Biden, ¿el único?

Biden, ¿el único?

El político Joseph Biden se había preparado para ser el candidato presidencial demócrata en 2016, pero la red de intereses del presidente Obama y sus compromisos oscuros con el presidente Bill Clinton decidieron la nominación de Hillary Clinton, frente al huracán Donald Trump.

Hillary fue atropellada por el estilo atrabancado de Trump. Y Trump arribó a la Casa Blanca con la intención de buscar la reelección en 2020, pero una muy elaborada campaña mediática le restó márgenes de maniobra y la imagen anticlimática de Biden –calificado, con sorna, por Trump como Dormilón, uno de los enanitos de la historia de Blancanieves— dieron cuenta del sueño de reelección, aunque con el registro puntual de un aumento en la acumulación de votos populares del empresario.

Sí de lado republicano la figura dominante es la de Trump, en el sector demócrata se reproduce la misma pobreza de liderazgo: con 82 años a cuestas y la referencia de Hillary de que el tema de la edad del demócrata sí es punto de campaña, Biden se aparece como el único adversario contra Trump, aunque abajo en las preferencias de las encuestas.

En algunos mensajes subliminales, Biden ha dejado la impresión de que no estaría a gusto con la reelección, además de muchos vídeos que demuestran ya un deterioro de la concentración y el cansancio de un anciano. Sin embargo, la vicepresidenta Kamala Harris había sido seleccionada como presunta candidata presidencial para 2024, pero en estos dos y medio años no ha podido posicionarse en la aceptación popular.

Si Trump logra superar los obstáculos judiciales para su candidatura, arrancaría el proceso electoral a mediados del 2024 con una ventaja significativa sobre Biden. Y aunque ya diferencia en edad es de apenas cuatro años –Biden nació en 1942 y Trump en 1946–, la imagen física y cierto deterioro intelectual del actual presidente serían un elemento fundamental para la toma de decisión de los votantes, con el dato significativo de que la vicepresidenta Harris ascendería a la presidencia ante el retiro de anticipado que Biden, pero sin contar con una sólida base de prestigio popular.

A Biden le han afectado errores estratégicos en los primeros dos y medio años de su administración, mientras que el expresidente Trump ha sabido capitalizar esos tropiezos y ha conseguido construir una sólida corriente conservadora, además de concitar el apoyo de grupos radicales violentos en la ultraderecha. Los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio no son un lastre para Trump, sino que más bien pudieran ser un elemento potenciador de su candidatura.

Biden podría ser candidato republicano porque no hay otro.

Compartir :