Al inaugurar el encuentro “México y Japón frente a los desafíos globales: Lazos históricos, cooperación económica y compromiso por la no proliferación nuclear”, el doctor en Ciencias Sociales Miguel Armando López Leyva recordó el cumplimiento de 137 años del inicio de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
El también investigador precisó que nos encontramos en un momento en que las tensiones internacionales obligan a hacer ejercicios de memoria, a promover la reflexión y el diálogo fraterno sobre lo que nos hermana, principalmente lo que nos posibilita a trabajar en conjunto.
“Una importante aspiración en la que convergen México y Japón es la búsqueda de la paz, y aunque la comunidad internacional ha avanzado -no sin contratiempos- en la cooperación para hacerla realidad, los eventos de los últimos años despiertan señales de alarma acerca de las expectativas inciertas de conflictos a diversas escalas”, resaltó.
Al ofrecer la conferencia magistral, el embajador de Japón en México, Honsei Kozo, rememoró que, según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz, (SIPRI) del inventario nuclear mundial, estimado en 12 mil 241 ojivas en enero de 2025, aproximadamente 9 mil 614 formaban parte de los arsenales militares disponibles para uso potencial. Se calcula que tres mil 912 estaban desplegadas en misiles o aeronaves, y el resto almacenadas en depósitos centrales.
Hace 80 años sufrimos por las bombas atómicas en la Segunda Guerra Mundial y con esta experiencia tenemos la responsabilidad de disminuir el número de armas nucleares; en nuestra zona hay tres países con ellas y por eso debemos hacer todo lo posible por persuadir mediante la cooperación a quienes las poseen, refirió.





