El Narco en EEUU: La necesidad de cambiar su estrategia

Estrategia de seguridad México EEUU

El gobierno de Estados Unidos se sigue negando a aceptar el concepto de corresponsabilidad en el narcotráfico. No quiere reconocer la sencilla fórmula de los principios esenciales de la economía que provienen, inclusive, del pensamiento económico neoliberal de mercado: la demanda determina la oferta.

En el escenario del Diálogo de Alto Nivel en Seguridad México-Estados Unidos, la delegación estadounidense insistió en la aplicación de medidas de seguridad para perseguir a los cárteles fuera de Estados Unidos e inclusive subió las recompensas que lleven a la captura de cuando menos cinco grandes capos que no viven en territorio estadounidense, pero cuyas organizaciones delictivas se han apoderado desde hace casi veinte años del mercado de tráfico y venta al menudeo en las calles.

Casos anteriores han ilustrado la falta de resultados de esta estrategia de recompensas. Ahora mismo, por ejemplo, se encuentra sentenciado a prisión de por vida en EU el gran jefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán Loera, pero el tráfico de cocaína y sobre todo de fentanilo sigue creciendo y controlado por esta organización delictiva ahora dirigida por sus hijos y su compadre Ismael El Mayo Zambada. Y para terminar de ilustrar este punto, la Casa Blanca autorizó un aumentó en la recompensa del capó Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho, quien tiene muchos meses de no aparecer al frente del Cártel Jalisco Nueva Generación y con sospechas de que ya murió o se encuentra muy enfermo, al grado de que el grupo delictivo funciona con jefaturas autónomas.

El gasto militar, clave

El consumo de drogas duras ha aumentado entre la población estadounidense y ahora mismo se ha notado un incremento en el consumo de mariguana por la legalización existente en varios Estados americanos y en proceso de lograrse en otros. ¨Por su parte, el consumo de fentanilo también ha tenido un aumento en su uso, a pesar de las voces de alarma que ha emitido el gobierno estadounidense, aunque sin ningún programa especifico para desalentar su consumo.

El consumo de drogas en Estados Unidos es parte de la sociedad de confort que ha asentado el modelo de “sueño americano”, aunque el concepto de sueño tenga que ver más con el efecto de adormecimiento y evasión que producen todas las drogas e inclusive el consumo de alcohol. La autoridad estadounidense asume el consumo de drogas como un derecho y combate el tráfico de un producto ilegal y la aportación individual de ese producto, pero en los hechos no existen operativos consistentes que tengan que ver con acciones que tiendan a castigar a los traficantes y vendedores.

Desde su inicio, esta columna ha insistido que la fuerza de los cárteles y de los capos no se localiza en el poder de las armas y el ejercicio de la violencia, sino en la facilidad con la que la droga cruza la frontera y se desparrama por los cincuenta estados de la Unión y la falta de obstáculos reales que encuentran los vendedores para acceder a los consumidores al menudeo.

Se los dijeron muy a tiempo

México ha exigido a Estados Unidos que atienda el problema de la corrupción de funcionarios estadounidenses que permiten el ingreso y la venta de droga sin mayores obstáculos. EU limita sus operaciones contra el narcotráfico y el consumo a partir de respeto el derecho individual al comercio y a la adicción y subordina a las policías al cumplimiento de las leyes.

La cultura cinematográfica ha logrado retratar el problema de las drogas en EU. La película realista Contacto en Francia (1971) adelanta con claridad la llegada de los narcos europeos; la película El Padrino (1972) y más contemporánea Pacto Criminal (Black Mass, 2015) basada en una historia real de cómo un jefe del FBI pactó con un gángster de Chicago para darle impunidad a cambio de información sobre otros grupos delictivos. Y están también las series La ley y el orden y sobre todo Chicago PD, además de la más reveladora de la corrupción policiaca titulada The Wire (2002-2008), del genial reportero de policía David Simon.

Estados Unidos tiene mucho que hacer para resolver de manera interna los problemas de bandas criminales, mafias, carteles y complicidades policíacas, porque no se concibe el enfoque de la inseguridad y el activismo de los grupos delictivos sin la complicidad directa de funcionarios.

México debe insistir en el tema de El narco en EU para obligar a la Casa Blanca a resolver primero el problema interno y después tener autoridad moral para criticar a gobiernos y cárteles extranjero.

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