Educación y Seguridad: Los “OUTSIDERS” y su consideración sociológica obligatoria para la seguridad

Los “OUTSIDERS” y su consideración sociológica obligatoria para la seguridad

En esta ocasión realizaremos el análisis sobre los aspectos relacionados con las sociedades en las que guardan ciertas similitudes en las características particulares a través del tiempo, como llega a presentarse en la interacción de las áreas psicológicas y sociológicas como materia de estudio y de cambio constante, en especial con las conductas de los ciudadanos con el desarrollo de las diversas personalidades; que todos los países o estados deben tener permanentemente en cuenta para la gran tarea que deben realizar en la seguridad pública, con el objetivo de la paz y por el fomento del bien de las comunidades.

Solo por mencionar la interacción del aspecto psicológico por la relevancia que tiene en el desarrollo de la personalidad, citaremos algunos aportes que manifiesta en la conducta humana, ya que el presente artículo está delimitado principalmente al aspecto sociológico; recalco no es que ambas áreas deban caminar en rumbos paralelos o diferentes, por supuesto deben tener constante interacción, pero en este momento no será conveniente mezclar ambos campos de conocimiento, debido a que el objetivo del tema en cuestión es para el entendimiento de las conductas desviadas en su manifestación social.

Para el combate o atención del fenómeno delictivo, en la escuela psicológica con respecto a las conductas desviadas, Freud cita que “la neurosis consiste en la represión de los instintos delictivos, realiza una labor sedimental en el inconsciente, el sentimiento de culpa se supera con el comportamiento delictivo”; la psicología trabaja para el diagnóstico, la determinación y el tratamiento aportando que indicios provocan a una persona a delinquir, qué definición tiene este tipo de conductas para el sujeto y por consiguiente no tener temor alguno al castigo, así como los motivos que no lo hacen desistir a las conductas criminales; y que con respecto a la desviación “el individuo normal consigue reprimir las genuinas tendencias criminales de sus impulsos y dirigiéndolas en sentido social, el criminal transforma en acciones sus instintos inadaptables a la sociedad” (Marchiori,1989);   

 Ahora bien, por parte de la escuela sociológica tenemos a Durkheim (1858-1917) quien afirma que: “el delito es un hecho social que no puede eliminarse, es un hecho normal e inclusive necesario”. Este introdujo el concepto de Anomia como elemento de esta normalidad delictiva, mismo que aportó una división en principio; siendo Aguda porque existe un producto de casos por el cambio social violento y otra como Crónica que viene a acompañar la evolución de la sociedad en la consecuencia del progreso acelerado y descontrolado.

También contamos con los aportes de Merton (1910-2003) quien al igual que el anterior exponente continúa la conceptualización de la anomia y proporciona un mejor contexto con respecto al Comportamiento Desviado, cita que este parte de las causas que deben ser buscadas en las estructuras sociales y culturales, que en todo momento debe rechazarse algún origen de carácter orgánico. La anomia es una respuesta de tipo de adaptación del ser humano ante cualquier eventualidad (frustración, conformidad, innovación, ritualismo, retraimiento, rebelión, aislamiento, dependencia, crisis económica, inexistencia, ignorancia, imitación, etc.), la seguridad pública debe considerar atención a este fenómeno social vigente a través de la detección de su principal origen para atacar sus formas de manifestación y de alguna forma orientar adaptaciones a conductas no desviadas o no delictivas.

Existen muchas áreas de análisis que pueden considerarse para la educación en la seguridad, pero por ahora solo nos referiremos a los aspectos de estudio relacionados con los “Outsiders” (conductas desviadas); en principio en sus inicios a la “Teoría de la Desviación” cuenta con registros a partir del año de 1928 por diversos autores tales como: en Buenos Aires Argentina Becker H. (1963) Sociología de la Desviación; en Estados Unidos Merton R. (1968) Teoría y Estructura Sociales; en Madrid (España) Matza D. (1969) El Proceso de la Desviación; en la Universidad de Zulia Young J. (1970) Los Guardianes de la Desviación; en Madrid (España) Laurrauri E. (1991) La Herencia de Criminología Crítica; en Barcelona (España) Downes D. y Rock P. (2011) Sociología de la Desviación; por citar solo algunos que con sus aportaciones han contribuido a la evolución de las sociedades actuales. 

La Teoría de la Desviación, indica que por desviación debe entenderse cada uno de los comportamientos, conductas o acciones con tendencia a separarse o alejarse de lo que es socialmente aceptado por una colectividad que coexisten bajo un determinado tipo de vida dentro del marco de la ley y el estado de derecho. Presenta una clasificación sobre la desviación misma que se da como conducta social (comunidad normal, sin connotación descalificatoria), conducta asocial (estado de aislamiento individual), conducta parasocial (rebelión de lo establecido sin ataque instituciones) y conducta antisocial (violaciones normas, en contra del bien común). Howard Becker sostiene que la desviación es el “producto de una transacción que se produce entre determinado grupo social y alguien que es percibido por ese grupo como un rompe-normas”.

Los Outsiders, son las personas que se inclinan por la desviación de su conducta dentro de un sistema de normas y estructura de reglas, razón por la cual son vistos de forma diferente por el resto de los integrantes de una colectividad, se muestran incapaces de encontrar un modo de vivir con las conductas dentro del marco del respeto al derecho de todos y para todos, no recibiendo la confianza necesaria para interactuar en todos los estratos o los entornos de una sociedad.

Becker afirma que la desviación “es una creación social, que los grupos sociales la crean al establecer normas cuya infracción constituye una desviación y aplicar esas normas a personas en particular”, la conducta desviada se define como una serie de acciones o procesos en los cuales un individuo o grupo de personas de aparta del cumplimiento de las normas socialmente vigentes, entendidas e identificadas por la colectividad como conductas delictivas.

En contraparte, tenemos la existencia de normas implícitas en la que las personas cumplen sin estar conscientes de tales normas (costumbres positivas), y por supuesto las explícitas en las cuales los individuos si están conscientes de las conductas que están apegadas al marco de la ley; se da la existencia de forma escrita como leyes, reglamentos y códigos, que deberían promover la regulación del comportamiento individual sin la necesidad de la presión social.

Los “OUTSIDERS” y su consideración sociológica obligatoria para la seguridad

Recordemos que una de las principales causas en el comportamiento inadecuado es la irregularidad social, por el desajuste de los entornos inmediatos o mediatos en aspectos que obedecen a causas económicas sociales y afectaciones de los medios familiar, escolar y social. La cualificación o clasificación de una acción o conducta como buena o mala, dependerá también de la diversidad de criterios que la comunidad manifiesta por los actos que realiza una persona y las consecuencias que estas acciones se vean reflejadas como afectación para otros.

En conclusión, ¿cuándo una acción, un comportamiento o una conducta es desviada o se identifica como outsider?; cuando se presenta como “una violación a las normas sociales, desde las simples normas de la convivencia social, hasta las normas del derecho y la moral, que son las más importantes en toda la sociedad” (Vasallo, 2000); también cuando “no coincide con el orden social del grupo y de toda la sociedad” (Vasallo, 2001); y que “están referidas a la violación de otras normas sociales tales como los códigos morales y éticos de las buenas costumbres” (Marcial, 1997). Algunos tipos de desviaciones son: el robo, la violencia doméstica, el consumo de drogas, la prostitución, el vandalismo, el bullying, la corrupción, el graffiti, el hurto, la conducción bajo el efecto del alcohol, la falsificación, la desobediencia civil, entre otras.

El espectro social que se presente puede llegar a calificarse con el impacto o la dependencia que este genere en los integrantes de la comunidad, es tipo de manifestaciones sociales de los diferentes comportamientos que pueden presentarse son cuestionables y rechazables por la mayoría que está apegada a las normas de conducta vigentes en un sistema jurídico vigilado por las instituciones encargadas de la seguridad de la sociedad.

Por lo que hace referencia a la conducta delictiva en específico, se encuentra considerada, por ámbitos psiquiátricos como una eslabón para el desarrollo psicológico en forma negativa que por lo general no distingue un nivel de edad en concreto, sin duda que el nivel cognitivo para la comprensión es distinto en cada edad y género, pero solo una persona que tenga una patología mental no alcanzaría la percepción racional de entender como el proceder de sus actos estarán dentro del marco de un delito o una afectación social.

Todos los integrantes de un entorno social debemos a través de la educación contribuir al mejoramiento de la seguridad pública; la educación para la identificación, conocimiento, análisis y comprensión de las conductas desviadas,  conductas delictivas y conductas antisociales, nos ayudará a que no seamos un integrante más de los llamados OUTSIDERS, recordando que toda conducta humana tiene alguna motivación o circunstancias que son la esencia medular de sus resultados, tanto en el campo positivo como en el negativo, Las acciones calificadas por el sistema jurídico como delitos, los actos sociales dentro del marco moral, y las conductas antisociales para la comunidad; son los resultados provenientes de efectos múltiples por factores existentes de los entornos familiar, escolar, laboral, político y psicosocial.

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