Con el viento impulsando nuevamente sus velas y el océano como el aula más exigente, el Buque Escuela Velero ARM Cuauhtémoc (BE-01) emprendió una travesía que trasciende la navegación.
Tras varias semanas alejado de los grandes recorridos internacionales, el velero de la Armada de México zarpó del puerto de Acapulco para iniciar el Crucero de Instrucción Pacífico Norte 2026, un recorrido de 92 días en el que 144 guardiamarinas recién egresados de la Heroica Escuela Naval Militar pondrán a prueba sus conocimientos, su disciplina y liderazgo, mientras el “Embajador y Caballero de los Mares” retoma la misión que lo ha distinguido durante más de cuatro décadas.
La salida del emblemático velero marca el inicio de una nueva etapa para los futuros oficiales de la Armada de México, quienes complementarán en altamar la preparación recibida durante cuatro años de formación académica y militar. A lo largo de casi 10 mil millas náuticas recorrerán algunos de los principales puertos del Pacífico Norte, al tiempo que representarán a México como un país comprometido con la cooperación internacional, la paz y la tradición marítima.
La ceremonia de zarpe se realizó en el muelle de la Octava Región Naval, en Acapulco, y fue encabezada por el secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, acompañado por la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda; la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora; así como autoridades navales, militares y civiles.

El mar, el examen definitivo para los nuevos oficiales
El Crucero de Instrucción Pacífico Norte 2026 representa mucho más que un recorrido por aguas internacionales. Para la Armada de México constituye el ejercicio académico más importante dentro de la formación profesional de sus oficiales navales.
Durante la travesía, los guardiamarinas realizarán maniobras de navegación, guardias, prácticas marineras, ejercicios de liderazgo, toma de decisiones y operación del velero bajo distintas condiciones meteorológicas, experiencias imposibles de reproducir en un salón de clases.
El secretario de Marina destacó que este crucero también refleja la modernización del Sistema Educativo Naval.
«Este crucero de Instrucción es una muestra de la evolución en nuestras capacidades, pues gracias a una reingeniería en el Sistema Educativo Naval se han reestructurado los esquemas de trabajo que les permiten, ya como Guardiamarinas de la Armada de México, aplicar cabalmente los conocimientos adquiridos en la Heroica Escuela Naval Militar, teniendo al océano como su más exigente sinodal», afirmó el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles.
La Secretaría de Marina explicó que el objetivo es consolidar una formación integral basada no solo en el conocimiento técnico, sino en valores como el honor, la disciplina, el deber y el trabajo en equipo.

Una generación integrada por hombres y mujeres
En esta ocasión participan 144 guardiamarinas, de los cuales 99 son hombres y 45 mujeres, quienes navegarán acompañados por la dotación permanente del buque.
La creciente presencia femenina refleja la evolución de la educación naval mexicana. De acuerdo con la Secretaría de Marina, la incorporación de mujeres a la Heroica Escuela Naval Militar y a distintas especialidades de la Armada ha aumentado de forma sostenida, ocupando hoy responsabilidades operativas, técnicas y de mando dentro de la institución.
En representación de toda la generación habló la guardiamarina Andrea Stephany Alonso Ramírez, quien recordó que la preparación recibida durante cuatro años apenas constituye el inicio del verdadero desafío.
«Durante cuatro años en las aulas, patios, campos de adiestramiento y en las cubiertas de la Heroica Escuela Naval Militar, aprendimos que el liderazgo se construye con disciplina, que el honor se demuestra con los actos y que servir a México exige entrega absoluta.»
La joven oficial añadió:
«Durante las próximas 69 singladuras, el mar pondrá a prueba nuestros conocimientos, nuestro carácter y nuestra capacidad para actuar como Oficiales Navales.»
Diplomacia que navega
Además de su misión académica, el Cuauhtémoc desempeña una importante labor diplomática como embajador de México ante el mundo.
Durante los próximos tres meses visitará los puertos de Honolulú, Hawái; Seward, Alaska; Victoria, Canadá; San Francisco, California y San Diego, California. Posteriormente regresará al puerto de Acapulco.
Por su parte, el comandante del buque, Capitán de Navío Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor José Díaz Castillo, destacó que cada escala fortalece las relaciones internacionales de México.

«Cada ruta trazada sobre la carta náutica constituye una oportunidad para fortalecer la presencia de México en el ámbito internacional, estrechar los vínculos de amistad y cooperación con otras naciones y demostrar que la diplomacia también se ejerce desde la mar, mediante el profesionalismo, la disciplina y el ejemplo de quienes portan con orgullo el uniforme de la Armada de México.»
La labor diplomática del Cuauhtémoc ha sido ampliamente reconocida durante más de cuatro décadas. En numerosos puertos participa en festivales náuticos internacionales, recibe visitas de autoridades civiles y militares, abre sus cubiertas al público y funciona como una plataforma de promoción cultural de México. Diversos gobiernos y armadas extranjeras lo consideran uno de los veleros escuela más representativos de América Latina.
Un velero con historia
El ARM Cuauhtémoc fue construido en los Astilleros y Talleres Celaya, en Bilbao, España, y entregado a la Armada de México en 1982 para incorporarse oficialmente al servicio activo en 1983. Desde entonces se ha consolidado como el principal buque escuela del país y en uno de los símbolos más reconocidos de la Marina mexicana.
Su nombre honra al último tlatoani mexica, Cuauhtémoc, cuya figura representa la resistencia y el honor frente a la adversidad.
Con cerca de 90 metros de eslora, tres mástiles y un complejo sistema de velamen que requiere coordinación absoluta entre toda la tripulación, el barco mantiene viva la enseñanza tradicional de la navegación a vela, considerada fundamental para desarrollar disciplina, liderazgo, trabajo colectivo y comprensión del comportamiento del mar, incluso en una época dominada por sofisticados sistemas electrónicos de navegación.
Su lema, «Por la exaltación del espíritu marinero», resume la filosofía bajo la cual han sido formadas decenas de generaciones de oficiales navales.

Más de cuatro décadas formando oficiales
La historia del Cuauhtémoc está estrechamente ligada al desarrollo de la educación naval mexicana.
Desde su incorporación al servicio activo ha realizado 43 cruceros de instrucción; ha visitado 223 puertos en 63 países y navegado más de 859 mil millas náuticas.
Estas cifras lo convierten en uno de los principales instrumentos de formación marítima de México y en una de las plataformas diplomáticas más importantes de la Secretaría de Marina.
Un símbolo de México ante el mundo
A diferencia de otros buques militares, el Buque Escuela Velero ARM Cuauhtémoc no solo representa el poder marítimo nacional. Su presencia en puertos extranjeros se convierte habitualmente en un espacio para promover la cultura mexicana mediante exposiciones, presentaciones musicales, encuentros diplomáticos y actividades abiertas al público.
Por ello se le conoce como el «Embajador y Caballero de los Mares», denominación que ha acompañado sus travesías durante más de cuatro décadas y que refleja el papel dual que desempeña: formar marinos y fortalecer la imagen internacional del país.
Con el inicio del Crucero de Instrucción Pacífico Norte 2026, la Secretaría de Marina reafirma su apuesta por una formación naval que combina tradición, innovación y experiencia práctica. Durante los próximos 92 días, el océano volverá a convertirse en el salón de clases de una nueva generación de oficiales navales. En ese escenario pondrán a prueba los valores que, como recordó una de las guardiamarinas antes de zarpar, se construyen con disciplina, se demuestran con los actos y encuentran en el servicio a México su máxima expresión.






