“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo” (Nelson Mandela 1918-2013); la Seguridad Pública como un medio social y cultural, sustentado en la gran existencia de inseguridad imperante en el país; incrementa su necesidad de atención en la población a nivel general, por factores como son pobreza y marginación, infraestructura precaria, violencia intrafamiliar, pandillas juveniles, delincuencia organizada, presencia de armas, drogas y alcohol, ausencia de autoridad, ambiente de impunidad, justicia precaria y ausencia de legalidad, falta de organización comunitaria y cohesión social, e impactos transnacionales de nuevos efectos de la criminalidad.
Lo anterior podría percibirse como una análisis de la alcances muy amplios casi completos, pero………..¿Y las carencias y deficiencias educativas o académicas no merecen especial atención?……….la educación debe ser una línea de acción prioritaria, vaya indispensable en todos los niveles de una sociedad, como futura base fundamental para la cultura de las generaciones subsecuentes; “la educación es, sencillamente, el alma de una sociedad pasando de generación en generación” (Chesterton, 1874-1936); no debemos pensar y hasta afirmar que solamente existe la jurisdicción y la competencia para los entes educativos y los gremios familiares el desarrollo de acciones al respecto; esta debe ser una amplia acción conjunta con evidencias que pasen del reflejo teorizante a los resultados comprobables, con la participación entre individuo, familia, escuela, comunidad, sociedad, instituciones y gobierno.
La directriz vincular entre educación y criminalidad puede ser muy evidente, el estar educado de alguna forma permite acceder a una amplio porcentaje de oportunidades para ocupaciones laborales con la diversidad de pagos de salarios, lo cual debe reducir en gran medida los atractivos financieros de las conductas delictivas; pero sabemos que una crisis económica influye mucho en el camino a elegir, porque ante la presión de cubrir todas nuestras necesidades, la educación en valores y virtudes morales debe sustentar la decisión para estar dentro del respeto de la ley y el imperio del estado de derecho.
“El objetivo principal de la educación es prepararnos para los problemas de la vida real y aportar a los más jóvenes el conocimiento para enfrentarlos” (Romero, 2023), ahora bien desde diversos canales de apreciación podemos identificar los efectos causales por los cuales la educación afecta al crimen, al respecto utilizar una relación efímera resulta muy poco relevante; por lo tanto, un efecto causal se evidencia cuando un individuo con poco acervo educativo y cultural tiene más inclinación a realizar conductas delictivas en comparación de cómo se puede presentar muy escasamente en un individuo con mayor educación.
La inseguridad es uno de los problemas más graves que presentan todas las sociedades sin distinción racial o económica, y en todos los países se manifiesta de diferentes formas o modalidades a través de representaciones muy conocidas en el pasado y otras más que son productos de la evolución basada en el conocimiento y experiencia que desarrollan los agentes en turno por diversas razones circunstanciales; el uso negativo para la evolución del aprendizaje a través de la educación es evidente en grupos dedicados a practicar la inseguridad con el análisis siguiente: en sus inicios se formaban grupos denominados como pandillas violentas, después fueron identificadas como bandas delictivas, posteriormente como delincuencia desorganizada, y dando paso a la transformación en crimen organizado, estas dieron paso a las muy famosas autodefensas y en la actualidad son identificadas como delincuencia profesionalizada por el uso desmedido de los grandes avances en los medios tecnológicos y la acelerada digitalización del mundo; en apreciación de lo anterior es de notar que estos grupos a través de la experiencia empírica desarrollaron un conocimiento metodológico para lograr sus objetivos delictivos.
Los factores que propician el desarrollo de la violencia involucran la deficiencias relacionados con la educación, el entorno socio-familiar y la capacidad económica; los delincuentes por lo general son ciudadanos física y mentalmente dentro de los parámetros o baremos normales; sin embargo, la afectación que presentan es la formación inadecuada de su personalidad; no es regla general y unívoca, pero la gran mayoría de estos criminales provienen de entornos sociales y centros educativos con evidencias notables de desfavorecimiento, elemento causal que los predispone a realizar conductas antisociales e ilícitas, “la educación es la forma en que, entre todos, damos forma a una mejor sociedad para vivir conociendo y respetando los derechos, las leyes y las normas.” (Sarah, 2023). La relación entre factores como traumas psicoeducativos, maltrato familiar, adicciones psicotrópicas y la falta de recursos económicos, están ampliamente asociados a la tendencia de conductas delictivas; asimismo, los altos índices de escolaridad precaria fomentan factores de riesgo que puede dar camino a la práctica de delitos como contrabando, falsificación, narcomenudeo, robos, asaltos, narcotráfico, secuestro y crimen organizado.
A modo de conclusión de este artículo y no del tema de la educación como un influyente positivo necesario; es deber de todos fomentar en nuestros futuros ciudadanos los valores para que sepan distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo (capacidad sindérica), pero principalmente enseñarles las estructuras de pensamiento para la toma de decisiones durante las etapas de crecimiento y contrarrestar que elijan el “camino fácil” o la “puerta falsa” al entorno de la violencia y tengan una evolución para servir al mundo de la inseguridad.
Sin duda que será muy importante la participación del sector empresarial, autoridades educativas y poder gubernamental; debiendo enfocarse en implementar sólidos programas para los infantes, niños, adolescentes y jóvenes como pilares de las futuras generaciones de la sociedad; para que cuenten con una mayor educación ética, moral, principios y respeto. Todo esto contribuirá por supuesto a mediano y largo plazo la disminución de conductas relacionadas directamente con la corrupción, la impunidad, la falta de transparencia y por consecuencia la inseguridad. “La educación es el pasaporte para el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para el hoy” (Malcolm X, 1925-1965).





