Después de que la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre los territorios palestinos ocupados dijera que Israel está cometiendo un “genocidio» en Gaza, Estados Unidos volvió a vetar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que pedía un alto el fuego en Gaza, la liberación de los rehenes israelíes por parte de Hamás y la entrada inmediata de ayuda humanitaria en la Franja.
El documento, presentado por los diez miembros no permanentes del Consejo (Argelia, Dinamarca, Eslovenia, Grecia, Guyana, Pakistán, Panamá, República de Corea, Sierra Leona y Somalia), recibió el apoyo de todos los miembros permanentes (Rusia, China, Francia y Reino Unido) a excepción de Estados Unidos, lo que impidió su aprobación.
El proyecto pedía también abrir el acceso a la ayuda, en un momento en el que la invasión terrestre israelí del norte de la Franja sigue obligando a huir a cientos de personas y ha puesto los hospitales “al borde del colapso”.
La Comisión, establecida por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, basó sus conclusiones en pesquisas exhaustivas sobre lo ocurrido en Gaza desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 31 de julio de este año.
Para que un proyecto de resolución pueda ser aprobado en el Consejo necesita el voto favorable de al menos nueve miembros y que ninguno de los miembros permanentes, Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia, voten en contra.
“La oposición de Estados Unidos a esta resolución no será ninguna sorpresa”, dijo por su parte la enviada especial adjunta de ese país para Oriente Medio, Morgan Ortagus, quien justificó el veto debido a que el proyecto “no condena a Hamás ni reconoce el derecho de Israel a defenderse”.





