Análisis Estratégico: el 29 de noviembre de 1947, la Organización de las Naciones Unidas inició el largo conflicto político, violento, territorial de la crisis en el Medio Oriente con la votación para dividir el territorio de Palestina y entregarle poco más de la mitad al Estado de Israel. La actual crisis en la franja de Gaza por los ataques del grupo terrorista Hamás contra territorio israelí es parte de ese litigio que ha pasado por varios acuerdos de paz que no se han cumplido.
Los acuerdos de Oslo de 1993, gestionados por el presidente Clinton para lograr la tranquilidad de la zona entre los palestinos de Arafat y los judíos de Rabin, se agotaron en los ataques a mediados de octubre de Hamás contra población civil en Israel. Las quejas palestinas han insistido en el incumplimiento diplomático de los compromisos por parte de Israel, la expansión judía en territorio palestino y la falta de reconocimiento del papel de la autoridad de Palestina.
El conflicto en el Medio Oriente ha involucrado a tres fuerzas con capacidad de presencia militar y terrorista: el Gobierno de Israel, el bloque de países árabes que apoyaron a a los terroristas de la OLP y los diferentes grupos radicales palestinos que iniciaron en los años setenta acciones de agresión que tuvieron como punto culminante el asalto a las habitaciones de deportistas judíos en las olimpiadas de Alemania en Múnich en 1972 y asesinaron de manera cruel a once miembros del equipo de Israel.
Análisis Estratégico
En términos muy sintetizados, la actual crisis en la franja de Gaza confronta la expansión Del Gobierno judío en Israel y el estrechamiento de espacios territoriales para los palestinos, cuando el mandato de la ONU de 1947 prácticamente dividía a la mitad el territorio de Palestina para darle base territorial al Estado de Israel.
Las acciones terroristas del grupo Hamás revivieron la línea criminal más dura de los palestinos que secuestraron aviones, asesinaron líderes políticos y llevaron al mundo árabe a una guerra latente con Israel. En este contexto, la indagación de lo ocurrido a mediados de octubre con el ataque terrorista de Hamás a posiciones civiles israelíes se está topando con el muro de la reconstrucción de los bloques radicales en cada uno de los grupos en conflicto y el regreso de la zona árabe a un nuevo ciclo de inestabilidad que va a tardar muchos años en recuperarse.
El problema que se abrió en la franja de Gaza se localiza en el grupo Hamás que parece haberse planteado el objetivo de reproducir en la zona el modelo del Estado islámico violento como Estado palestino.





