Este 2025, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) vivió su tercer aniversario y lo hizo con la develación de la placa del Prix Versailles, una distinción que lo posiciona entre los aeropuertos más bellos del mundo.
En ese contexto, el director del AIFA, el General en situación de retiro, Isidoro Pastor Román compartió a CAMPO MARTE, cómo la colaboración interinstitucional fue clave para que esta obra se consolidara como una de las seis terminales aéreas más impresionantes del mundo y de paso, sus planes a futuro.
En el caso del AIFA, el General Pastor Román describe que en el primer año tenía programado manejar 2.5 millones de pasajeros, al igual que en 2024, cuando se rebasó el pronóstico de los 5 millones, por lo que en 2025 se proyectan 8 millones, mientras que para 2026 la estimación asciende a 11 millones, en gran parte por la fiebre del Mundial 2026.

50 años de trayectoria
La consolidación del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) no puede entenderse sin la labor realizada por el General Brigadier en situación de Retiro, Isidoro Pastor Román, quien con 50 años en actividades militares sin interrupción, se ha convertido en referente en el máximo proyecto aéreo de 2,000 hectáreas de extensión y $75,000 millones de pesos de inversión.
Encargado en el sexenio de Enrique Peña Nieto de coordinar la seguridad aérea de los presidentes de México y de los mandatarios extranjeros que llegaban a nuestro país, el General Pastor Román asumió las riendas de uno de los proyectos emblemáticos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, la llegada a este proyecto no fue fortuita, además de su formación militar que comenzó desde los 15 años de edad, ahora posee el grado de doctor en Ciencias Administrativas por el Instituto Politécnico Nacional, además de las maestrías en Administración y Administración Pública, sin olvidar la obtención de una certificación de inspector e instructor en seguridad de la aviación, un título que fue otorgado por la Organización de las Naciones Unidas a través de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI).
“Cuando inicié mi carrera en el Colegio Militar no viví tan fuerte el cambio, desde joven ya estábamos ‘curtidos’ en el campo, en los quehaceres de la casa, en el apoyo de las actividades de comercio de la familia, lo que nos daba saber cómo era el trato con las personas que de alguna manera te permiten integrarse a la nueva vida militar, por la rudeza, por las levantadas temprano, por el trabajo intenso, realmente ahí esa transición del medio civil al militar, aunque en mi caso fue suave y digerible”, comparte.

“Una de las preguntas que de manera recurrente me han hecho es por qué elegí ser militar, sobre si era mi vocación; realmente a los 15 años de edad no tiene uno mucha idea de lo que es vocación, pero si regresara el tiempo y con lo que me ha tocado vivir, sin duda, volvería a ser militar, es una carrera muy bonita, donde uno conoce nuestro México, el mundo y especialmente porque desde que estás en el Colegio Militar adquieres la formación de ayudar a tus semejantes, no se diga cuando se gradúa y eres asignado a diferentes comisiones del servicio, sin olvidar un abanico muy extenso para poder seguir preparándose, dentro de México y fuera del país”, sentencia.
Sin embargo, el General comparte que la siguiente etapa, la del retiro, fue distinta en su caso, “Fue algo muy particular, porque cuando terminó la administración antepasada, la administración 2012-2018, yo ya estaba preparado para el retiro, porque me faltaban unos meses, tuve una nueva comisión”.
Así, luego de que el General de Brigada René Trujillo Miranda cumpliera su ciclo como primer director General del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el General Pastor Román fue elegido para continuar con la consolidación del proyecto.
“El entonces secretario de la Defensa Nacional, el General Luis Cresencio Sandoval, me hizo la invitación a integrarme en un Comité para empezar a crear una empresa que pudiera administrar el aeropuerto… así tuve la posibilidad de aportar algo a ese Comité y después asumí la dirección, tras ser el subdirector general administrativo”, comparte.

Diversificación y retiro
Amante de la historia y la academia, el General Isidoro Pastor Román asegura que el inminente retiro de la vida militar y servicio público, cuando suceda, no es algo que limite su labor y compromiso en el encargo al frente del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
“Debo de asumir que la mayoría nos preparamos para el retiro, sabemos que nos vamos a ir, que se concrete la idea de qué es lo que vamos a hacer cuando estén en situación de retiro, eso es muy diferente, sin embargo, el personal en situación de retiro ha tenido muchas oportunidades para diversificar su actividad, no nada más en materia de seguridad, como en la propia historia lo ha marcado, siempre bajo la disciplina”.
“Y la disciplina, no estoy hablando que es privativa de las instituciones militares. La disciplina es un principio que debe regir en todas las organizaciones del mundo y la sociedad, es una base fundamental para que todo funcione”, refiere.

En su caso, compartió, en un futuro seguirá por el camino de la docencia, para que como personal retirado, la nostalgia no lo invada y le permita compartir el conocimiento adquirido a lo largo de su carrera.
“Entonces el personal de las Fuerzas Armadas se ha ido capacitando cada vez más en otros ámbitos en los que antes estaba restringido ingresar, de tal forma que, gracias a ello, quien se retira actualmente tiene un abanico más amplio de actividad laboral, y la recomendación es, para quien no lo haya hecho, que se apure a hacerlo, para que tenga una actividad productiva después del retiro en otro ámbito, en otro medio”.
“Yo tuve la oportunidad de estudiar en universidades civiles y me dedico a la docencia desde hace 20 años, entonces cuando termine esta comisión, si ahí me quedan fuerzas, pues seguiríamos en la actividad docente, que es una actividad muy bonita y que me mantiene ocupado y vivo, de esa manera seguramente esa nostalgia se va a ir mitigando y el aprendizaje va a seguir, porque nunca dejamos de aprender”, sentencia.





