Imperio de espionaje

Imperio de espionaje

Desde La Primera Guerra Mundial, los expertos en geopolítica han estado identificando de manera paulatina todos los campos de batalla: Harold Lasswell reconoció dos que venían del pasado –el militar y el político– y agregó un tercero: la propaganda. Ante el desafío que representó la guerra fría capitalismo-comunismo, se creó otro campo de batalla entre las potencias: el espionaje.

La CIA se fundó en 1947 como producto del acta de seguridad nacional que fijó los criterios que definieron la existencia de Estados Unidos como potencia en el escenario internacional. En 1988, el académico Gore Vidal definió al Estado de Estados Unidos en un Estado de seguridad nacional, es decir, que la función de Washington-Casablanca es darle prioridad mundial al dominio estadounidense desde el campo de la seguridad nacional.

En términos sencillos, el Estado de seguridad nacional es el derecho que se otorga EU ara intervenir en otros países sin pedir permiso y con el propósito de subordinar a esas naciones a los intereses prioritarios de EU que todos los documentos de doctrinas de seguridad nacional de los presidentes, desde Nixon hasta Biden, definen con claridad que quiere decir seguridad nacional: la defensa con todos los instrumentos de poder del american way of life o modo de vida americano o, en pocas palabras, el confort del 10% de los estadounidenses.

Los criterios señalados por Vidal fueron muy concretos: jamás negociar con Rusia, desarrollar la bomba de hidrógeno, incrementar de manera permanente las fuerzas convencionales, utilizar los impuestos para fortalecer la maquinaria de guerra, movilizar a la sociedad para combatir al comunismo, construir un sistema de alianzas internacionales, intervenir por decisión propia en cualquier parte del mundo y crear y fortalecer a la CIA como el ejército privado y personal del presidente de Estados Unidos para invadir naciones, derrocar gobiernos y reprimir fuerzas insurgentes en cualquier parte del mundo y de manera muy precisa de las tres zonas estratégicas de la Casa Blanca: América Latina, Europa occidental y el Medio Oriente petrolero.

Además de la CIA, el Gobierno de Estados Unidos depende de la Ley de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera de 1978 que acaba de ser extendida por dos años más en su sección 702 para fortalecer el criterio del derecho supranacional de Estados Unidos para espiar a ciudadanos de cualquier pañis del mundo si considera que estaría en peligro en algún momento dado la estabilidad estadounidense.

Esta ley viola el derecho internacional y los derechos nacionales de los países, pero significa el derecho del imperio a invadir con el espionaje a otras naciones.

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