Nacido en Zacualtipán, Hidalgo, el 13 de junio de 1868, el general Felipe de Jesús Ángeles Ramírez fue un artillero mexicano y un héroe que participó en la Revolución Mexicana.
Para recordar a uno de los hombres más destacados durante su época, el pasado 13 de junio, el secretario de la Defensa Nacional, el General Luis Crescencio Sandoval González, develó una placa conmemorativa durante la “Ceremonia del 156 aniversario del Natalicio del General Felipe de Jesús Ángeles Ramírez”, en el Heroico Colegio Militar.
Enmarcado en un esplendoroso Heroico Colegio Militar, a la conmemoración asistieron familiares del General Felipe Ángeles, funcionarios del Ejército, Fuerza Aérea Mexicana, Guardia Nacional e invitados especiales, donde se develó una placa que contenía el siguiente texto:
«La Secretaría de la Defensa Nacional rinde homenaje a uno de los personajes más nobles que produjo la Revolución Mexicana, el General Felipe Ángeles. En el 156 Aniversario de su natalicio, recordamos a este ilustre personaje, extraordinario hijo del Colegio Militar, quien a lo largo de su vida fue digno ejemplo de lealtad, incansable humanista y excepcional estratega en el campo de batalla».

Este acto protocolario, dio inicio con los honores al General Secretario Luis Cresencio Sandoval González con la batería de artillería que lleva el nombre de este hijo ilustre del Heroico Colegio Militar “Felipe Ángeles”.
Como parte de la ceremonia, el General de Brigada DEM Jorge Antonio Maldonado Guevara, Director del Heroico Colegio Militar, resaltó que hablar del General Felipe de Jesús Ángeles Ramírez, “es hacer alusión a la rectitud y la honorabilidad, a la estrategia y a la inteligencia, es recordar al célebre mexicano que siempre pugnó por la libertad y la justicia, conduciéndose en todo momento con humanismo”.
Durante su trayectoria, se distinguió por ser un militar sensato, mostrando en todo momento su preocupación por evitar pérdidas innecesarias de vidas militares y civiles; así como, por brindar un trato humanitario hacia el enemigo; de igual forma, el General Maldonado Guevara en su discurso recordó la célebre frase que pronunció General Felipe Ángeles después de su juicio en noviembre de 1919, y que el presidente de la República dirigió a los soldados de México, el 18 de octubre de 2019, durante su conferencia matutina, que realizó en el estado de Oaxaca:

“La política no es un fin, la revolución no es un fin: son medios para hacer hombres a los hombres. Nada es sagrado excepto el hombre. Hay algo frágil, débil, pero infinitamente precioso que todos debemos defender: la vida”, recordó.
A su vez, se proyectó un video alusivo al General Ángeles, en el cual se narran los momentos más relevantes de su vida y enfatizó que en esta fecha se celebra el humanismo y el amor por el conocimiento que caracterizaron a tan distinguido militar y que a la fecha siguen resonando en el espíritu de nuestras Fuerzas Armadas.
Posteriormente, dos cadetes del Heroico Colegio Militar declamaron con júbilo y gallardía la poesía “A Felipe Ángeles”; continuando, con la develación de una placa conmemorativa al General.
Durante la ceremonia, los asistentes dieron fe del alto grado de adiestramiento y marcialidad que distinguen a los cadetes del Heroico Colegio Militar, misma que concluyó con una salva de fusilería; así como, un desfile de honor y la entonación del Himno Nacional Mexicano.

¿Quién fue Felipe de Jesús Ángeles Ramírez?
Felipe de Jesús Ángeles Ramírez nació el 13 de junio de 1868 en la Sierra Madre Oriental, en Hidalgo. En la casa familiar tuvo un ejemplo permanente de rectitud y patriotismo, pues su padre fue un hombre con ideas liberales que luchó contra las intervenciones de Estados Unidos (1846-1848) y Francia (1862-1867). El joven Felipe Ángeles se formó como cadete en el Colegio Militar de Chapultepec, destacando particularmente en matemáticas; de ahí egresó en 1892, iniciando una carrera sobresaliente por sus conocimientos técnicos.
Este destacado militar se distinguió en el campo de la enseñanza, impartiendo sus conocimientos en diferentes planteles militares, lo que valió ocupar el cargo de Director de su alma mater, en donde implantó reformas que coadyuvaron al desarrollo de referido plantel.
Durante su carrera militar se destacó por su asesoría estratégica en el campo de batalla, empleando el convencimiento en lugar de la violencia, con el objetivo de evitar pérdidas innecesarias de vidas militares y civiles, así como brindar un trato humanitario al enemigo.
Este héroe inmortal de la Revolución Mexicana entregó su vida al ideal de la causa democrática, la defensa de las instituciones y la justicia social, su legado instruyó a quienes de él aprendieron a priorizar el uso de la razón y sobre la fuerza.

Al inicio de la Revolución, el oficial Ángeles se encontraba en Francia y, al llamado de Francisco I. Madero, regresó al país para tomar la dirección del Colegio Militar. Durante el agitado gobierno maderista a causa de las intrigas de las facciones porfiristas y las rebeliones de las fuerzas revolucionarias, el General Felipe Ángeles fue comisionado para enfrentar a los zapatistas, campaña que lo cambió radicalmente, ubicándolo en el bando por el que lucharía el resto de su vida.
Luego de los eventos de la Decena Trágica fue exiliado a París, de donde más tarde volvió para incorporarse al constitucionalismo. En la División del Norte, comandada por Francisco Villa, el General Felipe Ángeles puso en práctica todos sus conocimientos militares.
El genio intuitivo de Villa y la capacidad militar de Ángeles propiciaron la victoria en batallas que definieron el triunfo constitucionalista ante los federales huertistas: Torreón y Zacatecas. La relación entre Villa y Ángeles definió en gran medida la imagen que de la División del Norte y del villismo se tiene hasta la fecha.
Luego de ser exiliado de nuevo, ahora en los Estados Unidos, Ángeles ideó regresar a México desde la primera mitad de 1917, pero logró cruzar la frontera hasta el 11 de diciembre de 1918, con el propósito de unirse una vez más al ejército de Villa y luchar “por el restablecimiento de la Constitución de 1857 y la instauración de un gobierno democrático.”

Con todo y su causa común, los generales Ángeles y Villa se separaron por diferencias respecto al curso y las estrategias de los combates, por lo que fue aprehendido en las serranías de Chihuahua, procesado en Consejo de Guerra y fusilado, al amanecer del 26 de noviembre de 1919.





