La Presidenta entregó el Balón de Oro al español Rodri y destacó la coordinación entre los tres países anfitriones; el Gobierno federal resaltó el papel de las Fuerzas Armadas en la seguridad del torneo
La Presidenta de México y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, Claudia Sheinbaum Pardo, participó en la ceremonia de premiación de la Copa Mundial de la FIFA 2026, convirtiéndose en la primera mandataria mexicana en cuatro décadas en formar parte del acto protocolario de clausura de este magno certamen.
Invitada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compartió el palco de honor con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, autoridades de la FIFA y representantes de España durante la final disputada en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey.
Al concluir el encuentro, Sheinbaum descendió al terreno de juego junto con Trump y Carney para participar en la premiación de árbitros, finalistas y campeones del torneo. Como parte del protocolo, la mandataria mexicana entregó el Balón de Oro al mediocampista español Rodrigo Hernández Cascante, «Rodri», reconocido como el mejor jugador del Mundial 2026, en una ceremonia encabezada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
En un mensaje difundido al término de la final, Sheinbaum calificó el Mundial como «una gran celebración de alegría, emoción y unión entre los pueblos, donde el deporte volvió a demostrar su capacidad para acercar a las naciones».

Asimismo, afirmó que «los países de América del Norte demostramos que, cuando trabajamos unidos, somos capaces de hacer realidad grandes proyectos y de dejar un legado de cooperación, amistad y esperanza para el mundo», de acuerdo con la Presidencia de la República.
La mandataria también aseguró que México fue «la mejor sede», al reconocer la participación de la ciudadanía y el trabajo coordinado de las instituciones federales, estatales y municipales para garantizar el desarrollo del torneo.
Uno de los pilares de esa organización fue el despliegue de seguridad encabezado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), en coordinación con la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, gobiernos estatales y corporaciones locales. De acuerdo con el Gobierno de México, el operativo contempló decenas de miles de elementos, vigilancia terrestre y aérea, labores permanentes de inteligencia, protección de instalaciones estratégicas, apoyo logístico y el despliegue de la Guardia Nacional en las sedes mundialistas para resguardar a jugadores, aficionados y delegaciones internacionales.
Para atender su agenda internacional, Sheinbaum viajó a Estados Unidos en una aeronave de la Secretaría de la Defensa Nacional, luego de que las condiciones meteorológicas provocaran la cancelación de vuelos comerciales hacia Nueva York.
Así, la presencia de Sheinbaum en la ceremonia también marcó un hecho histórico. El último presidente mexicano que participó en la premiación de una Copa del Mundo había sido Miguel de la Madrid, durante el Mundial México 1986.





