El Colegio de México. Seguridad en Perspectiva: Descarbonización. Seguridad Energética y Seguridad Nacional en México

El Colegio de México. Seguridad en Perspectiva: Descarbonización. Seguridad Energética y Seguridad Nacional en México

El desarrollo de las ciudades y el subsecuente aumento en la demanda de bienes y servicios requiere la construcción de una política energética que garantice la confiabilidad y sostenibilidad del sistema energético, pero que también contribuya a limitar el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero expulsados a la atmósfera. En este contexto, los gobiernos enfrentan el dilema de mantener los esfuerzos para lograr una economía baja en carbono o garantizar su seguridad energética, aun cuando esta última implique satisfacer el consumo energético a través de fuentes fósiles.

Las economías bajas en carbono requieren el diseño de una ruta hacia una transición energética que permita de manera ordenada y programada la sustitución de fuentes convencionales de energía, basadas en la combustión fósil, hacia energías limpias para alcanzar la autosuficiencia y la soberanía energética de la nación (Secretaría de Energía (SENER), 2025). No obstante, en algunos casos, las energías limpias, no están disponibles de manera permanente, es el caso de la radiación solar o el viento.

La dependencia de combustibles fósiles expone a los países a riesgos geopolíticos, la volatilidad del mercado y posibles interrupciones en el suministro energético. Hacer una transición energética es deseable, pero si se precipita puede ser también desarticulada y podría generar problemas de confiabilidad en el sistema eléctrico, lo que afecta la competitividad productiva y acentúa las desigualdades sociales. En este sentido, reducir las emisiones de carbono y otros gases de efecto invernadero no es solo un imperativo ambiental, también es un elemento esencial de la seguridad nacional, dado que, implica diseñar políticas energéticas que reduzcan vulnerabilidades externas, fortalezcan la autosuficiencia energética y garanticen la continuidad de las funciones esenciales del país en el largo plazo.

El Programa de Desarrollo del Sector Eléctrico Nacional (PRODESEN) presenta la planeación del Sistema Eléctrico Nacional respecto a las actividades de generación, transmisión y distribución de energía. Su contenido incluye el Programa Indicativo para la Instalación y Retiro de Centrales Eléctricas (PIIRCE), que establece los requerimientos de capacidad de generación para satisfacer la demanda de energía eléctrica y cumplir con las metas de energías limpias.

En el PRODESEN 2024-2038, para el período 2024-2027 se han considerado únicamente los proyectos con contrato de interconexión, así como aquellos clasificados como estratégicos en materia de infraestructura, indispensables para cumplir con la política energética nacional establecida en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024. Se define 2028 como el año en que se incorporarán proyectos de optimización de mediano y largo plazo, cuyo propósito será asegurar el suministro eléctrico, mantener la eficiencia, calidad, confiabilidad, continuidad y seguridad del SEN, cumplir con las metas de energías limpias de la Ley de Transición Energética y con los compromisos internacionales de reducción de gases de efecto invernadero, al tiempo que se minimiza el costo total de operación del sistema en dichos plazos.

En este contexto, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la priorización de energías limpias en la política energética nacional dista de la realidad mexicana actual, donde el enfoque sigue centrado en la generación basada en combustibles fósiles. En 2023, el SEN registró que el 75.68% de la energía generada provenía de fuentes fósiles. Esto coincidió con un año seco que provocó una reducción significativa en la generación hidroeléctrica; sin embargo, las adiciones de capacidad neta de los proyectos estratégicos 2024-2037 revelan una clara preferencia por expandir la infraestructura fósil, con 6,138 MW en ciclo combinado (que funcionan con base en gas natural o hidrógeno verde), 992 MW en centrales de combustión interna y 173 MW en turbogás, mientras que las capacidades renovables se limitan a 714 MW en centrales hidroeléctricas, 600 MW en energía solar fotovoltaica y 25 MW en geotérmica (Secretaría de Energía (SENER), 2025).

Las centrales de ciclo combinado, turbogás y combustión interna ofrecen mayor flexibilidad operativa que las de energías limpias, cuyo diseño es útil para operar en carga base y cubrir las variaciones e incertidumbres en la demanda, así como las contingencias por desbalance carga-generación (Secretaría de Energía (SENER), 2025). Esta preferencia por la infraestructura fósil, si bien busca garantizar la estabilidad operativa, genera una contradicción directa con los compromisos internacionales de descarbonización de México y su propia agenda de seguridad nacional.

El gas natural juega un papel esencial como combustible limpio, asequible y fiable para el suministro energético. Sin embargo, representa un riesgo para la seguridad energética del país, porque sus importaciones son vulnerables a factores sociopolíticos y ambientales. Por ejemplo, en febrero de 2021, el frío intenso congeló los ductos de gas natural en Texas. Esto provocó interrupciones eléctricas en ese estado, un aumento de 2000% en su precio y la suspensión de las exportaciones a México, lo que paralizó la generación en las centrales de generación en Sinaloa, Sonora, Durango, Chihuahua, Saltillo y Nuevo León. Este incidente evidenció la dependencia de las importaciones y la necesidad de aumentar y diversificar las fuentes de energía. Apenas en enero de este año, la tormenta invernal Fern elevó temporalmente el precio del gas en 60% (Milenio, 2026).

México se posiciona como el octavo mayor importador de gas natural a nivel mundial. Entre 2011 y 2022, la red de gasoductos del país se expandió en 6.863 km, con un incremento anual promedio de 571 km. La demanda total de gas seco pasó de un promedio de 2.732 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd) en 1994 a 8.486 MMpcd en 2022, siendo el sector eléctrico el principal demandante de gas natural en el país. Asimismo, las importaciones de este energético aumentaron en 3800% entre 1994 y 2024 (ver gráfico 1) (Consejo Nacional de Humanidades Ciencia y Tecnología (CONAHCYT), 2024).

Gráfico 1

Fuente: Elaboración propia con base en datos del Ecosistema Nacional Informático de Energía y Cambio Climático

La creciente dependencia del gas natural importado, particularmente de Estados Unidos, plantea serias implicaciones para la seguridad nacional de México. La interrupción del suministro podría afectar la infraestructura energética y la economía del país (Ferrari et al., 2024). Esta vulnerabilidad se acentúa por la posición de México como país productor de petróleo, lo que paradójicamente genera exposición a la volatilidad de los mercados internacionales y las fluctuaciones geopolíticas, en lugar de autosuficiencia energética. La contradicción entre la riqueza petrolera del país y la dependencia energética externa resalta la urgencia de un cambio estratégico que fortalezca la autonomía energética nacional. El cambio supondría adoptar un nuevo enfoque en el que la seguridad energética, además de contribuir a la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero, favorezca la reducción de la dependencia de combustibles fósiles importados y, en consecuencia, fortalezca la seguridad nacional.

Referencias

Consejo Nacional de Humanidades Ciencia y Tecnología (CONAHCYT). (2024). Flujos y usos del gas. https://energia.conacyt.mx/planeas/hidrocarburos/flujo-gas

Ferrari, L., Hernández, J. R. F., & Martínez, D. H. (2024). A 20 años del pico del petróleo en México: análisis del sector hidrocarburos e implicaciones para el futuro energético nacional. In Revista Mexicana de Ciencias Geológicas (Vol. 41, Issue 1, pp. 66–86). https://doi.org/10.22201/cgeo.20072902e.2024.1.1770

Milenio. (2026). Rompe gas natural racha de precios al alza; frente frío causa temores de abasto. https://www.milenio.com/negocios/ttormenta-invernal-texas-impacta-precios-gas-natural#:~:text=En 2021%2C una tormenta invernal,a 4.5 millones de personas.

Secretaría de Energía (SENER). (2025). PRODESEN 2024-2038.

Compartir :