Durante décadas Hollywood ha influenciado a la humanidad mediante series y películas del cómo actuar ante una eventual catástrofe natural, pandemia global o guerra nuclear que terminaría la vida en la faz de la tierra. Las élites políticas y los oligarcas empresariales han fondeado a diversos productores con el objetivo de ajustar el futuro a sus necesidades actuales. Estos grupos ejercen control y dominio sobre lo que Hollywood produce con la finalidad de presentar un escenario distópico y cómo reaccionar ante él.
Como si el mundo ingresara a una máquina del tiempo y regresara a la época medieval de los señores feudales, hoy en día hay un cúmulo de guerras en todos los rincones del planeta. Son 13 los conflictos mundiales activos en el 2024 según la entrevista del Coronel Pedro Baños al Dr. Alfredo Jalife.
La guerra de Ucrania contra Rusia entró en un impasse y ante la pasividad americana, que lidia con sus propios demonios internos, Europa de la mano de Macron ha intentado entrar al “quite” sin que sea tomado en cuenta por ningún bando. El nuevo Zar Vladímir Vladimirovich Putin de manera democrática -al final hubo elecciones- estará en el poder hasta el 2030 y con toda la tranquilidad del mundo esperará pacientemente a ver cómo el resto del mundo abandona a Zelenski. Después de las elecciones de este año, se la ha pasado de gira artística junto con sus nuevos dos mejores amigos Xi Jinping y Kim Jong-Un.
La guerra de Israel con Hamas se complica y enreda por segundo ya que han aumentado las naciones que reconocen el Estado Palestino (España principalmente) y las condenas de los ataques de Israel son más enérgicas. Estados Unidos, con el presidente Biden que batalla con su concentración, no ha podido convencer a Netanyahu de regresar al dialogo algo imposible ya que el tetra primer ministro tiene claro su objetivo de acabar con el grupo terrorista. Fue muy duro el golpe de la renuncia del Ministro de Guerra Israelí Benjamín Gantz por sus diferencias con el primer ministro Netanyahu.
La potencial invasión de China a Taiwán consolidaría el control de Xi Jinping sobre el Partido Comunista de China asegurando la perpetuidad en el poder y con altas posibilidades de trascender al líder histórico Mao Zedong, mientras el resto del mundo arde entre conflictos con amenazas internas y externas, China está listo para atacar.
La posible guerra, aunque de menor escala, entre Venezuela y Guyana por la Guayana Esequiba, casi 160,000 kilómetros cuadrados de territorio que ambos reclaman. Será interesante ver los super aviones venezolanos de la época de los hermanos Wright que intentan primero despegar y luego atacar al vecino.
La posible segunda guerra civil en Estados Unidos ocasionada por un par de octogenarios que se reúsan a dejar el poder. Es objeto de estudio y preocupación el cómo en un país de 300 millones de habitantes con: 1 vicepresidente, 50 gobernadores, 50 vicegobernadores, 50 líderes de cámara de diputados locales, 50 líderes de cámara de senadores locales, 1 líder de la Cámara de Representantes, 1 líder de la Cámara de Senadores, 22 miembros del gabinete sólo existan 2 contendientes para la presidencia. De seguir con la intención de que Trump pise la cárcel, la película Guerra Civil (2024) recientemente estrenada será más bien una transmisión televisiva en vivo. Mientras tanto submarinos rusos llegan a La Habana.
Todas estas guerras híbridas, asimétricas, simultáneas parecen haber sido la base para el guión de la película Dejar el mundo atrás (Leave the world behind) estrenada en la plataforma Netflix en el 2023 producida por Higher Ground Productions propiedad de la familia de Michelle y Barack Obama.
En una escena en donde están en el comedor de la casa los actores Julia Roberts y Mahershala Ali platican sobre los sucesos que los ha llevado a refugiarse a las afueras de Nueva York. G.H. Scott (Ali) le comenta entre lágrimas a Amanda (Roberts) que durante una llamada telefónica con un cliente muy poderoso este desapareció, ante de la reflexión de quién estaría detrás del ataque, Scott dice, ¿y si nadie está a cargo?
Esta premisa deja una reflexión que se puede aplicar en este momento; ¿qué pasa si nadie está a cargo?, ¿qué pasa si no hay una mente brillante malvada moviendo los hilos creando guerras para mejorar economías?, ¿qué pasa si no hay una gran conspiración detrás?, ¿qué pasa si es sálvese quien pueda?
Analizando los últimos acontecimientos como el atentado terrorista en el teatro a las afueras de Moscú en marzo de este año o en el mismo mes el buque de Baltimore tirando un puente, ¿qué pasa si nadie está a cargo?, cada vez hay más noticias sobre los ultra ricos desesperados construyendo bunkers bajo tierra en Nueva Zelanda esperando solamente la activación de la alarma como en la película 2012 en donde les llega un mensaje de corran al refugio.
Por el bien de todos, esperemos por primera vez en la historia que todo sea parte de una gran conspiración y ésta sea una más de las disputas de poder de hombres pequeños que se dan desde tiempos inmemorables.





