Fuerza Aérea Mexicana: ¿Se necesitan más aviones de carga?

Fuerza Aérea Mexicana

Con la emergencia sanitaria, la Fuerza Aérea Mexicana ha demostrado su capacidad para apoyar las medidas que se ordenaron para enfrentarla, con la movilización de personal y equipo médico a donde se le necesite, transportado con su flota de aviones de carga.

Gracias a la flota de Hércules C-130, los Casa C-295 y los Spartan C-27, apoyados por los Boeing 737, la FAM ha sido capaz hasta de transportar vacunas a varias naciones hermanas.

El esfuerzo ha sido encomiable, pues se trata de una gran cantidad de viajes que se han realizado para apoyar al sistema de salud para enfrentar la emergencia que supone enfrentar la Covid-19.

Y no es poca cosa hablar del despliegue que el ala de carga de la Fuerza Aérea ha tenido en estos meses de emergencia sanitaria.

Ahora la pregunta es si dicha capacidad de carga y transporte se debe ampliar, para atender mejor este tipo de misiones que se le encomiendan a la FAM.

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Cabe recordar, para tratar de contestar esta pregunta, que había planes para adquirir un Hércules C-130J, que es la versión más moderna de esta aeronave, pero por cuestiones presupuestales se ha retrasado la adquisición.

Es claro que este será el principal obstáculo para contar con más unidades de carga en nuestra fuerza aérea, aunque después de conocer la gran cantidad de vuelos que han realizado para transportar desde personal hasta equipo médico y de su valiosa ayuda para implementar el Plan DN-III-E, se necesita ampliar dicha capacidad, y quizá la mejor opción sería adquirir más unidades C-295, que ya han demostrado su utilidad y su capacidad en este tipo de situaciones.

México no cuenta con los recursos financieros necesarios en estos momentos para este tipo de compras, pero bien se podía hacer una excepción para adquirir un par de aviones, pues se trata de equipo que ha demostrado no sólo su utilidad, sino la importancia de tener una flota considerada por muchos como de las mejores en el continente en su ramo.

Aviación militar en el mundo

Las adquisiciones de aviones por parte de distintas fuerzas aéreas no se detienen ni en época de pandemia.

Alemania está en negociaciones para adquirir 5 aviones de patrulla antisubmarina P-8 Poseidon a Estados Unidos –que ya ha aprobado la venta a través de su Departamento de Estado–, en una transacción que involucra poco más de mil 700 millones de dólares.

Con esto, la nación europea sustituye sus patrullas P-3, los cuales había quedado descartados para una modernización en 2020.

Pero no todo es compra de equipo nuevo, sino que también hay adquisiciones de equipos de segunda mano que quedan libres luego de que la fuerza aérea respectiva ha modernizado parte de su flota. En esta historia, la Royal Air Force (RAF) sustituyó un Boeing E-3D de control aéreo y alerta, mejor conocido por sus siglas en inglés AWACS, por un más moderno E-7 Wedgetail, a un costo de 16 millones de dólares. El destino del E-3 Sentry es la Marina de Estados Unidos que busca con esta adquisición reducir

el desgaste de su flota de E-6B de mando y control, por lo que se espera ayudar a que dichos aparatos puedan recibir servicios de mantenimiento, pues –para ejemplificar el desgaste– todas las tareas de entrenamiento se hacen en los propios aviones pues no hay entrenadores como ocurre con los cazas de combate u otro tipo de naves.

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En una noticia curiosa e interesante por varios aspectos, distintos sitios informativos han dado a conocer el proyecto de remotorización de la flota de bombarderos estratégicos estadounidenses B-52 –avión que inspiró a conocida banda musical para tener su nombre–, tanto por sus objetivos como por su costo y por la edad que dicho avión tendría al terminar su programa.

En primera instancia, el principal objetivo del programa consiste en tener un menor mantenimiento, de hecho uno de los candidatos para equipar a los veteranos bombarderos es de General Electric, empresa que presume que sus motores no necesitan su desmontaje de las alas sino es por fallo. Esto ha animado a la USAF a impulsar el programa para su flota que no vuela mucho, pues se estima que cada unidad acumuló en 2017 poco más de 300 horas de vuelo.

Del costo, estimado en 11 mil millones de dólares, queda poco que agregar, pero se considera que con los ahorros en mantenimiento se acabará pagando sólo el esfuerzo.

Pero el dato más curioso es que, de acuerdo con la propuesta de General Electric, el mantenimiento se podrá seguir de acuerdo a lo programado hasta el año 2097, cuando el modelo B-52 cumpla 130 años de vida, habiendo participado en guerras como la de Vietnam, Tormenta del Desierto, entre otras.

Sin duda, eso debe ser motivo de estudio, pues no tenemos muchos ejemplos en la aviación militar de aeronaves que hayan durado tanto en servicio y con tal nivel de resultados.

Quizá otro ejemplo sea el Hércules C-130 que también ya acumula varias décadas a cuesta o los Bear Tu-95 rusos que podrían recorrer un camino similar.

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