La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó con 22 votos a favor, 18 en contra y cero abstenciones la propuesta de reforma del presidente Andrés Manuel López Obrador para concretar el cambio de mando de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Este es un nuevo intento del presidente por de militarizar el mando de la Guardia Nacional, pese a que su diseño original contemplaba un mando civil. Por ello, en un intento original, la Suprema Corte de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional la reforma a leyes secundarias que pasó el control administrativo de la Guardia Nacional a las Fuerzas Armadas el 18 de abril de 2023. Sin embargo, ahora Morena busca aprobar una reforma constitucional para que la medida sea legal.
“Se transfieran a la Secretaría de la Defensa Nacional, los recursos presupuestarios y financieros que correspondan para cubrir las erogaciones por concepto de servicios personales de la última plantilla general de plazas aprobada a la extinta Policía Federal y de confianza, así como los gastos de operación de la Guardia Nacional y los recursos materiales destinados a su operación, con excepción de aquellos requeridos para el personal que continuará, bajo la adscripción de la Secretaría del ramo de Seguridad Pública”, indica el artículo sexto transitorio de la reforma.
Este dictamen modifica 12 artículos de la Constitución para permitir que militares y marinos integren el mando de la Guardia Nacional, pese a las críticas de la oposición que señalan que esta medida abona a militarizar la seguridad pública en el país.
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La redacción actual de la Constitución establece en su artículo 21 que: “La Federación cuenta con la Guardia Nacional, fuerza de seguridad pública, profesional, de carácter permanente e integrada por personal de origen militar con formación policial, dependiente de la secretaría del ramo de defensa nacional, para ejecutar la Estrategia Nacional de Seguridad Pública en el ámbito de su competencia”.
Durante la discusión, el diputado Braulio Ochoa, coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, cuestionó este nuevo intento de Morena por militarizar la Guardia Nacional, cuando se opuso a la estrategia de seguridad del expresidente Felipe Calderón:
“Se opusieron a la militarización de Calderón, prometieron regresar a los militares a los cuarteles, prometieron pacificar este país y nada de esto lo están cumpliendo. Estamos en las últimas dos semanas de la LXV Legislatura y se está traicionando todo lo que durante este sexenio se habían comprometido a cumplir”, acusó.
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Por su parte, el coordinador del PRI, Rubén Moreira, dijo que el próximo titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, no tendrá margen de acción en el combate a la inseguridad, pues dijo que con estas medidas, la institución que encabeza estará subordinada al Ejército.
“Están dejando sin posibilidad de operación al señor secretario de seguridad no voy a discutir sobre los avances o no de la Secretaría de Seguridad Pública de aquí de la Ciudad de México pero sí reconozco que es una persona que sabe el señor. Sí, pero no va a tener efectivos y esas historias ya las hemos visto. Estas instancias que se creaban sin gente que las operaron fracasaron. El señor va a fracasar porque no va a tener gente asomando porque es falso que se va a coordinar. Quiénes hemos gobernado sabemos que eso no sucede van a correr por dos vías distintas máxima porque ustedes lo están subordinando al Ejército”, dijo.
Por el bloque oficialista, el diputado Ismael Brito de Morena, pidió un voto de confianza para la Sedena y para la presidenta electa, Claudia Sheinbaum:
“Un voto de confianza. La presidenta será la comandante suprema de las fuerzas armadas vamos darle a la presidenta todas las facultades legales y constitucionales para que en México respiremos todos la tranquilidad que anhelamos”.





