A un siglo de su creación, la Aviación Naval mexicana no solo celebra su legado histórico, sino que entra en una nueva era de modernización. La Secretaría de Marina anunció la incorporación de 36 nuevas aeronaves, consolidando una estrategia que busca fortalecer la seguridad nacional, ampliar su capacidad operativa y responder a los desafíos contemporáneos.
La Aviación Naval nació el 15 de marzo de 1926 con la creación del Cuerpo de Hidroaviones, marcando el inicio de una visión estratégica del Estado mexicano.
En ese contexto histórico, el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles subrayó el significado de este momento fundacional: “Aquel acto representó mucho más que la incorporación de aeronaves a nuestra institución, significó una visión de Estado, comprender que la defensa y la seguridad de la Nación también intervienen en el espacio aéreo, porque el cielo también es patria”.

Desde entonces, dicha fuerza aeronaval ha evolucionado hasta convertirse en uno de los tres componentes tácticos fundamentales del Poder Naval, junto con las unidades de superficie y las fuerzas terrestres.
“La aviación naval se ha convertido en un multiplicador de la fuerza del poder naval mexicano. Desde el Espacio Aéreo Nacional, nuestras aeronaves amplían el radio de acción de las operaciones marítimas, vigilan nuestro mar territorial, protegen nuestra zona económica exclusiva y garantizan presencia permanente donde la vigilancia resulta esencial para la seguridad nacional. Por su fortaleza, no radica únicamente en la tecnología o en el alcance de sus aeronaves”
“También reside en la integración operativa entre mar, aire y tierra. La coordinación entre buques y unidades terrestres y aeronaves permite a la Armada actuar con precisión, rapidez y eficacia en los momentos más decisivos… A lo largo de estos 100 años, nuestras aeronaves han cumplido misiones fundamentales para la seguridad del país. Sin embargo, el verdadero espíritu de la Armada no se mide únicamente en estas capacidades, sino en la fuerza de la ayuda en momentos decisivos de nuestra Nación. Durante la emergencia, cuando la pobreza pone a prueba nuestro país, las aeronaves de la Armada se convierten en puentes de esperanza”, sentenció el Secretario de Marina.
Además, la celebración de este centenario vino con el anuncio de la modernización de la flota aérea naval.
En la ceremonia en Veracruz, el titular de Marina confirmó que: “Durante el presente sexenio se tendrá proyectado incorporar 36 nuevas aeronaves a nuestra aviación naval”.
Este anuncio amplía el programa de inversión publicado en 2025, que contemplaba inicialmente la adquisición de 20 aeronaves (10 aviones y 10 helicópteros) por aproximadamente $300 millones de dólares.
Entre los modelos evaluados destacan:
- Cessna Grand Caravan EX
- Bell 412
- Bell 505 Jet Ranger X
Estas aeronaves serán desplegadas en bases estratégicas como Tamaulipas, Baja California Sur, Sonora, Campeche, Quintana Roo y Chiapas, fortaleciendo la cobertura nacional.
Capacidades operativas: vigilancia, rescate y seguridad
Actualmente, la Aviación Naval cuenta con 69 aeronaves de ala fija y 46 de ala móvil, distribuidas en 10 bases y 22 escuadrones, operadas por más de 2,200 elementos, sus funciones abarcan la vigilancia del mar territorial; protección de la Zona Económica Exclusiva; intercepción y reconocimiento; búsqueda y rescate; así como apoyo en desastres naturales.
El secretario de Marina explicó su relevancia estratégica que “Se ha consolidado como uno de los componentes tácticos fundamentales… al contribuir desde el espacio aéreo a la vigilancia y protección del territorio”.
Además, destacó su papel humanitario: “Cuando los caminos desaparecen, las salas de la Armada abren rutas en el cielo. Helicópteros y aviones navales han evacuado comunidades aisladas, trasladado médicos, víveres y medicamentos, y rescatado vidas en los momentos más críticos. Han sido innumerables los eventos en los que ha sido decisiva su participación”.


Infraestructura y formación: el otro eje de la modernización
El proceso de modernización no se limita a la adquisición de aeronaves. El Vicealmirante Gilberto Carballo Ávila explicó que también implica fortalecer la infraestructura y la formación del personal:
“Hoy, como hace un siglo, miramos de frente al futuro con una visión próspera que nos permita seguir sirviendo a la nación desde el aire por muchos más años. En este contexto, celebramos el deseo y la tenacidad de hombres como el comodoro Carlos Castillo Bretón, quien con voluntad férrea, un día como hoy, hace 100 años, supo sembrar las bases y formar parte del pie veterano de la aviación naval mexicana. En el comienzo de esta historia, hidroaviones y helicópteros sobrevolaron los mares y litorales nacionales, evolucionando en misiones y capacidades cada día más complejas, acordes a las necesidades nacionales”.
“La modernización no ha sido sólo de las unidades aéreas, sino también de las instalaciones y capacidades técnico-operativas de la institución. Hoy contamos con aeronaves de ala fija y ala móvil, las cuales desarrollan misiones de transporte, vigilancia, apoyo a la población civil en casos y zonas de emergencia, entre otras, que coadyuvan puntualmente a la misión encomendada a la Armada de México en beneficio de las familias mexicanas”, subrayó.
Actualmente, la institución cuenta con bases aeronavales, centros de mantenimiento y un sistema educativo integral a través de la Universidad Naval, donde se forman pilotos, ingenieros, técnicos y tripulaciones especializadas.
Por ello, el también Coordinador General de Aeronáutica Naval destacó la importancia del capital humano: “Se forman y capacitan mujeres y hombres como futuros pilotos aviadores, mecánicos de aviación, ingenieros de vuelo, electrónicos, artilleros, operadores de sistemas, técnicos en operaciones aéreas y todos aquellos que integran una tripulación de vuelo eficiente y segura. Por lo anterior, no podríamos continuar describiendo 100 años de evolución de la aviación naval, sin mencionar antes el carácter, el orgullo y el valor del personal naval que a lo largo de este tiempo ha sabido sumar con dedicación y esfuerzo a la misión de nuestra institución, dejando una huella imborrable en la bitácora naval. Cada una de las acciones que llevamos día a día desde el aire, se convierte en nuestra mejor presentación ante los demás, nuestros compañeros, nuestros seres queridos y nuestro pueblo”.
Así, como parte del centenario, el 15 de marzo fue declarado “Día de la Aviación Naval”, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, reconocimiento publicado en el Diario Oficial de la Federación.
Este hecho refuerza la importancia estratégica de la Aviación Naval dentro del Estado mexicano y su papel en la seguridad y el desarrollo nacional.
De tal modo, a cien años de su nacimiento, la Aviación Naval mexicana, dijo, combina tradición y modernidad. De los primeros hidroaviones impulsados por Carlos Castillo Bretón, a una flota en proceso de expansión tecnológica, su evolución refleja las necesidades de un país con amplios litorales y retos complejos, como sintetizó el Vicealmirante Carballo Ávila: “Hace 100 años despegó una misión que hoy continúa surcando los cielos nacionales”.
“Hoy, esa misión no solo continúa: se fortalece. Con nuevas aeronaves, mejor formación y mayor capacidad operativa, la Aviación Naval se proyecta como un elemento clave para la soberanía, la seguridad y la atención a emergencias en México”, concluyó.






