El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DDHH)hizo un llamado a los líderes y actores internacionales para que se replanteen radicalmente la política mundial sobre drogas, afirmando que el enfoque de la “guerra contra las drogas”, que ha durado décadas, ha “destruido innumerables vidas y dañado comunidades enteras”.
En su intervención en la segunda conferencia sobre drogas Dealing with Drugs, celebrada en diciembre pasado en Varsovia, Volker Türk subrayó la urgente necesidad de adoptar un enfoque de la regulación de las drogas basado en los derechos humanos, señalando las cifras récord de muertes relacionadas con las drogas y el aumento de los trastornos por consumo.
Cooperación internacional, clave para proteger el planeta
La conferencia, que se basó en la reunión de enero sobre la misma materia, organizada por el alcalde de Ámsterdam, reunió a líderes y expertos de toda Europa y del mundo para compartir buenas prácticas y conocimientos.
“La penalización y la prohibición no han conseguido reducir el consumo de drogas ni disuadir la delincuencia relacionada con ellas. Estas políticas sencillamente no funcionan, y estamos fallando a algunos de los grupos más vulnerables de nuestras sociedades”.
Crisis mundial de las drogas
El discurso del Alto Comisionado se produce en medio de un aumento de la producción y distribución de drogas ilícitas.
En Afganistán, a pesar de la prohibición talibán de 2022, que inicialmente redujo el cultivo de opio en un 95%, en 2024 se produjo un resurgimiento del 19% impulsado por las dificultades económicas y el aumento de los precios.
Mientras tanto, norteamérica se enfrenta a una crisis de fentanilo sin precedentes, con drogas sintéticas que se cobran vidas a un ritmo alarmante en Estados Unidos y partes de Asia y África.





