Cada año, durante la ceremonia oficial por el día de la Marina, las autoridades de esta gran institución, nos insisten mucho que a diferencia del “Día de la Armada”, en noviembre; el 1 de junio es el día de festejo para todos los que viven para, por y del mar.
Se les felicita pero nadie en las últimas décadas ha volteado a ver las necesidades de todos estos sectores, como el aduanal, el de la “Marina Mercante”, el del sector servicios, pero sobre todo los pescadores; esos que por generaciones heredan el oficio y no se imaginan la vida de otro modo, los que salen de madrugada y conocen el clima y las corrientes mejor que cualquier técnico meteorólogo.
Las familias que esperan ansiosos para limpiar y comercializar lo pescado, esas familias que había escuchado, también al paso de los años, tienen usos y costumbres en torno al mar, como la pequeña comunidad de Casitas, en el estado de Veracruz, justo en el centro de las costas del Golfo de México, donde como en muchos otros puertos, pero en especial en éste, se celebra la festividad del “Señor del Mar”, o “Jesús Pescador”.
Una tradición religiosa y cultural que se remonta a principios del siglo pasado y se festeja cada 1 de junio con procesiones, en las que la imagen del Señor del Mar, que se encuentra en la iglesia principal de Casitas, sale por las calles de la comunidad, acompañada por los feligreses que cantan, bailan, preparan platillos típicos de la región, las bebidas tradicionales, y la exhibición de artesanías locales.
Hace un año en las transmisiones para mostrar como abrían las casillas de votación, el 1 de junio para la elección presidencial, me asignaron el Estado de Veracruz, el de mayor número de electores, e imposible en una sola jornada recorrer sus 212 municipios, decidí comenzar narrando la misa de 7 de la mañana en el muelle de casitas en honor a Jesús Pescador, y me dio suerte porque gustó mi transmisión, primer año que por cierto la Secretaria de Marina, tuvo para esta fecha un evento privado.
Este 2025, también habrá elecciones en Veracruz, se eligen presidencias municipales, sindicaturas, regidurías y diputados locales, pero no hay entre los pescadores que veneran al “Señor del Mar”, el mismo entusiasmo, cuando más de 800 pescadores de 7 distintas cooperativas en Minatitlán, Veracruz; cancelaron sus actividades comerciales de las que dependen sus familias luego del derrame de hidrocarburos de la paraestatal Petróleos Mexicanos, cuando no llegan los programas de apoyo que se habían prometido para este sector.
Cuándo no despuntó a nivel de comercio internacional el Puerto de Tuxpan, como se ofreció; y cuando Antón Lizardo, municipio sede de la institución por excelencia formadora de marinos especialistas en el desarrollo de lo que el mar nos da, está de luto.

La generación de cadetes que viajaba en el “Caballero de los Mares – Buque Escuela Cuauhtémoc” por primera vez zarpó sin despedidas suntuosas, sin mariachis … y los que salieron en abril con discurso del Almirante Secretario, el reflector de los medios de comunicación y el apoyo de sus familias regresaron apenas un mes después luego de recorrer solo los puertos de Centroamérica.
A los familiares para despedir a la generación que suspendió su formación por los trágicos acontecimientos de Nueva York los citaron en el muelle de Cozumel, el domingo 4 de mayo el gran Buque Cuauhtémoc, llegó antes con la generación que zarpó de Acapulco y se adelantó el viaje zarparon a las 15 horas del sábado 3 de mayo de un Cozumel donde algunas familias por minutos de retraso ante la premura de adelantar el zarpe ya no miró a sus cadetes.
Extraño el comportamiento de algunas autoridades, que saben la importancia que para cada cadete y sus familias significa este viaje…
1o de Junio “Día de la Marina en México”, de los que viven para y por una mar que hoy está de luto, una mar que no es ajena a la situación de seguridad y económica que vive el país, este 1 de junio, familias de cadetes y pescadores, pondrán como siempre su destino con mucha fe, en manos del Sr. del Mar, de ese Jesús Pescador, para el que ojalá tampoco se pierdan nunca, sus tradiciones.





