Geoseguridad: Saudade

Geoseguridad: Saudade

Saudade es una palabra del idioma portugués cuya traducción es añoranza, inclusive de algo que jamás existió.

La historia de la política mexicana puede ser descrita con esta palabra.

Constantemente en las reuniones, los cafés, en las pláticas siempre sale la pregunta: ¿Qué hubiera pasado sí? o afirmaciones como: Si hubiera sido presidente, sería otro México.

Hay ejemplos interminables: Si Mario Moya hubiese sido presidente, no hubiera pasado lo que con López Portillo.

Si Labastida no hubiese sido candidato, Fox hubiera perdido.

La mejor aplicación de la palabra Saudade, y el ejemplo por excelencia es: cómo hubiera sido el país si no hubieran asesinado al candidato priista Luis Donaldo Colosio Murrieta aquel 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas.

A 28 años de ese trágico evento, aún está vigente su discurso, propuesta y visión de país y es continuamente confrontado con la realidad.

La añoranza de algo que no existió es un mal que padece la sociedad mexicana.

Es alejarse de la realidad y no tomar responsabilidad por las decisiones que se toman.

El estilo Colosio ha sido plasmado en infinidad de libros como si fuera una nueva doctrina social.

Con todos los intereses que habían de por medio, con la salida del presidente Carlos Salinas y con el claro objetivo de perpetuarse en el poder mediante la transformación del PRI en Solidaridad como nuevo bastión social, se suponía complicado y complejo el actuar de quien sería el próximo presiente, más si era parte del mismo sistema.

Este efecto Mandela, lo que cree una sociedad que pasó, pero realmente no ocurrió, sobre la figura mítica de Colosio ha hecho que, sin referencia alguna, el actual alcalde de Monterrey sea considerado ya un candidato presidencial, aunque él lo ha negado categóricamente reiterativamente.

Este tipo de actos realmente afectan a la política y a la sociedad.

El alcalde Luis Donaldo Colosio Riojas tiene que luchar en primer lugar contra la figura de su padre, real y mítica, y después contra la memoria colectiva de la sociedad que piensa que su padre pudo haber hecho; es decir, contra una ex presidencia que no existió.

Este joven político inexperto, que siempre comentó que no sería político, ahora está en el centro de la atención de la política nacional.

Busca una identidad propia para crear una plataforma que pudiera ser, en algunos años, atractiva para el electorado.

México no es el mismo hoy que hace 30 años; es más, no es el mismo que hace 10 y probablemente será diferente en 5.

La política mexicana está en un periodo de transición y confrontación entre los viejos grupos de todos los partidos con las prácticas de un sistema arcaico que se niega a morir y donde los nuevos jóvenes que no logran encontrar una identidad propia que diferencia entre oferta política y propaganda tecnológica ambos luchando para conectar con el complejo electorado nacional.

Geoseguridad: Saudade

Los nuevos jóvenes políticos se enfocan en la forma de hacer llegar el mensaje y no en el fondo.

Antes del episodio de las costillas y la forma de vestir de la influencer Mariana Rodríguez, nadie sabía de la existencia de Samuel Garcia.

Este evento lo catapultó a la fama y lo aprovechó muy bien, tanto que terminó ganando la gubernatura de Nuevo León.

Ya en la silla pensó que el Estado se podría gobernar desde TikTok, al poco tiempo cayó en cuenta que, con los problemas del agua, inseguridad, feminicidios y la ola de renuncias en su gabinete que el discurso debe tener una oferta real detrás.

Aunque el gobernador tenga el apoyo abierto de empresarios regiomontanos como los del cemento, no trascenderá sino empieza a tomar en serio que las redes sociales no son parte de un plan estatal de desarrollo con políticas públicas congruentes y que sus resultados escasos hasta ahora no alcanzan para una plataforma presidencial.

Los políticos de menos de 40 años son el futuro de nuestro país.

Tienen una gran responsabilidad por delante que deben tomarla en serio.

Si quieren conectar con las nuevas generaciones deben entender en primer lugar que las redes y plataformas son para transmitir el mensaje, no el mensaje en sí.

El desarrollo económico y la recomposición del tejido social necesita personajes congruentes, comprometidos con su entorno y no seudo policías como el alcalde Ruvalcaba de Cuajimalpa que copia el modelo Bukele sin un objetivo social.

Compartir :