En su ya histórica entrevista a Tucker Carlson, el más cotizado comentarista de EU despedido por Fox News, el todavía candidato para su segundo periodo, Donald Trump alardeó intentar separar a Rusia de China, mientras criticaba el pésimo manejo de la dupla Obama/Biden al haber empujado innecesariamente a Rusia a los brazos de China: “la única cosa que deseas que nunca suceda es que Rusia y China se unan. Tendré que desunirlos y pienso que puedo”.
De hecho, Trump aceptaba desde entonces la implícita tripolaridad de la biósfera.
Trump no tendrá una tarea nada sencilla de quebrantar la alianza estratégica multidimensional entre Rusia y China, quienes además, ostentan una profunda complementariedad geoeconómica —sin contar su proyecto transfronterizo de crear un “nuevo Silicon Valley” de alta tecnología diseñado a impulsar la región centroasiática como un nuevo hub de innovación y desarrollo.
A propósito, Alexander Gabuev, director del Carnegie Russia Eurasia Center en Berlín, alega en el portal Foreign Affairs de que será “muy difícil romper la asociación de Berlín y Moscú(https://bit.ly/404sA8x)”.
Seguridad y Defensa: Yalta 2.0
Justamente ya en mi libro “El Desorden Global en la Era Post-EU (2018; https://bit.ly/3VS19MT)” se vislumbraba la dinámica hacia el mundo tripolar de Moscú/Beijing/Washington, cuando aduje que “hoy el mundo es idílicamente multipolar, pero cruda y militarmente tripolar, donde Obama legó su doble caos doméstico/global cuando puso a la defensiva en todos los ámbitos a Rusia por medio de sus inoperantes sanciones, y a China, mediante su estrangulamiento mercantilista de la incinerada Asociación Transpacífica enterrada por Trump”. Concluí en ese momento que–todavía en el primer mandato de Trump, no se diga ahora en su inminente segundo mandato—“debe reconocer que la solución ideal a largo plazo es una en la que los tres poderes dominantes militarmente—EU/China/Rusia—trabajen en conjunto para apuntalar la estabilidad global”.
A finales del reciente octubre, nada menos que el muy polémico y anterior jefe de las fuerzas armadas conjuntas Gral. Mark Milley, en un evento ante la ultrapoderosa American Bankers Association (https://www.aba.com/) en Nueva York afirmó que existen tres superpotencias en el mundo: EU/China/Rusia: “hoy es claro que nos encontramos en un mundo multipolar (https://bit.ly/4ebVHuv)”.
La simbiosis tierra-aire: El uso de drones furtivos y minas terrestres artesanales
Cabe señalar que el ex-General Mark Milley es hoy consejero de JPMorgan Chase, el primer mega-banco de EU, después de haber colaborado con Trump y Biden. Por cierto, Trump acusó al Gral. Milley de haberlo traicionado el 6 de enero de hace 4 años con el supuesto montaje de la toma del Capitolio.
No pasó desapercibido que el implacable diagnóstico del Gral. Milley se escenificara 4 días después de la tectónica cumbre de los BRICS+ en Kazán (https://bit.ly/3NLCSDz) a donde tuve el honor de asistir.
La opinión rusofóbica del exGral. Milley no ha variado y califica a Rusia de “amenaza aguda” ya que posee “gran cantidad de armas nucleares” cuando se encuentra comprometida en la “mayor guerra terrestre en Europa desde 1945”.
Sobre China tampoco faltó su sinofóbia, pero, de menor cuantía a su rusofóbia, al destacar las ambiciones de Beijing para desarrollarse militarmente y su sostenida tasa de crecimiento: “probablemente sea el único país que tenga las piernas y la distancia que literalmente pueda desafiar la posición de EU a escala global”.
El narco en EEUU
Curiosamente el exGral. Milley desinformó a los banqueros de Nueva York, que saben más de guerras financieras que de misiles hipersónicos —donde Rusia lleva la delantera global—sobre la aplicación militar de la Inteligencia Artificial donde China ha superado a EU por lo menos una generación(https://bit.ly/42taz3m).
Desde hace mucho los think tanks de EU abordan la “tripolaridad geoestratégica”—que desarrollé en mi libro “Ucrania, primera guerra híbrida mundial: fractura de la biosfera (https://bit.ly/3IvtfGt)” que se sustenta en el paradigma de la “estabilidad estratégica(https://bit.ly/4iRpmg7) y (https://bit.ly/4iRsd8Y)”.
En realidad, de acuerdo con mis investigaciones, Rusia y China han rebasado a EU en prácticamente todos los rubros en los que se manifiesta el llamado “poder(power)”, con la excepción notable de tres segmentos: 1-La dolarización; 2-La hegemonía de la propaganda de la anglósfera y 3-La computación cuántica.
LA DOLARIZACIÓN: sigue siendo el máximo poder de EU, cuando los estrategas de Rusia y China aceptan que la desdolarización es un tema de mediano plazo. Los chinos consideran que tomará unos 6 años, mientras los rusos juzgan que será en una década. Justamente ahora que asistí a la Cumbre 16 de los BRICS+ en Kazán(Rusia) percibí la dilución del tema de la desdolarización (Rusia y China optan por la desdolarización gradual en la tectónica cumbre de Kazán; https://bit.ly/48u4wyL).
Más aún con el advenimiento del segundo mandato de Trump, Foreign Affairs se refocila sobre la fortaleza de la dolarización pese a todas las exequias anticipadas: El Paroxismo del Dólar: Porque el paroxismo del dólar de EU es más difícil todavía de superar(https://bit.ly/3BICxiU);
La hegemonía de la propaganda de la Anglósfera
nadie mejor que el presidente Putin refirió en su también histórica entrevista a Tucker Carlson su poderío cuando le inquirió de por qué no había divulgado que EU se encontraba detrás del sabotaje al “Nordstream 2” el gasoducto que conecta(ba) a Rusia con Alemania y desembocó en la desindustrialización del país teutón: en forma increíble Putin contestó que era una tarea inútil ya que EU dominaba la difusión y la censura de la aplastante mayoría de los multimedia en el planeta(https://bit.ly/41NpyqS) y;
LA COMPUTACIÓN CUÁNTICA: suena a perogrullada afirmar que EU es el “líder mundial indiscutible en computación cuántica pese a que China invierte 8 veces más en la tecnología(https://bit.ly/41q83we)”.
Vale la pena definir brevemente la computación cuántica según The Investopedia Team: La informática cuántica es un área de la informática que utiliza los principios de la teoría cuántica. La teoría cuántica explica el comportamiento de la energía y la materia en los niveles atómico y subatómico.
La informática cuántica utiliza partículas subatómicas, como electrones o fotones. Los bits cuánticos, o qubits, permiten que estas partículas existan en más de un estado (es decir, 1 y 0) al mismo tiempo.
En teoría, los qubits enlazados pueden “explotar la interferencia entre sus estados cuánticos ondulatorios para realizar cálculos que, de otro modo, tardarían millones de años”.
Los ordenadores clásicos actuales emplean un flujo de impulsos eléctricos (1 y 0) de forma binaria para codificar la información en bits. Esto limita su capacidad de procesamiento, en comparación con la computación cuántica(https://bit.ly/3ZMqBVk).
Siempre ha sido mi hipótesis de que lo que hoy está en juego en el mundo es la definición del Nuevo Orden Mundial que ya se está definiendo con la inminente derrota del comediante jázaro(https://bit.ly/3QqemJr) Zelensky en Ucrania ante Rusia.
Análisis Estratégico
Mucho más que el caos de la “nueva Siria” con su concomitante israelización/neo-otomanización/des-iranización(https://bit.ly/41DXkyo), la humillante derrota de EU/OTAN/Unión Europea en Ucrania está determinando el epílogo de las “guerras eternas (forever wars)” de los grupos ultra-bélicos de las administraciones republicanas—Daddy Bush y Baby Bush con la dupla Rumsfeld/Chenney—y las administraciones demócratas—de Bill Clinton y su esposa Hillary y las duplas Obama/Biden y Obama/Kamala, detrás de quienes se encuentra toda la pléyade de neoconservadores straussianos jázaros —vale la pena consultar el artículo del ilustre e lustrado profesor Jeffrey Sachs de la Universidad de Columbia: “Ucrania es el más reciente desastre de los neoconservadores de EU: Jeffrey Sachs (https://bit.ly/3OGeBin)” desde Paul Wolfowitz, pasando por Vicky Nuland (la instigadora de la revolución de color en Ucrania), hasta la dupla Jacob Jeremiah Sullivan /Antony Blinken.
Mediante la guerra en Ucrania y el apoyo de EU/OTAN/Unión Europea—de casi US$400,000 millones, según las cifras del primer húngaro Viktor Orbán exhumaron muchos propósitos aviesos y traviesos:
- Una guerra demográfica de facto contra la población eslava de Rusia que a duras penas ha estabilizado su tasa de mortalidad con una incipiente tasa de natalidad;
- Aplicar el esquema Brzezinski de desmembrar como ayer a la exURSS, hoy a Rusia en varios pedazos—como anticipó el exsubsecretario de Estado con Bill Clinton y Director de la revista Time Strobe Talbott;
- Empujar a la OTAN todavía más hasta el Cáucaso, incluyendo la zona del Mar Negro con Ucrania;
- Aniquilar con severas sanciones la economía de Rusia, al unísono de una feroz guerra financiera contra su divisa el rublo, de paso aislándola del concierto universal de países; 5-Derrocar al presidente Putin y propiciar un cambio de régimen en el Kremlin favorable a “Occidente (whatever that means)”.
Por la espiral: ‘La vuelta de Trump a la escena internacional en el próximo cuatrienio trae de vuelta la imprevisibilidad’
En forma inesperada —a grado tal que hoy visto en retrospectiva hasta pareció que Rusia se había inmunizado contra la doblemente guerra económica y financiera de “occidente”—las sanciones deletéreas que le propinó la administración Biden a Rusia acabaron por tener un efecto bumerán que se tradujo con una doble alza que afectó e infectó al mismo verdugo: el incremento de los hidrocarburos —que desembocó en una inflación todavía incoercible en EU y que tuvo preponderancia en el segundo advenimiento de Trump—y el aumento del binomio alimentos/fertilizantes.
Así las cosas, no solamente Rusia tuvo un superávit en 2024 de más de US$350,000 millones —pese al embargo de más de US$300,000 millones por la banca occidental de los ahorros rusos, primordialmente en la banca de Bruselas—a grado tal que, hasta el Banco Mundial, controlado directamente por EU no tuvo más remedio que colocar a Rusia entre los países de “altos ingresos(https://bit.ly/3DqAel4)”.
Según el FMI, Rusia no solamente creció mucho más rápido que todas las principales economías desarrolladas del G-7, sino que, además, en la medición del producto interno bruto medido por el poder adquisitivo (Purchasing Power Parities) superó tanto a Japón como a Alemania y se encuentra en el cuarto sitial global detrás del primer lugar China, del segundo EU y del tercero India, datos que no puede ocultar ni la misma CIA(https://bit.ly/4go06fQ).
A nivel militar, el Gral. James Hecker, Comandante de las Fuerzas Aéreas de EU en Europa(https://bit.ly/4gq8ewr) confesó que el ejército ruso hoy es “mayor, más fuerte y mejor(https://bit.ly/49NP417)” que en 2022, es decir, al inicio de la Operación Especial del Kremlin en Ucrania.
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Así las cosas, el complejo industrial militar ruso, en manos del economista Andrey Belousov, quien opera hoy como Ministro de defensa(sic), ha superado al “entero Occidente (Whatever that means: cuando hasta incluye a Japón, un país del Sol Naciente)”: 7 veces más bombas de artillería, mayor número de misiles de todo género, interceptores únicos de defensa S-400—sin contar el flamante S-500—, las bombas terroríficas de deslizamiento FAB-3000(https://bit.ly/3ZNF4QF) y los misiles hipersónicos tipo Oreshnik (https://bit.ly/4gNDEfX), Zirkon, Kinzhal.
Más allá de que China ostenta el primer lugar en el ranking global del PIB, medido por el Poder Adquisitivo (Purchasing Power Parities), el futuro tecnológico pertenece ya a China cuando de los 44 rubros de tecnología de punta lleva la delantera en 37 y ha dejado atrás a EU, sin contar su mayor número de publicaciones científicas(https://bit.ly/3PvN6JQ).
Lo más importante es que China cuenta con el paraguas nuclear de Rusia que posee el mayor número de ojivas atómicas del planeta (https://bit.ly/405ojBZ).
Antes de la elección presidencial del 5 de noviembre, EU tenía frente a si la dicotomía de proseguir la agenda de los neoconservadores straussianos jázaros con Kamala Harris que pudo haber desembocado en una Tercera Guerra Mundial Nuclear con Rusia y el segundo advenimiento de Trump, mucho más realista quien está dispuesto a negociar la suerte de Ucrania con Rusia y se nota más proclive a la aceptación ineluctable del Nuevo Orden Tripolar que parece haber asentado sus reales desde las 11 de la noche del 5 de noviembre cuando se conoció su aplastante triunfo doméstico, ahora en sincronía con Elon Musk y su agenda en el espacio.
- @AlfredoJalife





