El General de División de Estado Mayor Héctor Ávila Alcocer asumió la Comandancia del Ejército Mexicano, convirtiéndose en el nuevo responsable de la fuerza terrestre más importante del país, en una transición que reafirmó la continuidad operativa, la disciplina y la capacidad institucional de las Fuerzas Armadas mexicanas, relevando al General de División Francisco Jesús Leana Ojeda, quien concluyó una destacada trayectoria de servicio al aproximarse a la edad reglamentaria de retiro para los generales de División.
El relevo constituyó uno de los movimientos más relevantes dentro de la estructura de mando militar durante 2026, en un contexto en el que el Ejército mantuvo una participación estratégica en tareas de seguridad interior, combate a la delincuencia organizada, protección de infraestructura crítica, atención a desastres naturales mediante el Plan DN-III-E y apoyo logístico a los operativos desplegados con motivo de la Copa Mundial de Futbol 2026.
Antes de asumir la Comandancia, Ávila Alcocer se desempeñó como comandante de la III Región Militar, con sede en Mazatlán, Sinaloa, donde coordinó operaciones en una de las zonas con mayores desafíos en materia de seguridad. Como parte de los cambios institucionales, el General de División Alejandro Vargas González fue designado al frente de esa región militar.
Con más de cuatro décadas de servicio, Ávila Alcocer construyó una sólida trayectoria dentro del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos. Ingresó a las Fuerzas Armadas en 1979 y egresó del Heroico Colegio Militar como oficial de Artillería.
A lo largo de su carrera encabezó importantes mandos territoriales, entre ellos la IX Zona Militar en Sinaloa, la 40 Zona Militar en Baja California Sur, la 43 Zona Militar en Michoacán y la VI Región Militar en Veracruz. Su experiencia operativa, académica y estratégica respaldó su designación al frente del Ejército Mexicano.





