Oficialmente, el gobierno de Estados Unidos investiga por narcotráfico al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, según un documento presentado la noche del viernes en el Distrito Sur de Nueva York, que lleva el caso.
El presidente Juan Orlando Hernández estaría involucrado de alguna manera con el narcotraficante Geovanny Fuentes Ramírez, junto con otros funcionarios “de alto rango”.
Sin embargo, el gobierno de Honduras señala que se está creando una nueva historia falsa sin sustento, basada solamente por declaraciones de delincuentes.
Incluso, el mandatario centroamericano espera que una “segunda instancia” judicial en Estados Unidos revise el caso de su hermano, Juan Antonio Hernández, exdiputado hallado culpable de narcotráfico por un tribunal de Nueva York.
El mandatario confía que jueces percibirán que las acusaciones contra su hermano responden a una venganza de jefes de cárteles de droga que su Gobierno desarticuló.
El hermano de Juan Orlando Hernández fue hallado culpable por un jurado de Nueva York por los cargos de narcotráfico y posesión de armas, delitos que el juez castigaría con al menos 40 años de cárcel.
Las represalias, dice el presidente de Honduras, lo envuelven también a él porque narcos presos aseguran que apoyaron con dinero su campaña presidencial a cambio de inmunidad.
El escrito de la Fiscalía se enmarca en el caso contra Fuentes Ramírez y en él no se nombra explícitamente al presidente hondureño, al que se identifica como cómplice o coconspirador número 4 (CC-4), pero su identidad es fácilmente reconocible por las referencias a su cargo y a su hermano Juan Antonio “Tony” Hernández, que fue declarado culpable de narcotráfico en Estados Unidos.
Según los fiscales, Fuentes Ramírez mantuvo encuentros en 2013 y 2014 con Juan Orlando Hernández y le pagó grandes sumas de dinero para que aceptase usar a las fuerzas armadas como protección para sus actividades de narcotráfico.
Hernández, además, animó al supuesto narcotraficante a trabajar con su hermano y le mostró interés en tener acceso a su laboratorio de drogas por su cercanía a Puerto Cortés, señala el documento.
Gobierno Honduras acusa venganza y conspiración de narcos
Luego de darse a conocer la acusación desde Estados Unidos, la presidencia de Honduras insistió en que narcotraficantes hondureños conspiran para “socavar al gobierno” de Juan Orlando Hernández.
De forma oficial, mediante un comunicado, se dijo que, “Nuevamente los narcotraficantes acuden a la misma táctica para desacreditar al único gobierno que los ha enfrentado con valentía para desarticular sus imperios del crimen e impunidad, creando una nueva historia falsa sin sustento basada solamente por declaraciones de delincuentes, sin pruebas y sin respaldo”.
“Lo que estamos viendo ahora es el capítulo II del mismo guión del año pasado (…) Se trata de una conspiración para socavar al gobierno, motivado por un deseo de venganza de los 23 narcotraficantes que han sido extraditados o que han tenido que huir del país y entregarse a Estados Unidos para evitar ser capturados en Honduras”, aseguró la Presidencia hondureña.
Los narcotraficantes, señala la Casa Presidencial, están “confabulados, además, con miembros de la oposición política en Honduras y grupos internacionales del crimen organizado”.
Sin embargo, la Fiscalía estadounidense asegura que la evidencia presentada durante el juicio a Hernández evidenció que desde 2004 varias organizaciones de narcotráfico en Honduras y en otros lugares trabajaron juntas con el apoyo de prominentes políticos hondureños.
Dentro del proceso contra “Tony” Hernández, fiscales y testigos del juicio apuntaron, además, a un supuesto “narco Estado” en Honduras, algo que el presidente ha rechazado totalmente.
Estados Unidos y Rusia extienden tratado de desarme nuclear New START
Dos días antes de que el pacto expirara, el 6 de febrero de 2021, la Administración del presidente Joe Biden logró un consenso con Rusia para extender el acuerdo New START entre los dos países, el limita la capacidad de ambas potencias de desarrollar armas nucleares.
De este modo, durante los próximos cinco años, ambas potencias no podrán tener más de 1 mil 550 cabezas nucleares y 700 sistemas balísticos ya sean en tierra, mar o aire.
Para ello, ambas potencias pueden pedir pruebas e incluso se permite visitar instalaciones del contrario.
El pasado 21 de enero, un día después de la toma de posesión de Joe Biden como presidente de Estados Unidos, su Gobierno anunció que había propuesto a Moscú extender durante cinco años este tratado, el último de desarme vigente entre ambas potencias nucleares.
El acuerdo era una prioridad para la administración de Biden, tras la fractura que se vivió con la era de Donald Trump, en busca de mantener la estabilidad dentro y fuera del país.
Según especialistas, el tratado Nuevo START se podría haber renovado mucho antes. Ambas partes habían manifestado interés en hacerlo.
Sin embargo, el entonces presidente Donald Trump, quería forzar la adhesión de China en el acuerdo un punto que terminó por frenar toda intención de renovar este acuerdo de desarme nuclear.
Importancia del New START
El New START (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas) regula el control de armas nucleares estratégicas entre Rusia y Estados Unidos desde de 2011, ambos países se comprometieron a limitar sus arsenales a un máximo de 1 mil 550 cabezas nucleares y 800 sistemas balísticos -misiles submarinos y bombarderos estratégicos- de más de 5 mil 500 kilómetros de alcance.
Este acuerdo de desarme se revisa hasta 18 veces al año. Además, se intercambian regularmente datos al respecto.
El acuerdo fue firmado el 8 de abril de 2010 por los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Dimitri Medvedev y Barack Obama.
Este se invalida en 2021, pero puede ampliarse por otros cinco años, a petición de ambas partes.
Si New Start expirase, el mundo estaría por primera vez en casi 50 años sin un acuerdo vinculante sobre los dos arsenales nucleares más grandes del mundo. Es la segunda vez que se prorroga.
Desarme nuclear, un alivio en medio de crisis sanitaria mundial
En un contexto adverso debido a la pandemia de Covid-19 que azota el mundo, la noticia se recibió con júbilo, incluso, Rusia había mostrado dispuesta a abrir nuevas negociaciones sobre armamento estratégico que incluirían sus nuevas armas hipersónicas, únicas en el mundo y capaces de superar el escudo antimisiles estadounidense, según ha manifestado en varias ocasiones el presidente ruso Putin.
Sin embargo, la diplomacia rusa había señalado como “destructiva” la política aplicada “en los últimos años” por Estados Unidos, dado que abandonó en 2002 el tratado antimisiles, en 2019 el de eliminación de misiles nucleares de corto y medio alcance.
El último acuerdo que abandonó Estados Unidos con la administración de Donald Trump fue el de Cielos Abiertos en 2020.
Un acuerdo multilateral que garantiza la transparencia en control de armas. Sin embargo, con el cambio de gobierno y la llegada de Joe Biden, EEUU considera la extensión del tratado Nuevo START con Rusia como el comienzo de los esfuerzos para resolver temas nucleares y estratégicos, como mencionó el portavoz del Pentágono, John Kirby.
“El presidente ha dejado en claro que la extensión del Nuevo START es el comienzo de los esfuerzos para abordar las preocupaciones de estabilidad nuclear y estratégica”, dijo.
La Unión Europea (UE) también celebró el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos y Rusia, que limita el número de armas estratégicas y que expiraba este próximo viernes.
“La UE otorga la mayor importancia al tratado New START y considera que es una contribución crucial a la seguridad internacional y europea”, dijo el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, en una declaración en nombre de los Veintisiete.
Los países de la UE celebraron que el tratado incremente la predictibilidad y la confianza mutua entre Estados Unidos y Rusia, lo que limita la competición estratégica entre ambos y aumenta la estabilidad.
“Subrayamos que los dos Estados nucleares que poseen el mayor arsenal nuclear tienen una responsabilidad especial en el campo de desarme nuclear y el control de armas”, manifestó el alto representante.
Y animó a Estados Unidos y Rusia a continuar reduciendo sus arsenales, incluidas las armas estratégicas y no estratégicas, las desplegadas y las que no lo están y a continuar los debates sobre el fomento de la confianza mutua, la transparencia y la reducción de riesgos.
Biden frena repliegue de las tropas de EU en Alemania y apuesta por paz en Yemen
Apenas llegó a la presidencia de Estados Unidos y Joe Biden anunció la suspensión de la retirada de las tropas de su país en Alemania y el cese del apoyo a la ofensiva liderada por Arabia Saudí en Yemen, derrumbando dicha política exterior adoptada por Donald Trump.
“Como dije en mi discurso de investidura, repararemos nuestras alianzas y nos implicaremos en el mundo de nuevo, no para responder a los desafíos de ayer, sino a los de hoy y de mañana”, dijo.
En cuanto a medidas concretas, Biden informó de la paralización del repliegue de las tropas de Estados Unidos en Alemania, decidida por Trump.
“Para comenzar el secretario de Defensa (Lloyd) Austin liderará una revisión global de las posiciones de nuestras fuerzas para que nuestra presencia militar esté alineada adecuadamente con nuestras prioridades de política internacional y seguridad nacional.
Y mientras esta revisión se desarrolla, detendremos cualquier plan de retirada de tropas de Alemania”, afirmó.
En su momento, Trump informó a mediados de junio de su intención de reducir el número de tropas estadounidenses en Alemania, en represalia por lo que consideraba el insuficiente gasto en defensa por parte de Berlín y por, a su juicio, aprovecharse de EU en cuestiones comerciales.
Además, el mandatario adelantó que va a aumentar la diplomacia para acabar con el conflicto en Yemen, “una guerra que ha creado una catástrofe humanitaria estratégica”.
En ese sentido, ha pedido a su equipo que se asegure el apoyo de la ONU para liderar una iniciativa para imponer un alto el fuego y anunció la designación de un enviado especial para Yemen, el diplomático Timothy Lenderking.
“Y para subrayar este compromiso, vamos a acabar con todo el respaldo estadounidense a las operaciones ofensivas en la guerra del Yemen, incluyendo las ventas relevantes de armas”, apuntó.





