El Ejército y los derechos humanos

El Ejército y los derechos humanos

Las fuerzas armadas mexicanas han iniciado distintos programas para proteger los derechos humanos, encaminando sus esfuerzos a la capacitación de todos sus integrantes para que los conozcan mejor y, en especial, sepan lo que implican.

Se trata de algo muy importante por la naturaleza de las funciones que desempeñan, en ámbitos como la seguridad interior, en donde la aplicación de este tipo de normas es importante.

Así, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha iniciado una serie de acciones encaminadas a la promoción, difusión y capacitación en derechos humanos para sus integrantes, desde el alto mando hasta la tropa.

Es por lo anterior que en diciembre de 2020, firmó un convenio general de colaboración con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, acerca de lo cual la presidenta de dicho organismo, María del Rosario Piedra Ibarra, señaló que esta acción muestra un cambio en la dependencia.

“Los días que corren son de grandes transformaciones y por ende de grandes retos. Para todos. “En nuestro caso, para la CNDH implica abordar la defensa de los derechos humanos, como es nuestro mandato constitucional, con una nueva óptica: con mucha mayor eficacia y empatía con las víctimas, rapidez en la atención y en la respuesta, y la claridad de que estamos construyendo un nuevo rumbo de avance en las libertades y la justicia, que no admite pretextos.

“Para las autoridades implica sobre todo un cambio de actitud y mentalidad, manifiesta, en el caso de la Secretaría de la Defensa Nacional, en su compromiso con el pueblo de avanzar en mejores prácticas y procedimientos, patente en este vasto programa de capacitación que hoy inicia, y que marca el inicio de una relación estrecha entre la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Ejército, porque nos permitirá incidir en la formación no sólo de la tropa, sino de los mandos, que son quienes emiten las órdenes, lo que reviste una importancia fundamental”.

El Ejército y los derechos humanos

Convenio

El convenio firmado entre la CNDH y la Sedena, contempla “fijar las bases de colaboración general y apoyo entre ambas instituciones, a fin de conjuntar esfuerzos y recursos disponibles para materializar proyectos y programas de trabajo en asuntos de interés común y fortalecer la capacitación del personal militar en materia de derechos humanos en el ámbito nacional e internacional.

“Ambas instituciones proponen mecanismos para apoyarse mutuamente en el cumplimiento al respeto de los derechos humanos, así como en la realización de actividades académicas, científicas, culturales, de investigación, capacitación, formación, actualización, difusión, estudios, seminarios, foros, conferencias, cursos, talleres, ediciones, publicaciones y demás actividades de naturaleza similar vinculadas al logro del objetivo planteado”.

La titular de la CNDH señaló que “es por ello muy importante que en el actuar de quienes integran las Fuerzas Armadas se busque un equilibrio, un actuar que conjugue diversos aspectos fundamentales: por un lado, el principio del respeto por la vida y los derechos de las personas, pero, por otro lado, fomentar al máximo el equilibrio emocional en situaciones de conflicto y apegándose a los principios fundamentales de la organización militar: la obediencia, el honor y la disciplina.

Sabemos que el deber principal de las Fuerzas Armadas es proveer de seguridad a la población frente a cualquier amenaza externa.

“Sin embargo, desde una perspectiva histórica situada, esas amenazas han cambiado en el mundo actual.

Y hoy, en México, como en muchas regiones del mundo, dichas amenazas provienen desde otros lugares, como son el narcotráfico y el crimen organizado”.

Dignificación

Otra voz que reconoció el esfuerzo de la Sedena en materia de derechos humanos fue la del subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas Rodríguez.

El subsecretario estimó que se trata de algo que se hace “con estándares internacionales, brindando las bases y para que la conducta militar fortalezca una cultura fundada en el respeto a la dignidad humana, la igualdad y la no discriminación como elementos esenciales del servicio de defensa a la nación”.

En la intervención que tuvo el pasado 24 de marzo, en el arranque del curso dirigido a personal militar, el funcionario de Gobernación sostuvo que se trata de una iniciativa que implica generar espacios de diálogo.

“La profesionalización de las fuerzas armadas, y en general, de las fuerzas de seguridad, nos acerca a la prevención y erradicación de prácticas ilícitas, que debemos reconocer, se cometieron en diferentes momentos de la historia de nuestro país: la tortura, los tratos crueles o denigrantes, la ejecución extrajudicial o la desaparición forzada, prácticas que hoy, están tipificadas como delitos y como violaciones graves a los derechos de las personas.

“Todos los servidores públicos y las autoridades de los diferentes órdenes de gobierno, debemos saber que no debemos atentar contra la integridad de las personas, ni infligir maltrato o tortura física o psicológica.

“Porque no importa la condición social, la edad, género o pertenencia étnica, todas las personas, sin excepción, somos sujetos de derechos y el Estado tiene la obligación de respetarlos y protegerlos.

“Junto a ello, es fundamental trabajar en la consolidación de mecanismos de transparencia, fiscalización y rendición de cuentas que garanticen la observancia a estos derechos.

“Esto implica también generar espacios de comunicación y diálogo entre las instituciones públicas y con la sociedad para impulsar procesos de aprendizaje e intercambio de experiencias formativas que permitan a las Fuerzas Armadas estar al día con los avances y retos en materia de derechos humanos”.

Señaló, de igual manera, que se trata de una acción que coincide con “la construcción de paz en nuestro país”, la cual “exige una política de seguridad y defensa que coloque en el centro de las actuaciones el respeto a la vida, la dignidad humana y la legalidad”.

Es por esto, recordó, que es necesario resaltar el paso dado en esta materia por parte de nuestras fuerzas armadas.

“Cuando hablamos de derechos humanos hablamos del respeto a la dignidad y a la integridad de las personas, lo que nos iguala a todas y todos, sin importar dónde nacimos o a dónde vamos.

“Esta capacitación no es una mera formalidad: proteger y respetar los derechos de las personas, es un privilegio, y debe estar en el centro de nuestro actuar como servidores públicos.

“Es la piedra fundante del nuevo Estado mexicano. Violar derechos, es una contradicción a lo que somos, una traición a lo que dio origen la Cuarta Transformación.

“Asumamos que, el respeto a los derechos humanos dignifica la vida pública a sus instituciones, en particular a nuestras fuerzas armadas, la institución más respetada por los mexicanos”.

Fuerzas armadas y derechos humanos

Poco después de participar en el inicio de los cursos definidos por el acuerdo entre la CNDH y la Sedena, el subsecretario Encinas Rodríguez reflexionó acerca del tema en un artículo para el diario El Universal.

En el texto, Alejandro Encinas reconoció el esfuerzo por caminar por esta vía por parte de los militares mexicanos.

“La profesionalización de las fuerzas armadas, nos acerca a la prevención y erradicación de prácticas ilícitas: la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, la ejecución extrajudicial o la desaparición forzada, prácticas que hoy están tipificadas como delitos y como violaciones graves a los derechos de las personas”.

Para el Subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, “contrario a lo que las ideas conservadoras esgrimen, los sistemas de protección de derechos humanos no debilitan al Estado, sino que dignifican y fortalecen sus instituciones.

Son un avance democrático que se traduce en una mejor relación entre la sociedad y el gobierno.

“La construcción de paz en nuestro país exige una política de seguridad que coloque en el centro de sus actuaciones el respeto a la vida, la dignidad humana y la integridad de las personas, haciendo del respeto a los derechos humanos una política de Estado”.

El Ejército y los derechos humanos

No es un esfuerzo aislado

Pero este curso no es la única acción que la Sedena ha llevado a cabo en la materia. En una entrevista que publicó Campo Marte en septiembre de 2020, el General de Brigada de Justicia Militar licenciado, Antonio Ramírez Luna, titular de la Dirección General de Justicia Militar, explicó que se trata de algo que ya es parte de la estructura de la dependencia.

“La SEDENA cuenta con una Dirección General de Derechos Humanos que también está integrada por personal del Sistema de Justicia Militar entre otros colaboradores, como psicólogos, especialistas y médicos, cuyo objetivo es conocer y dar seguimiento a las conductas y quejas que se presentan en esa materia.

El propio Secretario General ha girado instrucciones de que todas las conductas del personal militar estén en plena observancia y respeto de los derechos humanos.

La Dirección da seguimiento sobre esas quejas y también existe un área de capacitación en temas de derechos humanos que constantemente prepara a nuestro personal militar, logrando que todo nuestro personal esté capacitado en tema de Derechos Humanos.

Otra prueba más, la dio al explicar cómo operan las prisiones militares, las cuales son supervisadas en este aspecto.

“Nuestras prisiones militares son modelo en el Estado mexicano, se caracterizan por ser un modelo en cuestiones de atención, de organización, de tratamiento y de imagen.

“Hemos tenido visitas de autoridades como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), con comentarios y observaciones favorables, identificadas como modelo dentro del Sistema Penitenciario mexicano, tan es así que nuestras prisiones tienen una capacidad suficiente para custodiar y controlar el personal que ingresa en nuestras prisiones, estamos por debajo del 50% de su capacidad en población.

“Al no existir sobrepoblación y tener un porcentaje bajo de presos, las hipótesis de la reinserción social se aplican de manera positiva, al no haber sobrepoblación ni hacinamiento, los Consejos Técnicos Interdisciplinarios como psicólogos, trabajadores sociales y médicos dan una mayor y mejor atención al personal interno que en otras prisiones.

“Podemos definir que nuestras prisiones militares trabajan, están organizadas y estructuradas bajo los principios que establece el régimen carcelario mexicano derivados del artículo 18 constitucional”.

Más acciones

Lo anterior no es lo único que la Sedena ha realizado en materia de derechos humanos, pues ha fijado claramente los objetivos en este ámbito para la actuación de sus integrantes: “… Consolidar la doctrina y educación militar, que permitan nutrir los cuadros del Instituto Armado con militares profesionales, con sólidos valores, virtudes militares y como parte de la cultura educativa, el pleno respeto a los Derechos Humanos, a la igualdad y seguridad jurídica, para coadyuvar con la responsabilidad del estado mexicano, de promover, difundir y observar los Derechos Humanos y garantizar que sean respetados, priorizando la atención a grupos vulnerables…” .

De igual manera, ha establecido una serie de instancias que buscan incidir en este tema entre los miembros del Ejército y la Fuerza Aérea, mediante una Dirección General de Derechos Humanos, las Unidades Jurídicas de Asesoramiento, una Oficina para la Atención de Victimas de Hostigamiento y Acoso Sexual, una Unidad de Vinculación Ciudadana, el establecimiento de programas con Perspectiva de género.

Asimismo, ha recibido y atendido quejas y recomendaciones, además de establecer protocolos y procedimiento para quejas y recomendaciones, al igual que ha establecido actividades coordinadas en el ámbito de la Jurisdicción Militar, Acciones de promoción de una cultura de servicio para incentivar el logro de resultados, una guía práctica para promover una cultura organizacional y de Servicio Público, entre otras acciones.

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