Islas Marías, un paraíso turístico inundado de historia y naturaleza

Islas Marías, un paraíso turístico inundado de historia y naturaleza

A 119 años desde su apertura, Los Muros de Agua que alguna vez José Revueltas describió, aún existen, pero ya no como retrato de las violaciones a los derechos humanos y la degradación de presos, sino como rincón que encierra historia, cultura, bohemia y una infinita naturaleza.

Popularmente llamadas las Islas Marías, también llamadas Islas Tres Marías, a 112 km de las costas del estado de Nayarit, esta reserva de la biosfera,  declarada así en 2010 por la UNESCO, ahora abre sus puertas a decenas de turistas.

Por ello, desde junio de 2023, Turística Integral Islas Marías, empresa de la Semar, se encarga y comercializa servicios turísticos de transporte marítimo, terrestre y aéreo, de personas, mercancías o carga para el destino enclavado en el Océano Pacífico.

Islas Marías, un paraíso turístico inundado de historia y naturaleza

Para conocer más de este enigmático rincón de histórica penitenciaria, el equipo de CAMPO MARTE  se trasladó con la Secretaría de Marina Armada de México a este Centro de Aprendizaje y Educación Ambiental.

Así, esta casa editorial caminó por los rincones de la mítica prisión, entre senderos, casas donde vivieron los presos, instalaciones de alta seguridad y los lugares más temidos para quienes habitaron este lugar.

María Madre, la cárcel lejos del “continente”

Las Islas Marías, considerada en su momento como una de las cárceles más crueles de todo el mundo, por lo que recibió el apodo de el “Alcatraz de México”, hoy muestra una cara poco conocida de México.

La isla más grande del archipiélago, María Madre, es la única de las cuatro que fue habitada desde 1905 hasta el 2019, e inició su historia con el mismo Porfirio Díaz y que siguió Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, donde se encarceló a delincuentes comunes y políticos opuestos al régimen, en parte, como un método de escisión social para cientos de reclusos, muchos de ellos sin sentencia.

En suma, sitios como la Salinera, donde se extraía y almacenaba sal de mar o la Calera, donde se producía la cal que se usaba en actividades de construcciones, hoy sus roídas paredes sólo sepultan los lamentos de los trabajos inhumanos que se realizaban.

Si bien miles de historias se escribieron es esta centro penitenciario, entre sus muros, estuvieron presos que ocupan espacios importantes en la historia de México, como fue Concepción Acevedo de la Llata, mejor conocida como la Madre Conchita,  religiosa acusada de ser la autora intelectual del asesinato de Álvaro Obregón, un delito que negó hasta el último día de su existencia.

Además, el filósofo, revolucionario y activista político mexicano, José Revueltas, preso en tres ocasiones o el afamado violinista Elias Breeskin, además de otros más.

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Ahora, el panorama es diferente, ya no hay presos, llamados “colonos” en su momento, pero la infraestructura permanece casi original, con adecuaciones a la modernidad para los visitantes, pero con un ambiente otoñal, con calles pavimentadas, pero paredes pintadas con cal, mientras el canto de alguna de las 89 especies de aves que habitan, roban sin dudar la atención de los viajeros.

Sin embargo, la naturaleza no deja de sorprender a quienes visitan Puerto Balleto, como se le conoce al único pueblo localizado en la isla más grande del archipiélago de las Islas Marías, pues durante su estancia, iguanas, conejos, chivos y mapaches en las calles dibujan un escenario digno de una novela de fantasía.

En tanto, quienes caminan por la calle principal, la avenida Morelos, no sólo quedarán cautivados por un inmenso arco Mandela y un muelle que recuerda la nostalgia y los pasajes que vivieron los cerca de 45 mil reclusos que desde ahí imaginaban, aunque algunos aseguran que era real, el avistamiento de la costa de Nayarit, o como ellos llamaban, “El Continente”.

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Naturaleza y cultura

En febrero de 2019, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, firmó un decreto para que las Islas Marías dejaran de ser prisión, para pasar a ser un centro turístico y en el último año, bajo la gestión de la Secretaría de Marina, este recinto ecoturístico mantiene un crecimiento de visitantes, aunque de forma controlada, con el fin de evitar un impacto ecológico.

Por ello, las islas son Reserva de la Biosfera, el máximo nivel de la conservación del medio ambiente y el desarrollo humano sostenible, por lo que las autoridades cuidan los arrecifes de coral, manglares, y una extensa fauna: cocodrilos, tiburones, mantarrayas, aves y reptiles que habitan en este lugar.

Para entender más de lo que actualmente se vive en este majestuoso lugar, el Capitán de Fragata Marco Bautista, Director de Programas y Estrategias de la Jefatura de Gobierno del Archipiélago Islas Marías, habló con CAMPO MARTE sobre este plan ejecutivo para cambiar la imagen que se tenía como una zona de castigo cuando era colonia penal, a un recinto lleno de historia y cultura que hoy permean.

“Quienes vengan, van a encontrarse con la inmensidad de la naturaleza, con aves y reptiles endémicos de la isla; no los van a encontrar en otro lado, por lo tanto, se garantiza una convivencia con naturaleza muy agradable que les va a cambiar la idea o la imagen que se tiene de las Islas Marías”, comparte.

Las Islas Marías, como popularmente se conoce, en realidad es un archipiélago que agrupa alrededor de cuatro islotes, conocidos como “María Madre”, “María Magdalena”, “María Cleofas” y “San Juanito”, contando con una extensión de aproximadamente 245 kilómetros cuadrados.

Islas Marías, un paraíso turístico inundado de historia y naturaleza

Pese a ello, sólo María Madre cuenta con servicios para el turismo, como el mismo Capitán describe, que va desde alojamientos, alimentación, el transporte, “todo incluido dentro de los paquetes que adquieren en la Turística Integral de Islas Marías y contempla su estancia desde el día viernes hasta el día domingo”.

Para entender la inmensidad de este recinto, el entrevistado explica que las instalaciones albergan, además, “historias de personajes de gran trascendencia, como José Revueltas, quien estuvo aquí en tres ocasiones, donde escribió una de sus obras icónicas, Los Muros de Agua, incluso, hay un auditorio dedicado a él y hay un mural de las pinturas que los mismos “colonos” hicieron”.

Además, los turistas, como los integrantes de CAMPO MARTE, podrán experimentar una caminata de 2.6 km de subida entre senderos que permiten llegar a la cima de una sinuosa colina donde reside un Cristo monumental, símbolo de este archipiélago y que recibe a los turistas que llegan al muelle cada fin de semana.

“También podrán visitar el Templo de Guadalupe, la catedral, como la hacían llamar los colonos; la Plaza Juárez y recorrer los anecdóticos pasillos del Museo de Sitio, sin olvidar la oportunidad de tener una velada mágica, única y de ensueño al admirar la bóveda celeste, la estampa de un cielo estrellado con una explicación mitológica de sus constelaciones”, sentenció.

Para llegar a este paradisiaco lugar, se puede tomar el ferry que zarpa desde Mazatlán, Sinaloa, cuyo traslado es de cuatro horas y media, o bien se puede hacer desde San Blas, Nayarit, de donde el viaje tiene un tiempo estimado de cuatro horas, dos embarcaciones modernas y cómodas que se convierten en una experiencia por sí sola, incluso antes de pisar tierra.

Así, con el reloj que camina lento por momentos, las historias entre rejas y muros de concreto, pases de lista y sueños de libertad ahogados en la inmensidad del océano no se viven más, sino se convierten en gritos cargados de historia, cultura y naturaleza que dejan abierta la invitación de al turismo nacional y mundial.

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