidrógrafo, nombrada el 27 de abril de 1994
• Capitán de Marina de la Marina Mercante Nacional, el 17 de diciembre de 1994
• Capitán de Altura de la Marina Mercante Nacional, el 19 de mayo de 2010
• Máster Internacional en Administración Marítima y Portuaria en noviembre de 2018
La llegada de Ana Laura López Bautista, según expertos, se trata de la seguidilla de un hecho sin precedente en la Marina Mercante mexicana en donde solo habían prevalecido elementos masculinos en administraciones anteriores.
Este sería el tercer nombramiento al frente de la CGPMM en lo que va del sexenio, pues previo a Rosa Icela Rodríguez, el cargo fue ocupado por Héctor López Gutiérrez.
La Coordinación General de Puertos y Marina Mercante, tiene su antecedente en 1917 con la creación del Departamento de Marina Nacional, pero fue en julio de 1993 cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público autorizó la creación de la Unidad para la Coordinación de Puertos y Marina Mercante para regular la operación y prestación de servicios públicos y ejercer la autoridad marítima y portuaria.
Actualmente, la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante se divide en: • La Dirección General de Marina Mercante: regula e instrumenta políticas que promueven la suficiencia y seguridad del transporte marítimo y fomenta la marina mercante nacional, para apoyar la competitividad del comercio interior y exterior del país.
• La Dirección General de Puertos: encargada de aprobar los programas maestros de desarrollo portuario; establecer bases de regulación tarifaria y de precios; tramitar las concesiones, permisos y autorizaciones en los puertos de México, autorizar o construir obras portuarias, marítimas y de dragado e integrar la información estadística, entre otras funciones.
• La Dirección General de Fomento y Administración Portuaria: promueve la práctica de las políticas públicas del sector, la eficacia en la planeación y operación portuarias, así como la inversión en infraestructura mediante fuentes de financiamiento pública y privada.
Por ahora, sólo resta la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) sobre el traspaso de funciones relacionadas con puertos, marina mercante y educación náutica, de la SCT a la Semar, cuya aprobación fue otorgada previamente por ambas Cámaras del Congreso de la Unión, por instrucciones del presidente López Obrador.
Con la llegada de Ana Laura López Bautista al cargo, también se estaría nombrando al Capitán de Altura Bernardo Crespo Silva como director general de Puertos, quien entraría en lugar de Rodrigo de la Riva Robles.
Otro nombramiento sería el del Capitán de Altura Gaspar Isabel Cime Escobedo como director general de Fomento y Administración Portuaria, quien entraría en sustitución de Rocío Bárcena Molina.
Reconocen a personal de Sanidad Naval que participa en Plan Marina Covid-19
El pasado 23 de noviembre, al encabezar la ceremonia por el Día de la Armada de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que la Armada de México se ha distinguido por ser una institución nacionalista y por el servicio que presta a la población y recordó que el propio surgimiento de la Armada de México ocurrió al defender nuestra independencia y soberanía en 1825.
Agregó que la Armada de México es una de las instituciones que cuenta con el reconocimiento y el cariño de la población por el apoyo en sucesos como las recientes inundaciones en el sureste del país o la actual emergencia sanitaria: “Ha sido algo extraordinario el aporte, el apoyo, la solidaridad de los médicos, enfermeros de Sanidad Naval en enfrentar esta pandemia del Covid-19 que tanto daño, tanta tristeza, tanto dolor nos ha dejado a los mexicanos.
Por eso celebro que este Día de la Armada esté dedicado a reconocer el humanismo de todas, de todos ustedes, de todos los trabajadores de la salud de la Secretaría de Marina.
” El jefe del Ejecutivo federal detalló que las Fuerzas Armadas recibieron la encomienda de reforzar con infraestructura y especialistas el sistema de salud pública a raíz de la pandemia: “Fue aquí en la Secretaría de Marina donde un grupo de técnicos, médicos especialistas, se dedicó a la reparación de ventiladores y logramos tener los primeros ventiladores que se utilizaron para enfrentar la emergencia.
Cerca de dos mil ventiladores se repararon aquí, en la Secretaría de Marina.
” El secretario de Marina y alto mando de la Armada de México, José Rafael Ojeda Durán, expresó al comandante supremo de las Fuerzas Armadas la oportunidad inigualable de consolidar un México de bienestar y de justicia: “Las y los marinos navales refrendamos nuestra lealtad incondicional a usted y a la investidura que representa, y nos sumamos al Ejército Mexicano y a la Guardia Nacional para servir, bajo su mandato, al pueblo de México, hoy y siempre.
“De igual manera, queremos expresar nuestro incondicional apoyo al Ejército Mexicano como nuestro compañero de armas.
Las Fuerzas Armadas, como bien lo dijo el general Luis Cresencio Sandoval, no anhelamos el poder, y no tenemos ningún poder, como algunos lo han manifestado; tenemos disciplina y espíritu de sacrificio, lo que nos hace ser lo que somos: personas emanadas del pueblo, con valores y principios inculcados para servir a México.
Que quede muy claro: somos personas que servimos a México sin esperar nada a cambio.
” Agregó que “en un mundo donde la pandemia del Covid-19 ha impuesto una nueva normalidad, la Armada de México, compuesta por mujeres y hombres con moral de vencedor, ha sabido capotear los temporales y mantener el rumbo fijo hacia puerto seguro”.
El presidente López Obrador reconoció al personal de Sanidad Naval que participa activamente en el Plan Marina Covid-19 en apoyo a la población civil afectada por la emergencia sanitaria.
Igualmente, encabezó la develación de la placa en memoria del personal naval que ha participado en el combate a la contingencia sanitaria.
Entregó ascensos a 30 elementos y nueve condecoraciones al Mérito Especial a personal de Sanidad Naval, quienes han mostrado su compromiso de servir a México ante las circunstancias que se viven por Covid-19, incluso poniendo en riesgo su propia vida.
Estas distinciones al Mérito Especial fueron otorgadas de acuerdo con la Ley de Ascensos de la Armada de México.
Asimismo, se reconoció a elementos de Sanidad Naval que durante estos meses de contingencia han dado testimonio como marinos ejemplares, quienes, con honor, deber, lealtad y patriotismo sirven a la nación con el objetivo de salvar vidas, empeñando todos los recursos disponibles para tal fin.
Durante la ceremonia, la capitana de fragata, Laura Serrano Salinas, expuso una reseña de acciones implementadas por la institución en atención a pacientes Covid-19.
Igualmente, se guardó un minuto de silencio en honor al personal fallecido por esta enfermedad.
El personal de Sanidad Naval cuenta con una sólida formación profesional y capacitación para proporcionar atención médica de calidad, lo que permite mantener la salud del personal naval, de sus derechohabientes y de la población que así lo requiere, sumándose al esfuerzo que realiza el Gobierno de México para atender a pacientes afectados por la pandemia mediante el Plan Marina Covid-19.
En esta significativa fecha, la Secretaría de Marina-Armada de México recuerda con orgullo que el 23 de noviembre de 1825 la Independencia de México se consolidó en el mar cuando, después de arriar su bandera, los españoles abandonaron la fortaleza de San Juan de Ulúa y, una vez que las fuerzas mexicanas tomaron posesión de ella, se izó el lábaro patrio acompañado de una salva de honor, gracias a la valentía del capitán de fragata Pedro Sainz de Baranda y Borreyro y de sus marinos, quienes cimentaron el compromiso inquebrantable con esta nación.
A 195 años de tan nobles hechos, se celebra un aniversario más de la Armada, institución que nació para servir a México con marinos navales que dan su mejor esfuerzo para velar por la soberanía nacional, en el mar, en el aire y en la tierra.
Faltas graves de la Armada de México que involucren a civiles irán al fuero común: SCJN
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció que cualquier violación a los derechos humanos de un civil cometida por un integrante de la Armada de México, por mínima que esta sea, debe ser juzgada por autoridades del fuero común y no por la Marina.
Los integrantes de la Segunda Sala de la Corte avalaron el proyecto presentado por el ministro Javier Laynez Potisek con el que amplía la protección establecida en materia penal para que los delitos cometidos por militares contra civiles sean juzgados en tribunales del fuero común y no castrenses.
De este modo, la Corte estableció que cualquier violación a los derechos humanos de un civil cometida por un integrante de las Fuerzas Armadas, por mínima que esta sea, debe ser juzgada en el ámbito civil.
“En un contexto como el mexicano donde las Fuerzas Armadas han realizado cada vez más labores que van más allá de la mera defensa exterior de la Nación es sumamente relevante que la interpretación constitucional siga garantizando la jurisdicción civil sobre cualquier ejercicio del poder militar que pudiera afectar a la ciudadanía”, señala el resolutivo.
“Esto implica que la prohibición constitucional al Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada de México para conocer de asuntos que involucren a civiles no solamente opere frente a aquellas conductas que representen delitos, sino sobre cualquier violación a derechos humanos por mínima que ésta sea”.
“Y si una falta a la disciplina naval puede vulnerar derechos de civiles, entonces debe existir la posibilidad de que quien la cometa sea juzgado por autoridades civiles”, asevera la sentencia.
El caso derivó de un amparo promovido por el tercer maestre Julio César López Hernández, quien fue dado de baja de la Marina luego de que el Consejo de Honor Ordinario concluyó que se aprovechó de su puesto en el Sanatorio Naval de la Unidad de Operaciones Especiales para que una mujer, que aspiraba entrar a la institución, pudiera causar alta en el servicio activo de la Armada de México a cambio de obtener favores sexuales.





