• EL FENTANILO ES UN NEGOCIO REDONDO PARA EL CRIMEN ORGANIZADO
“Si se toman en cuenta el Reporte Mundial de Drogas del 2010 (World Drug Report, 2010), hay una leve disminución en el consumo de marihuana y un pequeño aumento del de anfetaminas, éxtasis y cocaína”
De acuerdo con el Informe Mundial sobre las Drogas 2010 de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC; por sus siglas en inglés), el consumo mundial de estupefacientes sigue al alza pese a todos los esfuerzos gubernamentales e internacionales.
El documento concluye que, aunque ha disminuido el cultivo de drogas en Afganistán (una región esencial donde parte el llamado “circuito del opio”) así como en los países andinos, en una región eminentemente productora de coca y sus derivados, se ha incrementado alarmantemente el consumo en estimulantes de tipo anfetamínico (ETA) y de medicamentos de venta con receta en todo el mundo, convirtiéndose en un tema seguridad a nivel internacional.
Para este análisis, en CAMPO MARTE retomamos el libro: “Cerebro y drogas”, publicado por Manual Moderno en 2013, de la autoría de Andrés Antonio González Garrido y Esmeralda Matute, quienes estableces que, “Las políticas públicas implementadas hasta el momento han resultado insuficientes y/o mal dirigidas tanto en su objetivo de disminuir el crecimiento del problema, como en el de minimizar su impacto sobre la población consumidora y los grupos de riesgo”.
Por su parte, Octavio Campollo Rivas, investigador del Servicio de Biología Molecular del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”, establece en su ensayo “Epidemiología de las adicciones” que, a partir de 1998, la Asamblea General de las Naciones Unidas diseñó un plan de trabajo para “eliminar o disminuir significativamente” la producción y el consumo de drogas ilegales para el año 2008, ante una terrible preocupación por la amenaza creciente del problema de las drogas en el Mundo”.
“Si se toman en cuenta el Reporte Mundial de Drogas del 2010 (World Drug Report, 2010), hay una leve disminución en el consumo de marihuana y un pequeño aumento del de anfetaminas, éxtasis y cocaína”, establece el especialista, anticipando lo que ha ocurrido en los últimos años con la disminución en el consumo de las drogas tradicionales, que poco a poco han sido desplazadas por las sintéticas de gran escala como el fentanilo, el cual ya ha provocado una epidemia en Estados Unidos.
El texto sintetiza una revisión acerca de la epidemiología global y nacional del consumo de drogas de abuso, permitiéndonos conocer más a fondo el patrón de consumo en México y su distribución regional, así como elementos relacionados con la asociación entre el tráfico de drogas y la seguridad y estabilidad social y política.
La aparición del fentanilo y sus ventajas sobre las drogas “naturales”
Estas tendencias de consumo y distribución fueron más o menos regulares en el mundo hasta la proliferación del fentanilo, un opioide sintético, que se utiliza en la medicina para aliviar el dolor crónico debido a que ejerce un efecto varias veces más potente que la morfina y cuyas tasas de muertes sigue creciendo, principalmente en zonas como Estados Unidos.
Por ejemplo, en 2016, el fentanilo y medicamentos análogos provocaron más de 20 mil muertes por sobredosis en Estados Unidos, de acuerdo con el Instituto Nacional en Abuso de Drogas, con estadísticas del 2017, cuatro años después, la cifra ya rebasó las 100 mil muertes.
“Todo esto está creando una terrible tendencia nacional donde muchas de las víctimas de sobredosis están muriendo porque están ingiriendo fentanilo sin saberlo”, explicó la DEA sobre el tema, advirtiendo, en ese tiempo que 2022 sería un año preocupantemente peligroso por el aumento entre consumidores y en dosis fatales, que los gobiernos de los países involucrados no han encontrado la forma de detener.
El fentanilo es un negocio redondo para el crimen organizado. De hecho, en la actualidad se creó una red internacional de tráfico de este narcótico, desde el sureste asiático, pasando por las aduanas del Pacífico mexicano, desde donde es procesado y trasladado vía terrestre por el centro y norte del país, casi totalmente con rumbo a la Unión Americana.
Estas redes se han convertido en el gran negocio de los Cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, generando nuevos conflictos entre ambos grupos por el control de las rutas territoriales, principalmente en el centro del país (Jalisco, Michoacán, Sinaloa, Guanajuato, Zacatecas, San Luis Potosí, Chihuahua, Tamaulipas).
El fentanilo es más potente, permite obtener mayores márgenes de ganancia, es compacto, tiene una logística más simple y es capaz de reemplazar por completo, el suministro de heroína y otros opiáceos cuya producción y traslado es más complejo desde Sudamérica, como ocurrió durante décadas.





