A través de la historia, el continente africano ha sido tratado como el patio trasero del mundo. En la historia moderna desde la colonización europea –cuando mediante sus expediciones barrieron flora, fauna y tribus– hasta hoy en día que prácticamente está olvidada por el mundo occidental y ciertos países de Europa dando rienda suelta a que se convierta en semilleros de terroristas, violaciones sistemáticas de derechos humanos, genocidios, caza ilegal, tala de árboles y tráfico de diamantes, entre otros muchos otros problemas.
Desafortunadamente, ni el mundial en Sudáfrica 2016 ni los safaris exóticos de fotografía han ayudado a que el continente pueda salir adelante con inversión extranjera sana.
Inclusive Hollywood no ha podido llamar la atención internacional con películas como Diamantes de sangre, El señor de la guerra o El último rey de escocia, aun teniendo figuras de la talla de Leonardo Di Caprio, Nicolas Cage o Forest Whitaker.
La tasa de mortandad por enfermades como el sida y el ébola son alarmantes.
El ébola fue descubierto por primera vez en África en 1976 y fue hasta 2014 que tuvo los primeros contagios fuera del continente.
Su tasa de mortandad es del 60% según diversos estudios como los de Médicos sin Fronteras.
La continua inestabilidad política ha convertido a los países africanos en feudos donde la ley es la del más fuerte.
Quien tenga armas suficientes y esté dispuesto a todo será quien gobierne un territorio hasta que otro llegue en su lugar.
En algunas regiones sí podemos encontrar un Estado fallido.
En el texto Los Estados Fallidos: una visión desde la geopolítica, de Anita Mancero (Ecuador) y Oscar Múnera (Colombia) se relata un claro ejemplo: Somalia, en donde durante 20 años no ha existido un control del territorio por parte de la autoridad, las garantías individuales básicas no son respetadas, hay corrupción, presencia importante de terrorismo islamista entre otros muchos problemas sociales, políticos y económicos.
El grupo terrorista Boko Haram, de orientación salafista, cuya traducción al español de la lengua local Huasa es “educación occidental es pecado”, es el más peligroso del continente africano.
Han provocado más de 3,500 muertes desde su fundación en 2002 y en el 2015 manifestó su apoyo, lealtad y admiración por el Estado Islámico.
Este grupo sólo actúa dentro de las fronteras de Nigeria que es el país más poblado en África y el segundo más rico del continente por su producción petrolera.
Como ejemplo de la brutalidad con la que se caracteriza, en abril de 2014 raptaron cerca de 200 niñas en Nigeria con fines de trabajo y explotación sexual.
Varios artículos narran este horror y se pueden encontrar en el portal de El País en España, quien le dio la mayor cobertura e investigación.
Paradójicamente en Tanzania en 2018 el joven empresario multimillonario más rico del país y más joven del continente Mohammed Dewji fue secuestrado al salir del gimnasio en la ciudad de Dar es Salam, ciudad que es la sede del gobierno y la más poblada de Tanzania.
No pasó ni una semana cuando fue liberado y regresado sano y salvo a su hogar después de una gran coordinación de las autoridades de varios países.
El apoyo político y económico del mundo hacia África sí existe, por lo menos en papel.
Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger en 2014 crearon en primera instancia el grupo G5.
El logo está compuesto por la forma orográfica de cada país con su respectiva bandera en lo que se conoce como el cinturón del Sahel.
Apoyados por la Unión Europea desde un inicio en primera instancia se enfocaron en la cooperación a nivel regional para un efectivo control de las fronteras.
Su principal objetivo fue luchar contra los grupos armados terroristas, la delincuencia organizada y el tráfico de seres humanos.
Esta Fuerza Conjunta de cerca de 5,000 hombres, cuenta con todo el apoyo de la Unión Africana y el Consejo General de la ONU, resolución 2359 del 21 de junio de 2017.
Reciben apoyos económicos del Unión Europea, el Banco Mundial, el Banco Africano para el Desarrollo y capacitación del ejército de España e inversiones para desarrollo económico por parte de Francia.
Cuentan con una importante alianza con Interpol llamada INTERPOL and G5 Sahel Joint Taskforce (grupo de trabajo conjunto) que incluyen intercambio de datos, imágenes biométricas, análisis de información policial.
En los últimos años el continente africano se ha convertido en un importante objetivo económico para China.
El periodista Néstor Siurana publicó en julio de este año para el portal geopol21 un interesante documento en donde alista toda la inversión China que abarca el 98% del continente.
La inversión multimillonaria China incluye: 12 centrales hidroeléctricas, miles de kilómetros de vías ferroviarias, 4 oleoductos, 17 puertos en funcionamiento y 6 en construcción.
Xi Jinping ha demostrado ser un gran estratega político, militar y también económico, ahora con un histórico tercer mandato como secretario general del Partido Comunista de China con un control total y absoluto, cada vez tiene mayor control sobre África.





