La construcción del edificio conocido como El Molino del Rey data de fines del siglo XVI, cuando se edificó bajo el nombre de Molinos de “El Salvador”, destinados a la fabricación de harina. El área donde se instaló se conocía como las Lomas del Rey, y estaba dedicado al Emperador Carlos I de España. Desde entonces, comenzaron a levantarse alrededor del Molino del Rey, otras construcciones que de alguna manera guardaban relación con éste.
Este conjunto de construcciones permaneció intacto hasta septiembre de 1847, cuando la mayoría de los edificios quedaron destruidos durante los bombardeos previos a la batalla de Chapultepec, quedando en pie únicamente los molinos de harina y de pólvora. En 1851 el molino de harina pasó a manos del general José María Rincón Gallardo, quien lo conservó hasta la intervención francesa de 1862, año en que se le realizaron algunas modificaciones, siendo la principal de ellas, la construcción de una rampa.
A 201 años de su proclamación como primer presidente de la República Mexicana
En 1898, durante el período presidencial del General Porfirio Díaz, parte de los terrenos del Molino del Rey pasaron a la propiedad del Gobierno Federal, instalándose unos hornos para la fabricación de ladrillos en 1902, no obstante, el edificio seguía utilizándose como depósito de granos.
Durante la etapa de la Revolución (1919), siendo presidente don Venustiano Carranza, se expropiaron los terrenos de La Hormiga, se había fraccionado el predio, vendiéndose la mayor parte de los terrenos a la “Chapultepec Heights Company”, creándose en el lugar varias colonias, como las Lomas de Chapultepec. Posteriormente en 1932, el Molino del Rey pasó a ser alojamiento del 48/o. Batallón de Infantería, unidad perteneciente a la Brigada de Guardias Presidenciales, convirtiéndose en Cuartel el 1/o. de enero de 1935, fecha en que se trasladó el 47/o. Batallón de Infantería para constituir la Guardia del Presidente de la República General Lázaro Cárdenas.
El 4 de abril de ese mismo año, el Cuartel fue ocupado por el 19/o. Batallón de Infantería y a partir de 1936, el edificio se convirtió en parte de la Residencia Oficial de los Pinos, para que en 1948 se instalaran en su interior las oficinas de las intendencias de las residencias presidenciales, pasando a ser oficialmente la sede del Estado Mayor Presidencial.





