Geoseguridad: El Rey solo en su castillo

Geoseguridad: El Rey solo en su castillo

Desde el inicio de la administración del presidente Joseph Robinette Biden Jr. se ha permeado una percepción generalizada en los medios de comunicación de que al interior de Estados Unidos y en su política exterior existe cierta falta de interés por la situación política en Latinoamérica.

La administración Biden-Harris se ha visto envuelta cada vez más en problemas que requieren su atención y lo que pase al sur se vuelve menos importante.

Entre la guerra de Rusia– Ucrania que parece no tener fin, la amenaza constante de China de invadir Taiwán, la falta de consenso para sustituir a la representante demócrata Nancy Pelosi como presidenta de la Cámara de Representantes (speaker of the house) que terminó con la elección, después de 15 rondas desgastantes, del republicano Kevin McCarthy venciendo al ala más conservadora del GOP (great old party), y sobre todo la Casa Blanca buscando con todas sus influencias que pase desapercibida la crisis de los documentos secretos encontrados en la residencia privada del presidente Biden.

Dejar los hilos sueltos al sur ha provocado un reacomodo político y social en donde han ganado los más fuertes.

El resumen sería: la perdida de la reelección presidencial de Bolsonaro para el retorno del expresidente Luis Ignacio Lula Da Silva, con disturbios en la toma de protesta al estilo Trump en enero del 2022.

El caos político en Perú, en donde el presidente Pedro Castillo trató de disolver el congreso y el congreso lo destituye, es aprendido por su escolta personal en camino a la Embajada mexicana siguiendo los pasos de su correligionario Evo Morales.

México se ha convertido en un santuario de presidentes latinoamericanos en problemas.

La condena de seis años de prisión a la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández viuda de Kirchner, que terminó con una inhabilitación de por vida para ocupar un cargo público.

El resurgimiento cual ave fénix del presidente Nicolas Maduro, un hábil negociador que retomó sus giras internacionales vendiendo su petróleo al mejor postor, saludando al presidente francés Macron en foros internacionales aprovechando al máximo la guerra Rusia– Ucrania.

El gran perdedor es Juan Guaidó, ya que su gobierno interino llegó a su fin.

Revueltas en Nicaragua cada vez más evidentes y mayor represión del matrimonio Ortega–Murillo por mantener el poder.

La llegada a la presidencia de Chile del joven e inexperto Gabriel Boric, de la coalición de izquierda Apruebo Dignidad, y su fracaso por el rechazo para la creación de una nueva constitución.

La victoria del exguerrillero y exalcalde de Bogotá Gustavo Petro a la presidencia de Colombia, en donde generó altas expectativas por buscar grandes reformas con una economía con graves problemas.

La izquierda está tomando el control de todos los gobiernos en Latinoamérica, excepto en un lugar donde existe un rey que, aunque esté solo en su castillo, ha comenzado a contagiar a otros pequeños feudos demostrado que su guion para el control social y por ende la perpetuación en el poder es no sólo bien visto a nivel local sino internacional.

Fiel a su adicción por las redes sociales, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, sigue gobernado desde diferentes plataformas digitales en donde tiene a la perfección el control de la narrativa de su gobierno.

Con un excelente nivel de inglés anuncia en Tiktok que el concurso de Miss Universo 2023, controlado por Estados Unidos como parte de su dominio mundial, será llevado a cabo en su país.

Con esto demuestra la estabilidad que tanto pregona en las plataformas, que dicho sea de paso ha autonombrado El Salvador como el país más seguro de Latinoamérica.

Los operativos militares y policiacos salvadoreños ya no sólo son contra las pandillas, ahora existen operativos específicos en panteones para profanar cualquier tumba que cuente con distintivo de ellas.

Bukele ha buscado propagar su ideología en otros países y ha encontrado en la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, una fiel seguidora.

La esposa del expresidente de Honduras, Manuel Celaya, depuesto en 2009 y expulsado del país por las Fuerzas Armadas, ahora sube videos en sus redes sociales con producciones estilo Hollywood acompañada de policías y militares declarando la guerra también a los pandilleros.

Una formula probada para perpetuarse en el poder.

Los políticos latinoamericanos han sustituido sus relaciones con la prensa y han copiado el modelo de los grupos terroristas de los noventa: crear medios de comunicación propios para transmitir su mensaje sin intermediarios y darle la vuelta los medios tradicionales americanos que eran parte del establishment y por ende sus enemigos.

Ahora los políticos gobiernan mediante Tiktok sin intermediarios para dar a escuchar lo que la gente quiere sin una réplica o cuestionamiento que haría un medio de comunicación privado.

El presiente Bukele ya tiene un invitado a su castillo, veamos a quién más puede convencer para unirse a su fiesta.

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