Formación policial, deberes, perfil y práctica

Formación policial, deberes, perfil y práctica

“Todos los ciudadanos tenemos el derecho a gozar de una seguridad pública confiable por parte del Estado, el cual debe garantizar el bienestar de la sociedad, por medio del orden y la protección de las personas con base en los derechos humanos. Por lo anterior, los cuerpos policiales tienen la responsabilidad de contar con la capacidad y el compromiso moral de prestar auxilio y proteger a la ciudadanía en situaciones de riesgo, o evitar que las personas cometen delitos y faltas administrativas”.

Este es el planteamiento básico de Gerardo Saúl Palacios Pamanes, en su libro Formación policial, deberes, perfil y práctica, publicado en 2020.

Esta obra analiza el origen y la evolución de la policía a través de los tres planos de su desempeño: “el constitucional, el institucional y el comunitario”. Asimismo, detalla el proceso de formación al que se somete una persona para que pueda especializarse en estas tareas, “desde sus valores esenciales, pasando por el conocimiento de las garantías individuales, los deberes policiales y el adiestramiento, hasta la manifestación de su compromiso al Estado”.

La obra también está diseñada como una guía para la instrucción de las personas que busquen integrarse a una corporación de seguridad y también a quienes ya lo ejercen, así como a los formadores de este personal “para que cuenten con mejor capacitación y actúen con mayor eficacia al momento de proteger a la ciudadanía, mediante su profesionalismo y honestidad”, indica el texto en su presentación.

Una obra pensada en la orientación para el proceso formativo

La obra analiza los fundamentos necesarios para las personas que participan en la instrucción de futuros agentes, buscando dignificar su labor y proveer las herramientas académicas, éticas y físicas para su desempeño. También como una guía para la instrucción que busca desarrollar capacidades como profesionales con fuerte compromiso social y apego a la ley:

Deberes y perfil: Define el rol del policía como el de un protector de la vida y los bienes, que debe actuar con legalidad, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos

Fundamentos: Explora los orígenes de la policía a nivel constitucional, institucional y comunitario

Formación integral: Detalla los aspectos de la capacitación, desde los valores esenciales y el compromiso moral hasta el conocimiento de las garantías individuales

Adiestramiento y habilidades: Incluye temas como el tiro, defensa personal, manejo de equipo y procedimientos policiales

Práctica profesional: Se centra en cómo aplicar el conocimiento y las habilidades adquiridas para proteger a la ciudadanía, prevenir delitos y actuar con eficacia y honestidad en el desempeño de sus funciones

Policías éticos, profesionales y expertos

El libro también cuenta con un análisis del proceso formativo de las policías desde otros aspectos cruciales:

Fundamentos Legales y Axiológicos: profundiza en el marco legal que rige la actuación policial en México y la importancia del concepto de “seguridad pública” como una función esencial del Estado orientada a proteger la vida, la integridad, las libertades y el patrimonio de las personas, así como a mantener el orden público y la paz social

Los deberes policiales: Un análisis detallado de las responsabilidades ineludibles de los agentes, que incluyen:

  • Proteger la vida y los bienes de la ciudadanía
  • Procurar un clima de seguridad y restablecer el orden público
  • Actuar bajo principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos

El Perfil del Policía: También dedica un espacio amplio para definir el perfil ideal de ingreso y egreso de los programas de formación y advierte la importancia de seleccionar aspirantes con vocación de servicio, integridad y un sentido de identidad institucional para formar agentes capaces de aplicar habilidades operativas y de proximidad social

La Práctica y Proximidad Social: Articula la teoría con la realidad operativa mediante un análisis de los servicios que presta como primer respondiente, muchos de los cuales no son de naturaleza delictiva, sino de asistencia y servicio comunitario

Formación Integral: Finalmente hace hincapié en la importancia de proveer un modelo educativo que va más allá de la acumulación de conocimientos, que debe ser integral, abarcando las dimensiones psicológica, emocional, física y social del policía para asegurar su bienestar y prevenir la corrupción o las desviaciones profesionales.

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